La opinión del experto

El MARF alcanza los 100 emisores y se afianza como alternativa de financiación

El MARF alcanza una capacidad de financiación de 5.900 millones de euros

Gonzalo Gómez Retuerto
Director general
Grupo BME
Actualizado a 10/06/2021

El 7 de octubre de 2013, BME lanzaba oficialmente el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) con el objetivo de “crear un nuevo entorno que facilitase el acceso a la emisión de instrumentos de renta fija a las empresas medianas y pequeñas”. Con este hito se cumplía el requerimiento recogido en el Memorando de Entendimiento sobre condiciones de Política Sectorial Financiera y el Acuerdo Marco de Asistencia Financiera. Este documento, firmado en julio de 2012 por el Gobierno español, la Comisión Europea, el BCE y el FMI, establecía la necesidad de fomentar el desarrollo de mecanismos que facilitasen la diversificación de las fuentes de financiación empresariales en España.

Han transcurrido desde entonces siete años y medio. Y ya son 100 las empresas de todos los tamaños y sectores que han elegido al MARF para financiarse. De ellas, cuatro tienen su sede social en la Comunidad Valenciana: Viario 31, Cecotec, Family Cash y Valfortec. Otras 87 proceden de distintos lugares de nuestra geografía y las nueve restantes tienen su sede fuera de España: seis en Portugal, dos en Reino Unido y uno en Holanda). Pero la gran mayoría desarrolla actividades productivas o presta servicios en esta comunidad autónoma.

Una capacidad de financiación de 5.900 millones

El MARF alcanza así su velocidad de crucero con una capacidad de financiación de 5.900 millones de euros. A su alrededor ha creado un ecosistema propio, en el que además de las 100 compañías emisoras, participan 24 asesores registrados, 33 entidades colocadoras y una amplia gama de inversores institucionales, cada día más diversa, entre la que se encuentran fondos de inversión y de pensiones, mutualidades, el sector público, bancos, aseguradores y otras entidades financieras, tanto residentes como extranjeros.


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Las empresas han recurrido a este mercado de BME para financiar sus proyectos, impulsar sus planes de expansión y reforzar su estructura financiera a través de productos cada día más sofisticados. Actualmente, un 45% de los fondos colocados en el MARF procede de pagarés, mientras que los bonos suponen el 35%, las titulizaciones un 13% y las cédulas el 7% restante. En los últimos meses, el MARF ha registrado seis emisiones de bonos verdes o sostenibles con una fuerte sobredemanda. Con lo que el Mercado se suma a la tendencia imparable de la inversión ESG.

Para algunas de las 100 compañías emisoras, el MARF ha supuesto la puerta de entrada a los mercados de capitales gracias a su flexibilidad, capacidad de adaptación y cercanía al equipo gestor a lo largo de todo el proceso de la operación. Estas características le han consolidado como una fuente de financiación complementaria y recurrente, que es, en definitiva, la principal función social de las Bolsas y los mercados de capitales.

El papel del MARF en las dos últimas crisis

A través de este camino, el MARF ha cumplido con su propósito fundacional y ha apoyado a las empresas a superar dos crisis de extraordinaria dimensión. En la primera, que marca su creación (2013-2016), ayudando a recomponer el desequilibrio estructural de una economía con excesiva dependencia de la financiación bancaria. En la segunda, iniciada en 2020 con la covid-19, mediante la canalización de liquidez y financiación recurrente, para facilitar a las empresas de cualquier tamaño el cumplimiento de sus compromisos financieros en un entorno de mercado confiable, dinámico y accesible.

Igualmente, durante esta última crisis el compromiso del MARF en la colaboración público-privada ha dado un paso más, al otorgarse a las empresas emisoras en este mercado a través de pagarés una línea de avales ICO de 4.000 millones de euros para luchar contra la pandemia. Asimismo, para facilitar la liquidez de las empresas, el ICO también puso en marcha la suscripción directa en emisiones de pagarés realizadas  en el MARF. A su vez, MARF fue calificado como “mercado elegible” por parte del BCE para su programa de compra de activos. Todas estas medidas han cosechado un gran éxito y han permitido a las compañías que cotizan en el mercado financiarse a tipos más bajos y plazos más largos.

En estos siete años y medio, el MARF se ha convertido en una pieza fundamental de la infraestructura de los mercados financieros españoles. El acceso a más fuentes de financiación y en condiciones más favorables resultará vital para el desarrollo de las empresas españolas en este nuevo entorno de recuperación económica.

Sobre el autor

Gonzalo Gómez Retuerto es director general de BME Renta Fija y del MARF. Su carrera profesional ha estado siempre vinculada a los mercados de renta fija, en los que ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad y desempeñado un papel decisivo en el desarrollo del Mercado AIAF, integrado en BME en 2002, y en la creación del MARF en 2013. Es economista y actuario de seguros por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Finanzas por la Escuela Europea de Finanzas e Icade.


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