Informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF)

La AIReF prevé que el gasto en pensiones suba al 14,2% del PIB en 2050 (+3 puntos)

La Airef reconoce que la pandemia rebaja un año la esperanza de vida en 2020 y la fecundidad es la gran incertidumbre, si bien en 2050 habría dos trabajadores cotizantes por cada pensionista

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que en 2050 el gasto en pensiones podría situarse en un 14,2 % del PIB, lo que supone un incremento de 3,3 puntos desde el nivel de 2019, 10,9% del PIB, y un punto más que en sus previsiones de hace un año.

Según las proyecciones presentadas este lunes, este incremento del gasto refleja el envejecimiento en España que en 2050 tendría 54 millones de habitantes, con una población en edad de trabajar por encima de los 30 millones, lo que duplicaría la tasa de dependencia (población de más de 66 años dividida entre la de 16 a 66 años) del 26 % actual al 53 % en 2050.

O lo que es lo mismo, en 2050 habría dos trabajadores cotizantes por cada pensionista.

Según ha subrayado la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, se trata de proyecciones en un escenario central que contempla entradas anuales netas promedio de 330.000 inmigrantes entre 2020 y 2050, cierta recuperación de la fecundidad hasta 1,43 hijos por mujer (frente al 1,23 actual) y mejoras en la esperanza de vida.

Aunque advierte que estas proyecciones podrían alterarse si se materializan algunos riesgos como unos menores flujos de migración neta (hay que tener en cuenta que este año solo se prevé la entrada de 150.000 inmigrantes), el estancamiento del mercado de trabajo o que la crisis de la COVID-19 tenga efectos estructurales.

En el escenario central, ha subrayado Herrero, y dada “la gran incertidumbre” se ha optado por asumir que la crisis de la COVID-19 “no tendrá efectos estructurales a largo plazo” aunque, ha apuntado, que es “aconsejable” empezar a analizar otras opciones que garanticen la sostenibilidad del sistema.

“Si la crisis sanitaria fuese más adversa de la previsto, deberían tenerse analizadas otras opciones”, ha apuntado Herrero, que ha señalado entre esas opciones, tener en cuenta la esperanza de vida en el cálculo de la pensión de entrada, vincular las revisiones no solo al IPC sino en combinación con otras variables, revisar la forma en la que computan los periodos de cotización o explorar otras herramientas como las cuentas nocionales o los sistemas complementarios.

En su presentación, la AIReF vuelve a insistir además en la necesidad de profundizar en la reforma de pensiones de 2011 retrasando la edad efectiva de jubilación, no la edad legal, y ampliando el período de la carrera de cotización.

Así, detallan que retrasar la edad efectiva de jubilación dos años y ampliar el periodo de cómputo para el cálculo de la pensión de 25 a 35 años podría contener el gasto en pensiones en 1,4 puntos del PIB.

También recoge que la entrada en vigor a partir de 2023 del factor de sostenibilidad implicará una contención del gasto de 0,9 puntos de PIB en 2050, un impacto mayor que el estimado hace dos años debido por esas nuevas previsiones demográficas con una mayor esperanza de vida a los 67 años.

Junto a esto insisten en la necesidad de cerrar el déficit estructural de la Seguridad Social y plantean trasladar la cotización por desempleo, asumiendo el Estado la pérdida del SEPE, así como que el Estado financie gastos no contributivos.

La AIReF ha enmarcado sus previsiones de gasto en pensiones calculando que el PIB real de la economía española crece una media del 1,4 % anual entre 2020 y 2050, ya que tras un retroceso del 11,2 % este año y un repunte del 5,5 % en 2021, la brecha de producción se cerrará en 2025, un año en que el PIB real convergerá con el PIB potencial.

Este crecimiento económico unido a la reducción de la población en edad de trabajar permitirá reducir la tasa de paro hasta el 7 % en 2050, pese a que este año se producirá una caída en el empleo equivalente a tiempo completo del 11,8 %, que rebotará un 4,4 % en 2021.

En cuanto a la población, la AIReF calcula que alcanzará en 2050 los 54 millones de habitantes, por encima de las estimaciones de Eurostat (49 millones) y el INE (50 millones) debido a las “discrepancias” en torno a la afluencia esperada de inmigrantes.

La AIReF cree que España recibirá anualmente una media de 330.000 extranjeros entre 2020 y 2050, principalmente procedentes de Sudamérica, Centroamérica y el Magreb, lo que elevaría el peso de la población extranjera sobre el total del 11 % actual a casi el 18 % al final del periodo.

La COVID rebaja un año la esperanza de vida y la fecundidad es la gran incertidumbre

El estudio de la Airef añade un ajuste en la esperanza de vida a corto plazo al introducir el efecto del exceso de mortalidad -por todas las causas de defunción, entre ellas las de la pandemia- sobre la tasa de mortalidad prevista para 2020, tal y como ha explicado Esther Gordo, la directora de la División de Análisis Económico.

Se estima que en 2020 la esperanza de vida al nacer de los hombres se situaría en 79,8 años en lugar de los 80,7 años que se hubiesen alcanzado en ausencia del exceso de mortalidad estimado para 2020.

En el caso de las mujeres, la esperanza de vida en 2020 también se rebaja en un año, se situaría en 85,3 años frente a los 86,1 estimados si no se hubiese incluido este efecto.

Sin embargo, se asume que a partir de 2021 la esperanza de vida prosigue la tendencia al alza que se ha observado en las últimas décadas. A futuro, en su escenario central la AIReF estima que en 2050 será de 86,8 años -89,5 años para las mujeres y 84,3 años para los hombres-.

En cuanto al impacto de la pandemia en la tasa de fecundidad, la incertidumbre es muy alta y desde la Airef no alcanzan a dar un pronóstico para 2020. Lo cierto es que 2019 ya cerró con 1,23 hijos por mujer tras un breve periodo de recuperación entre 2013 y 2016.

En concreto, en el caso de las madres españolas, el número de hijos por mujer descendió hasta alcanzar un valor de 1,17 en el año 2019, mientras que la ratio análoga para las madres extranjeras descendió hasta los 1,59 hijos por mujer.

En economías avanzadas del entorno el valor promedio es de 1,52 hijos por mujer, con diferencias en función de las políticas de natalidad aplicadas y de otros factores que determinan la formación de hogares (política de vivienda y mercado laboral, principalmente).

Como resultado, en 2050, el número de hijos por mujer en España se proyecta en 1,43, con un intervalo entre 1,37 y 1,49, en todo caso, un valor inferior a la tasa de reposición. La tasa de reposición se refiere a la fecundidad mínima necesaria para que la población permanezca constante en el tiempo (suponiendo que las migraciones son nulas). Se considera que está en torno a 2,1 hijos por mujer.

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