Entrevista

La startup Lesielle llega con “una forma diferente de entender la cosmética”

Ha creado un dispositivo, premiado internacionalmente, que permite al usuario personalizar su cosmético según la necesidad de cada momento

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El dispositivo Lesielle S y algunos de sus tratamientos. | E3

Lesielle, startup española de cosmética personalizada, lanza al mercado el resultado de más de cuatro años de investigación y desarrollo: un dispositivo electrónico (Lesielle S) que permite al usuario crear su propio cosmético personalizado para cada momento.

La empresa, que ha sido apoyada por Lanzadera  y BSH Electrodomésticos España -matriz de marcas como Bosch, Balay o Siemens– a través de los acuerdos Corporate que mantiene la aceleradora, fue reconocida en 2018 como la mayor innovación en cosmética del mundo, cuando todavía era un prototipo, al recibir el premio Cosmoprof, the best of the best, que reconoce cada año al producto más innovador de la industria cosmética internacional. Rubén Rubiales, CEO y Fundador de Lesielle en 2016, nos explica las claves del proyecto.

-Sin ser un experto en la materia, simplemente observando la variedad de productos que ofrece el mercado, yo pensaba que la cosmética ya estaba suficientemente personalizada. ¿Cuál es la novedad que introducís?

-Claro, parece que existen tantos productos que alguno habrá que te encaje. Pero siempre surgen limitaciones a la hora de buscar. Hay tantos factores que entran en juego cuando decidimos en cosmética -tipo de piel, tratamientos que te hacen falta, porque si es uno o dos no es problemático, pero si necesitas más empieza a complicarse encontrarlos todos en uno, así como un olor que te guste, una textura que te encaje, que no seas alérgico a su composición, que sus activos estén suficientemente concentrados…- que si empiezas a introducir elementos en la ecuación, empiezas a quedarte sin opciones.

Una de las innovaciones más visibles que aportamos es que unimos muchos ingredientes cosméticos que no son compatibles en una misma fórmula. Esto significa que si necesitas un tratamiento exfoliante y uno antiedad, quizá no puedan estar juntos en la misma fórmula porque uno de los dos se degrada. Como nosotros lo mezclamos en el momento para el uso inmediato, esto no ocurre.

Lesielle

En primer plano, Rubén Rubiales, CEO de Lesielle. Tras él, Inma Santiago, responsable de diseño, y Alberto Portillo, CTO de la startup. | E3

-¿Cómo empezáis a darle vueltas a la idea de Lesielle S?

-Yo era consumidor de cosmética y, básicamente, no encontraba el cosmético que necesitaba y me tenía que apañar combinando varios productos, como suelen hacer muchas personas, que acaban haciendo malabares entre hidratantes y serums para que todo les encaje. Realmente, cuando buscas cosméticos de calidad para combinarlos, es bastante complicado y, sobre todo, es muy caro. Y además de eso, la piel va cambiando continuamente, en pocas semanas la puedes sentir más grasa o más seca, como pasa en invierno. Entonces, aunque encontraras ese producto que necesitas, tendrías que volver a cambiar. Todo eso me parecía muy tedioso. La piel de una persona es única y, sin embargo, los productos no lo son. Además, la cosmética, al igual que muchas industrias, tiende a la personalización. Pero como he dicho, viene sobre todo a partir de una necesidad personal. Yo no he encontraba lo que quería, y si lo encontraba era supercaro. Quería decidir cuáles son las propiedades que quiero: un antiedad, un antimanchas para mi piel seca… Así surgió la idea de crear un dispositivo que permitiese elegir las propiedades al rellenar los cartuchos con cada una de ellas, y que el dispositivo lo mezcle.

Yo era farmacéutico de profesión, pero no estaba en el campo de la cosmética. Empecé a investigar y vi que había muchas personas a las que les ocurría lo mismo. Cada piel sensible reacciona a un ingrediente diferente. Aquí puedes elegir los ingredientes y encontrar un tratamiento compatible con tu piel. El mercado demanda productos personalizados, cada persona busca algo diferente.

-¿Cómo funciona esta tecnología?

-Nos basamos en la tecnología Airless, que disminuye el contacto del cosmético con el aire. Mediante esta tecnología, el dispositivo dosifica diferentes cartuchos, los mezcla y te los sirve en una monodosis. Permite mezclar los ingredientes casi sin límite, y además ir cambiando las propiedades según te haga falta: de día con protección solar, de noche sin, si voy a una gran ciudad me pongo un activo antipolución… Se varía el tratamiento según se necesite. Hemos creado una forma diferente de entender la cosmética, mediante un dispositivo que dosifica y mezcla las cremas.

Lesielle

| E3

-¿Cuántas cremas se pueden introducir?

-Los cartuchos se dividen entre los destinados a cremas de tratamiento y a las hidratantes. De las primeras podemos incluir hasta dieciséis, y de las segundas veintiséis. Son tantas porque para cada tipo de piel incluimos distintas variantes, así que puedes elegir lo que quieras. Es importante recalcar que no se trata de un simple botón de crema, sino que se crea la dosis que necesitas en cada momento. Se incluyen unos 80 usos con cada carga.

-El proyecto ha sido resultado de cuatro años de I+D. ¿Cómo ha sido el proceso de creación y sus mayores retos?

-Han sido diferentes, desde el mismo momento inicial. No teníamos nada, sólo una idea, así que al principio ni siquiera podíamos imaginarnos su forma. Por eso, el primer concepto ya fue un reto. Y después, la inversión económica. Todo lo relacionado con el hardware es muy caro: prototipaje, impresoras para hacer piezas plásticas, porque los primeros prototipos, para abaratar costes, los imprimíamos en 3D a partir de un molde… Todo era muy artesanal. Pero realmente era un proyecto muy caro, porque además de en hardware, también hemos innovado en formulación cosmética, con lo que hemos tenido que invertir mucho en muestreo, por ejemplo, incluso importando bastantes muestras de productos de diferentes países. Incluso hemos incluido un test digital que realiza un diagnóstico de la piel. En función de lo que el usuario le pida, el dispositivo indica los componentes necesarios, gracias a un algoritmo bastante complejo que hemos creado.

Realmente, hemos innovado en muchas áreas, y todo a partir de un minibocetaje que hicimos el día que tuvimos la idea. De hecho, los primeros seis meses los tiramos a la basura porque creamos un prototipo que resultó inviable y tuvimos que volver a empezar de cero.

Además, perseguíamos varios requisitos: que fuera pequeño, y económico, porque buscábamos democratizar la cosmética personalizada, que ya existía pero en otro formato muy limitado y muy caro. Hubiera sido muy fácil de hacer con mucho dinero, si hubiéramos sacado un dispositivo de 500 euros habríamos ido mucho más rápido, pero cuando quieres limitar el número de piezas, la potencia del motor, es decir, reducir el coste, es mucho más difícil. Finalmente hemos conseguido un dispositivo que tiene 17 cm de alto, poco más que un móvil, muy fácil de transportar.

-¿Cuáles son vuestras expectativas?

-Tenemos un mercado muy grande porque la personalización es una de las mayores tendencias de los últimos años, y el límite estará en la capacidad que tengamos de escalar el producto. Las perspectivas son muy buenas. Empezamos ahora la distribución por España antes de dar el salto al extranjero, donde buscamos distribuidores entre los profesionales de la estética.

Primero lo hemos distribuido un poco “de tapado” entre usuarios que estaban al tanto y conocían el proyecto de inicio, y al comprobar que todo ha ido bien, nos ponemos ya con el lanzamiento oficial. Está disponible en nuestra web y en algunos centros de estética.

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