Revista Economía 3

Un robot valenciano para matar al ‘bicho’

Así ha construido la tecnológica valenciana Cecotec el Conga Apolo en un tiempo récord. Desde julio, están llegando las primeras unidades

Daniel Serrano, jefe de Ingeniería e I+D en Cecotec. | Foto: Vicente A. Jiménez

Apolo es el dios griego de la luz, el sol y la medicina. Su nombre está ligado ahora a la innovación valenciana. En poco más de dos meses, Cecotec ha diseñado y fabricado un robot capaz de desinfectar espacios de coronavirus al 99,99 %. Con lista de espera en pedidos, esta compañía es una auténtica fábrica innovadora de todos aquellos productos de andar por casa.

La empresa de los hermanos Orts ha sabido, en sus siete años de vida, comerle terreno a la tecnología china y sobre todo, se ha hecho un hueco en el competitivo mundo del electrodoméstico. Hablamos con Daniel Serrano y preguntamos a sus fundadores sobre el presente y futuro de esta fábrica innovadora.

Creada en 2013, Cecotec tiene su sede en Quart de Poblet (Valencia). Hoy esta empresa familiar valenciana cuenta con 540 empleados y tiene presencia en más de 40 países de Europa, África, Asia y América .Cerró 2019 con una facturación de 220 millones. Es, en la actualidad, una firme candidata a mejorar resultados a pesar de un año tan convulso.
Premio Economía 3 a la Innovación, la compañía de los hermanos Orts cuenta la historia de las empresas que supieron aprovechar su know how para, en tiempo récord, crear un producto. Hablamos con Daniel Serrano, jefe de Ingeniería e I+D en Cecotec
cecotec

Foto: Vicente A. Jiménez

– Brevemente, ¿cómo está organizado el departamento de Innovación?

– Somos 150 de más de 500 personas que componen la empresa. Se ha crea-do una ‘superestructura’ donde, por un lado, está la oficina técnica con especialistas en cada una de las áreas (electricidad, baterías, mecánica, etc.) y, por otro, contamos con un comité de Tecnología, donde está el CEO y cuyo objetivo es velar por sacar productos siempre competitivos al mercado.
– Cecotec se ha situado como una de las empresas más activas en innovación efectiva, es decir, capacidad para lanzar medio centenar de productos nuevos al año. ¿Es correcta la cifra? ¿Cuál era su ritmo de trabajo antes de la crisis?
– Esperamos acabar el año con 200 patentes y trabajamos con un KPI de unas 1.000 tecnologías. La explicación a esa cantidad se encuentra en que nos dedicamos a solucionar problemas. Es una dinámica constante. La diferencia con la crisis es que se hizo un gran esfuerzo por parte de todo el equipo en un problema concreto. A finales de febrero, empezamos a pensar en lo que hoy es el Conga Apolo.
En dos meses, tuvimos el prototipo, si bien es cierto que partíamos con años de ventaja –lo dice señalando la base circular de la conocida aspiradora de Cecotec–.
– ¿Con qué alianzas estratégicas trabajan?
– Colaboramos con muchos centros. En la Comunitat, con la Universitat de València y Ainia, por citar dos ejemplos; pero también con la Universidad de Salamanca o la de Navarra. En los últimos meses, ha sido especialmente intensa la relación con la comunidad científica porque estábamos ante un reto nuevo y específico, donde la salud jugaba el principal papel. Hasta que no nos dijeron: “Esto mata el bicho. Enhorabuena” no paramos.
– Y de momento llegó la crisis… ustedes han sacado al mercado el Conga Apolo. ¿Cómo fue su proceso de creación?
– Cecotec se caracteriza por ser una empresa versátil. Declarada la pandemia y con sectores clave de la economía mundial prácticamente paralizados, nos volcamos en buscar una solución efectiva y sostenible, tanto a nivel económico como sanitario y medioambiental, que ayudara a reactivar la economía una vez empezase la desescalada. En menos de dos meses hemos desarrollado un producto con una capacidad germicida del 99,9 %, comprobada científicamente, que elimina virus como la COVID-19 para poner-lo a disposición de todo tipo de negocios. Garantizar espacios libres de virus se ha convertido en un aspecto fundamental de la ‘nueva normalidad’.
La inmediatez y agilidad en la desinfección es un aspecto ‘clave’ en la desescalada. Los comercios y servicios públicos precisan de rapidez para atender a sus públicos. Conga Apolo permite desinfectar probadores en apenas dos minutos, baños públicos en cinco minutos, consultas médicas en ocho minutos o salas de reuniones en apenas diez minutos.
– Se ha mantenido la filosofía de la empresa para que sea de fácil manejo y acaban de cerrar acuerdo con CEC. ¿Qué elementos técnicos y científicos dan esa garantía?
– Conga Apolo es un robot germicida móvil que garantiza una desinfección de gérmenes y virus patógenos, incluido el coronavirus, tanto en el aire, como en superficies y objetos. La reducción de la carga viral y bacteriana es del 99,9 %, llegando a alcanzar el 100 % en determinados objetos y superficies tal y como avalan los estudios e investigaciones llevados a cabo por el Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universitat de València y el Departamento de Microbiología y Genética de la Universidad de Salamanca. Adopta las tecnologías luz UVC de baja intensidad y ozono nebulizado en baja concentración tal como acredita Tecnocrea, que junto con la navegación autónoma del robot, permite desinfectar de manera eficaz sin dañar la salud y sin necesidad de personal cualificado. De esta manera, se permite el uso casi instantáneo de las zonas tratadas, ya que son accesibles de nuevo apenas unos minutos después de la desinfección.

Puedes leer la entrevista completa en la Revista ECONOMÍA 3.

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