Emilio Bravo, CEO de Lucera

Lucera espera cerrar 2019 con 40.000 clientes de luz y 5.000 de gas

Sus servicios se extienden a toda España y están a la espera de comenzar a operar tanto en las Islas Baleares como en las Canarias

A fecha de hoy, la compañía ya cuenta con 20.000 clientes y espera acabar el año con 40.000 clientes de luz y 5.000 de gas, un servicio que pusieron en marcha hace cuatro o cinco meses a petición de los usuarios. Uno de sus socios estratégicos es BP que se incorporó como socio estratégico de la compañía en 2017. Sus servicios se extienden a toda España y están a la espera de comenzar a operar tanto en las Islas Baleares como en las Canarias. Entre sus proyectos inmediatos y en los que ya están trabajando: prestar servicio de smart home u hogar inteligente.

– ¿Cuáles son los orígenes de Lucera?

– Antes de poner en marcha Lucera trabajamos en otro proyecto basado en una plataforma tecnológica. Estuvimos tres años y medio hablando con los clientes finales de algunas eléctricas y, al cabo de este periodo, nos dimos cuenta de que los clientes finales tenían unos objetivos y unas necesidades y las eléctricas también tenían sus objetivos y necesidades pero ambas iban en direcciones contrarias.

Nos dimos cuenta de que gracias a las reuniones que mantuvimos con las compañías energéticas y con los clientes obtuvimos una perspectiva exclusiva y decidimos darle forma a esa brecha existente entre unos y otros en forma de compañía energética.

Antes de montar Lucera comprobamos también que todas las energéticas del mundo tenían un modelo similar a la hora de establecer la factura. Es decir, incluyen un margen comercial al consumo de energía, de tal forma que cuánto más se consuma o más potencia se contrate, más gana la compañía y más paga el usuario.

Hasta cierto punto tiene todo el sentido del mundo, ya que esto ocurre con todo tipo de negocios. Sin embargo, a nosotros no nos cuadraba porque queríamos ayudar a la gente a ahorrar, a consumir menos energía… Y decidimos cambiar el modelo.

Con lo cual, nuestro modelo consiste en que compramos energía en el mismo sitio que la compra todo el mundo pero nos preocupamos de que esta sea de origen renovable. Es decir, que previamente toda la energía que consumen nuestros clientes ha sido volcada en el sistema por productores de energía renovable y se la suministramos a nuestros clientes al mismo precio que nos cuesta y además lo indexamos al precio del mercado -al precio que dice el Gobierno y Red Eléctrica- y no le cargamos ningún margen comercial.

– ¿Y dónde está vuestro beneficio?

– Decidimos que sí queríamos ganar dinero, pero ayudando a la gente a ahorrar dinero y energía y a que hicieran un consumo eficiente de esta última. Por ello, cobramos 3,9 euros al mes a todos nuestros clientes, independientemente de cuál sea su potencia y su consumo. También queremos hacerles ver cuál es el impacto de hacer las cosas bien en el medioambiente.

Pagando solo 3,9 euros los clientes pueden ahorrar  en torno a 100 o 120 euros cada año.

Los consumidore tienen dos formas de ahorrar: ajustando el contrato para pagar por lo que se están aprovechando y consumir la energía que realmente necesitan y no más manteniendo e incluso incrementando el confort de su hogar.

– ¿Cómo lo hacéis?

– Para demostrar nuestras intenciones y lo que somos capaces de hacer contamos, desde el primer día, con una calculadora de ahorro. Se trata de una herramienta que tenemos en la web, que ya ha sido utilizada por más de 100.000 personas. En estos momentos nos encontramos en una fase de transición y en unos días lanzaremos una nueva versión mejorada.

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– ¿Qué hacéis con esta calculadora?

– Facilitamos a los usuarios unos datos sobre su hogar y su factura y elaboramos un informe personalizado en tiempo real. Para procesar toda esa información estamos cruzando al mismo tiempo más de millón y medio de datos. Esto es así gracias a la tecnología big data. Lo que hacemos es comparar perfiles de hogares parecidos y que están en la misma zona, entre otro tipo de datos y les decimos a los usuarios, incluso antes de ser clientes, cuánto se pueden ahorrar, si tienen la potencia adecuada, si la pueden bajar cuánto deberían hacerlo y cuánto se van a ahorrar, les informamos también si les conviene la tarifa de discriminación horaria o no y cuánto ahorrarían. Todo ello sin hacer cambios de hábitos, simplemente teniendo en cuenta lo que está consumiendo en este momento, cuánto ahorraría con discriminación horaria. Para ello tenemos en cuenta el número de personas que integran ese hogar, si tienen hijos y cuántos, qué tipo de aire acondicionado tiene, qué electrodomésticos, su histórico de consumo de estos últimos años… De una manera muy fácil para el cliente y sin necesidad de que tengan que analizar datos complejos. Nosotros asumimos toda la complejidad que conlleva este sector -potencia, precios, energía…- que no son conceptos fáciles de entender por todo el mundo y se lo hacemos muy sencillo.

– Esta tecnología a la que haces referencia y que está centrada en el big data, ¿está relacionada con la que hablábamos al comienzo de la entrevista?

– La tecnología es una herramienta más. No hemos desarrollado una tecnología revolucionaria. Lo que hacemos es utilizar la tecnología existente y las herramientas que están a nuestro alcance para procesar todo ese gran volumen de datos y obtener el valor de los mismos consiguiendo que los usuarios ahorren informándoles sobre lo que tienen que hacer y cuánto ahorrarían tanto en euros como en kilovatios como en emisiones de CO2. Para que todo el mundo sea consciente de que pequeñas acciones como pueden ser cambios de hábitos o ajustes del contrato conllevan un ahorro en la factura.

– ¿Con qué estructura cuenta vuestra compañía?

– El equipo está integrado por 20 personas. Somos tres socios fundadores. Hemos ido muy despacito porque comenzamos con cero recursos. Creamos la empresa en 2014, comenzamos con los primeros clientes en 2015 y cerramos ese año con 230 clientes y 35.000 euros de facturación. Mientras que en 2016 llegamos a los 5.500 clientes, un crecimiento que no se había dado nunca en el sector. A mitad de 2016 cerramos una ampliación de capital con dos fondos de capital riesgo, una ampliación que supuso un buen empujón y un buen respaldo para seguir creciendo.

La entrada de BP en el capital

En 2017 ocurrió un hecho inesperado, después de un año y medio de negociaciones, cerramos una ampliación de capital con los socios ya existentes, que acudieron a la ronda y se sumó BP como socio estratégico, una de las energéticas más grandes del mundo que  no suele invertir en start-up. Gracias al respaldo de BP liberamos recursos para poder dedicarlos a conocer profundamente a nuestros clientes y al mercado, procesar todos esos datos para darle esas recomendaciones personalizadas y decirles qué es lo que están haciendo bien y qué es lo que pueden mejorar.

– Has comentado que habéis hecho tres ampliaciones de capital. ¿Cuánto habéis invertido ya en la empresa?

– La inversión en capital ha superado el millón y medio de euros y ya estamos pensando en la próxima ampliación pero no sabemos ni importe, ni fechas.

– ¿Cuánto habéis crecido en 2017 y 2018?

– Cerramos 2017 con 8.500 clientes y en 2018 alcanzamos los 14.000. A fecha de hoy ya estamos rozando los 20.000.

– Teniendo en cuenta esta evolución, ¿qué previsiones tenéis para 2019?

– Esperamos alcanzar los 40.000 en luz y otros 5.000 de gas. Hasta verano del año pasado estábamos creciendo a un ritmo de cerca de 500 clientes nuevos cada mes y ahora llevamos tres meses creciendo a un ritmo de 2.000 por mes.

– ¿Cuándo habéis puesto en marcha la comercialización del gas?

– Lo lanzamos hace cuatro o cinco meses. Fue algo que nos pedían los clientes.  Querían que les solucionáramos los dos suministros de energía de su hogar y lo pusimos en marcha. Gracias a BP conseguimos comenzar a prestar el servicio el año pasado. Teníamos pensado ponerlo en marcha el año que viene pero lo hemos adelantado porque era algo que nos solicitaban los clientes y nos gusta escuchar en qué podemos ayudarles. De esta forma, los usuarios pueden contratar en un minuto los dos suministros.

– ¿La propuesta sigue siendo la misma: 3,90 por luz y gas o 3,90 por cada uno de los suministros?

– Sería 3,90 por ambos servicios. En la luz sí que podemos decir de forma transparente cuál es el coste de la energía porque lo referenciamos a los precios regulados por Red Eléctrica y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En el gas no porque es mucho más complejo que la luz, no hay precios a los que podamos referenciarnos e intentamos darles el mejor. Lo mantenemos durante un año para que sepan cuál es. Con lo cual, nuestro margen son 3,90 por ambos suministros.

– ¿Cuál será la evolución de Lucera?

– Ya estamos pensando en ello. Antes de poner en marcha Lucera, nuestro objetivo era, en una primera fase, la comercialización de la energía, aunque no nos gusta que nos llamen comercializadora porque no vendemos luz como los demás, sino que contamos con ese modelo diferencial del que hemos hablado. Nos gusta más hablar de cómo hemos ayudado a ahorrar a los clientes. Concretamente, les hemos ayudado a ahorrar más de 300.000 euros en potencia, casi un millón de euros para aquellos clientes que se han decantado por la discriminación horaria, que es algo que le conviene a la inmensa mayoría de la población pero que solo la tiene contratada entre un 14 y un 15%.

Smart home u hogar inteligente

La siguiente fase de Lucera, en la que ya estamos trabajando, está orientada al smart home u hogar inteligente. Es decir, estamos en la casa del cliente y le ofrecemos un servicio totalmente transparente y personalizado. Vamos a intentar solucionarles otra serie de problemas para simplificar su vida.

– ¿De qué estamos hablando entonces?

– Estamos hablando de ofrecer servicios smart home vinculados a la energía. Es decir, autoconsumo, puntos de recarga del vehículo eléctrico, gestión de la temperatura del hogar para que al final, el cliente se dedique a incrementar el confort de su hogar y, al mismo tiempo, a reducir sus costes energéticos tanto de luz como de gas.

En definitiva, el cliente nos paga  para que les ayudemos y no solo por la energía. Eso significa que podemos tener una relación más profunda y cercana y de confianza. En el momento en que podamos ofrecerle mejorar otra serie de servicios lo haremos.

– ¿Cuál es vuestro ámbito de actuación?

– Estamos en toda España pero ya hemos solicitado dar servicio tanto en Canarias como en Baleares y en un mes o dos podremos prestarlo.

– ¿Dais servicio también a empresas?

– El año pasado los clientes nos demandaron servicios para sus empresas. Estamos hablando de pymes y decidimos lanzar tarifas para ellos. Al final, damos servicio al cliente en su hogar, en sus oficinas, en su restaurante o en su empresa.

– Del total de clientes, ¿cuántos serían clientes domésticos y cuántos pymes?

– El 98% de los clientes que tenemos ahora son domésticos y el resto serían pymes.

– ¿Están potenciando de alguna forma este segmento?

– Estamos abiertos a todas las posibilidades pero a quién más podemos ayudar es a los hogares gracias a toda la tecnología que hemos desarrollado en los últimos cinco años. Esta tecnología está enfocada a los hogares. Es cierto que existen vínculos, y al final, el que quiera que le suministremos también a su negocio, le aplicaremos energía limpia, que también se puede saber cuál ha sido al final de año su impacto medioambiental gracias al consumo de energía de origen renovable que nosotros lo traducimos a la cantidad de árboles que es necesario plantar para compensar las emisiones de CO2, algo que tanto hogares como negocios están comenzando a apreciar.

También estamos trabajando para dar a las empresas otros datos. De hecho, procesamos el consumo horario de cada cliente. Estamos hablando de 720 consumos horarios al mes y eso significa que les podemos facilitar una información muy valiosa. Podemos informarle sobre qué energía están consumiendo en cada período, cuánto ahorrarían si se cambiaran de tarifa o bajasen la potencia. A los clientes que llevan un año les decimos cuánto han ahorrado en euros y les comunicamos que la energía que han consumido de origen renovable ha evitado emitir una cantidad de kilos “x” de CO2 a la atmósfera.

– ¿Qué medidas debería tomar un consumidor para ahorrar energía en su vivienda?

– El equipamiento que más consume en un hogar es la climatización sea a través de aire acondicionado o radiadores eléctricos. Cada grado que el usuario reduzca con su termostato tanto en frío como en calor puede suponer un ahorro de en torno a un 9% o 10% de consumo de energía de ese equipamiento. De hecho, este equipamiento representa el 50% del consumo de un hogar.

Por otra parte, el electrodoméstico que más consume es el frigorífico porque está en funcionamiento 24 horas y hay que hacer un uso eficiente de él.

– Por último, ¿la subida de la luz anunciada por el Gobierno, vosotros también la habéis repercutido?

– Estamos hablando de la subida de un 7% del impuesto a la generación de energía, un impuesto que se quitó hace seis meses. Cuando se eliminó, de cara a una factura media de 50 euros, supone un ahorro de 0,5 euros al mes. Ahora llevamos cinco meses seguidos de bajada del precio de la luz desde noviembre y vuelve ese impuesto, que va a suponer una subida de 50 céntimos más al mes. Lo que sube un 7% es la generación de energía, pero los usuarios deben saber que dos tercios de su factura es un coste regulado de impuestos y solamente un tercio corresponde a la propia energía consumida. Con lo cual, la subida de este impuesto, el consumidor doméstico no lo debería notar. De todas formas son costes que nosotros pagamos a nuestros distribuidores y no podemos hacer nada.

Pequeños consejos para ahorrar luz en los hogares

Emilio Bravo, CEO de Lucera nos recomienda:

– Revisar el aislamiento de puertas y ventanas.

– Comprobar el serpentín del frigórifico. Dependiendo de su edad, esta parte posterior de la nevera que nadie mira, hay que limpiarlo ya que si está sucio le cuesta más al frigórifico enfriar y eleva su consumo.

– Otra cuestión es la lavadora, con la tecnología actual y los detergentes actuales, hay que lavar, salvo algún caso concreto, con agua fría. La diferencia de lavar con agua fría o caliente a nivel de limpieza es insignificante. Sin embargo, a nivel de eficiencia energética, casi el 90% del consumo de su consumo se utiliza para calentar el agua.

Con pequeños consejos y con cambios de hábitos se puede ahorrar mucho. El problema de la energía es que no se ve el consumo.

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