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Alternativas sostenibles

Una solución a la quema de la paja del arroz, convertirla en combustible

La empresa valenciana, Genia Global Energy, desarrolla un proyecto para convertir estos residuos agrícolas en biogás que podrá usarse para movilidad

Gabriel Butler, director ejecutivo de Genia Global Energy, presenta los proyectos que desarrolla la compañía en la Comunitat Valenciana al Clúster de Energía. |E3

Queremos cambiar de modelo y que las empresas y los usuarios entiendan que pueden transformar sus residuos orgánicos en energía renovable de una forma sostenible“. Este es el objetivo de Genia Global Energy, empresa valenciana que desarrolla tecnologías para el uso y la gestión de energías renovables. Su CEO, Gabriel Butler, anticipa a Economía 3 uno de los proyectos que la compañía desarrolla en estos momentos.

Lo que estamos haciendo es plantear una solución para poder valorizar los residuos de la paja del arroz“, explica Butler. Se trata de un proceso mediante el cual, la lignocelulosa (materia seca vegetal) presente en la paja del arroz se puede transformar en biogás. “Una serie de bacterias se alimentan de esa materia orgánica y en un ambiente cerrado en ausencia de oxígeno, generan biogás“, señala el director ejecutivo de Genia Global Energy. Es decir, se consigue transformar la paja del arroz en un gas natural renovable.

Apunta que este biogás, tras un proceso de upgrading, presenta una concentración de metano de entre el 90 y el 99%. “Este gas renovable tiene un importante valor“, señala Butler quien expone que se puede utilizar como combustible renovable para transporte. “Los coches pueden funcionar con gas natural renovable, además también tiene una aplicación que es el GNC, gas natural comprimido, que puede abastecer a autobuses o camiones“, explica el CEO de Genia Global Energy. También señala que se puede transformar en estado líquido, el bio-GNL, que permitiría abastecer a barcos.

Quema de la paja del arroz.

Con este proyecto, apuntan desde la compañía valenciana que se solucionarían los problemas derivados de la quema de la paja del arroz además de adecuarse a la normativa vigente que prohíbe o limita estas prácticas. A su vez, señala Butler que “los agricultores obtendrían un valor añadido por gestionar esos residuos de forma adecuada“. Además de biogás, también se podrá generar biofertilizante.

La planta de biogás que proyectan desde Genia Global Energy tendrá capacidad para tratar 50.000 toneladas de paja de arroz al año y generará más de 20.000 toneladas de compost de calidad así como más de 20 millones de metros cúbicos de gas natural.

De momento, el proyecto se encuentra en la fase de validación tecnológica. “Estamos haciendo un ensayo a escala preindustrial de la tecnología“, explica Butler quien señala que en Alemania ya han construido una planta similar capaz de digerir madera que es operativa. “Nosotros entendemos que está tecnología que ya se ha implantado con éxito en Alemania, podemos utilizarla y adaptarla para poder digerir la paja del arroz“, apunta el CEO de Genia Global Energy. Expone Butler que “en un escenario ideal“, la planta sería operativa a finales de 2020.

Otros proyectos de Genia Global Energy

Otro de los proyectos de la empresa valenciana es SmallBiogás. Se trata de plantas de biogás en miniatura colocadas en containers que permiten a las empresas del sector de la agroalimentación convertir sus residuos en biogás que podrán utilizar para autoconsumo. “Estamos proponiendo que las empresas puedan ser mucho más competitivas, porque de un problema que tienen a nivel medioambiental que les cuesta dinero pueden generar energía renovable para autoconsumirlo“, explica Butler.

Otro proyecto estrella para la Comunitat Valenciana es la construcción de la mayor planta fotovoltaica, Valle Solar, que contará con más de 750 hectáreas de terreno en el Valle de Ayora (València), 218 megavatios (MW) de potencia con conexión a red de transporte que podrán abastecer a más de 100.000 hogares y 120 millones de euros de inversión. “Para la Comunitat Valenciana supone un impacto económico importantísimo“, afirma Butler quien estima el impacto en más de 50 millones. Además apunta que tanto el diseño como la construcción de la planta fotovoltaica generaran numerosos empleos en la región.

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