La información económica de los líderes

Jose María García Guirao, socio director del área Fiscal en Devesa y Calvo Abogados

“Aportar valor significa recuperar el orgullo de los contribuyentes”

El abogado analiza los pros y contras de la nueva compliance tributaria; así como las principales novedades en materia fiscal

José María García Guirao, de Devesa&Calvo Abogados. |Foto: Joaquín P.Reina

Hace unas semanas el despacho alicantino Devesa&Calvo incorporaba a José María García Guirao como socio director del Área fiscal en la provincia de Alicante. Con este nombramiento, el bufete cuenta en su equipo con un profesional procedente de Garrigues PwC y con más de 15 años de experiencia profesional en el ámbito tributario. Analizamos la actualidad y la situación del contribuyente con el abogado alicantino.

-¿Qué le motivó a iniciar esta nueva trayectoria profesional?

-Llevaba en Garrigues como responsable de Tax and Relations del contencioso tributario en Alicante 13 años. Creo que es uno de los mejores despachos de España que profesionalmente te da una gran proyección. Lo que ocurre es que llega un momento en el que crees y te apetece hacer otras cosas y el desafío que me planteó David Devesa de implementar un despacho que está creciendo con unos criterios de excelencia muy altos, pues me daba unas perspectivas de crecimiento profesional que me resultaron atractivas.

-Uno de sus objetivos es la excelencia técnica, ¿cómo se plantea el reto a la hora de aplicarla?

-La excelencia técnica parte del estudio permanente, la actualización constante. Piense que, sobre todo, en la normativa tributaria cambia cada año con cada ley de presupuestos. Con lo cual o estás con información permanente o a los tres años lo que sabías ya no te sirve de nada. En el campo fiscal, la excelencia implica eso: estudio constante de lo que sucede tanto en España como fuera, porque estamos influenciados en el ámbito tributario por toda la normativa comunitaria con lo cual es muy importante.

-¿Cómo se compatibiliza atención de excelencia con un constante aprendizaje?

El día tiene 24 horas para todos. La organización del tiempo y la planificación son fundamentales. Y luego, en el campo fiscal, es importante la creación de equipos. Estamos hablando de una materia muy extensa. A la organización hay que sumarle una disciplina importante. La inercia es uno de los peores enemigos profesionales.

-Su entrada coincide con la fusión de los despachos de Benidorm y Alicante, ¿cómo va a estructurar el nuevo equipo?

-En principio, voy a contar con toda la estructura actual de Devesa y Calvo. Piense que nosotros en Valencia tenemos profesionales del campo fiscal de la talla de Miguel Calvo. Ahora vamos a crear un equipo local. He llegado como punta de lanza y una de mis funciones es implementar ese equipo local. Inicialmente serán dos o tres personas.

-¿Qué ha aportado en su área la implementación de herramientas digitales?

-Hoy en día la asistencia tributaria de calidad es una asistencia de valor añadido. Es importante contar y saber trabajar con gran cantidad de datos e informaciones. A esto hay que sumarle la creatividad y por tal me refiero a ser pionero a la hora de plantear soluciones jurídicas innovadoras. Todas las sentencias -y en esto en el campo tributario lo vemos con mucha frecuencia- reconocen derechos para los contribuyentes que inicialmente se les negaba. El paradigma ha cambiado mucho, muchísimo, respecto a la posición de los contribuyentes frente al Estado.

Hoy eres tú el que debe acreditar correctamente el cumplimiento de los tributos, cuando antes de alguna manera era la administración la que tenía que investigar si tú lo estabas haciendo bien o mal. El aportar valor significa intentar recuperar el orgullo de los contribuyentes. Nosotros tenemos derechos, además de obligaciones. Creo que por mí área de especialización profesional soy muy sensible a eso.

El campo fiscal va desde que un cliente entra por la puerta y te plantea qué situación tiene hasta la última instancia. Quiero defender es ese asesoramiento integral.

jose-maria-garcia-guirao

José María García Guirao, de Devesa y Calvo Abogados. Foto: Joaquín P.Reina

-Estamos en un momento en el que todavía no se han aprobado los presupuestos del 2019 y por lo tanto no están vigentes las medidas fiscales, ¿cómo se aborda desde el asesoramiento esta situación?

-En estos momentos de incertidumbre lo más importante es conocer que opciones se barajan. Ahora tenemos un proyecto que incluye una serie de modificaciones de naturaleza tributaria que ya estamos analizando y por ejemplo, analizando los cambios previstos ya en el artículo 21 del Impuesto sobre Sociedades qué afecta a la tributación de los dividendos y de la compraventa de acciones. Eso tiene una importancia enorme en la actividad. Debemos saberlo para adelantarnos e informar a nuestros clientes.

-¿Cómo afecta este hecho a las empresas?

-Desde el punto de vista empresarial lo peor es la incertidumbre. Tenemos clientes extranjeros que nos pregunta sobre cuestiones tributarias para proyectar inversiones en la comunidad y no le podemos dar una respuesta segura y eso queda mal. Sería deseable que esa incertidumbre no se prolongue en el tiempo.

-Ha hablado del trabajo con empresas extranjeras. ¿Cuál es el perfil de cliente de Devesa&Calvo?

-Principalmente nuestros clientes son pymes de la Comunidad Valenciana. Es cierto que estamos creciendo con empresas de inversores extranjeros qué quiere ni venir a invertir en la comunidad. Ahí sí que estamos teniendo un crecimiento importante, pero el core business de nuestro cliente tipo es la empresa de aquí.

-Como hablamos de una materia muy amplia, en su opinión, ¿dónde podemos centrar el foco de los avances en tributación?

-Quizás uno de los más importantes sea cómo la UE está reprobando la actuación de la Administración en la sanción del modelo 720. El informe viene a decir que, aquella ley llamada de “amnistía fiscal” que tenía como fin sacar a flote dinero en otros países, las sanciones impuestas están siendo completamente desproporcionadas. Todavía colea el caso de la AJD de las hipotecas, allí fue el tristemente famoso de noviembre. Creo que en breve habrá novedades, al menos de la primera.

Hay que tener en cuenta que este país la mayoría de las modificaciones legislativas no nacen por iniciativa política, sino por sentencias judiciales, incluso en la de noviembre del TS de la AJD que se revocó la sentencia, sirvió para que los grupos modificaran la ley.

-Pero ¿ese asunto está judicializado y algunos expertos apuntan a que el Gobierno perderá?

-Esto está por ver. Si bien es cierto que la herramienta legal de modificación es cuestionable.

-Una de las novedades fiscales es el UNE19602. ¿Qué novedades aporta esta especie de compliance tributario?

-La UNE 19602 es un protocolo por el cual los contribuyentes van a poder adoptar una especie de validación del correcto cumplimiento de la normativa tributaria. Está en una fase muy incipiente. La finalidad es que los contribuyentes que se quieran acoger a la misma puedan obtener una especie de sello de calidad que diga: yo adoptó una política tributaria responsable en el sentido de cumplir correctamente.

Creo que este protocolo va a tener dificultades para su implantación, pero al mismo tiempo, entiendo que lo que es el compliance las empresas lo querrán obtener, especialmente, lo querrán tener quienes dirijan esas empresas, ya que en el caso de una inspección podrán decir que tienen un protocolo que, en última instancia, exonera de responsabilidad. No a la empresa que, en el caso de no haber cumplido, tendrá que pagar; pero sí a las personas. De alguna manera, como el compliance penal, ahora llega el compliance tributario.

Es muy nuevo, porque en España hasta ahora, no habíamos tenido. Va en consonancia con el cambio de tendencia en la relación del Estado con los contribuyentes. Con las últimas interpretaciones normativas, esa interpretación razonable cada vez la van acotando más.

-¿Hay menos margen para la interpretación?

-Por parte de Hacienda que no quiere interpretaciones, quiere su interpretación. Ahora el primer cambio que hizo la ley fue decir que la interpretación razonable va a ser la de Hacienda en sus consultas. Si Hacienda dice que sobre una consulta determinada, la interpretación razonable es x, a partir de ese momento, si tú sigues sosteniendo otra interpretación, te cae una sanción.

Así que ahora, si no tienes ese protocolo UNE no puedes presumir, ante Hacienda, de que eres un cumplidor excelente, como si al no tenerlo tuvieras algo que ocultar; cuando es al revés, que ellos tienen la obligación de demostrar que tú has actuado con dolo o con culpa. Creo que ahí ha empeorado la posición para el contribuyente.

Menos mal que a día de hoy tenemos los juzgados contencioso-administrativos y en este ámbito, sí que te puede decir que, especialmente en la Comunidad Valenciana, son excelentes. Dentro del territorio nacional es uno de los más avanzados.

-¿En tiempo cómo van los asuntos?

-Una de las primeras cosas que le digo a un cliente cuando afrontamos un procedimiento es tranquilo, porque antes de llegar a los tribunales, tenemos que hacerlo a los administrativos. Desde el día que tú tienes que pagar hasta el último tribunal, podemos estar hablando de 6 a 8 años.

-¿Tantos llegan al Supremo?

-No, la mayoría se resuelven en el TSJCV. En este caso, el plazo del que podemos estar hablando de 2 ó 3 años. Además de la alta litigiosidad, se da la circunstancia de que los jueces cuando preparan la oposición no estudian tributario, sino que es después cuando se especializan. Eso para nosotros es un problema, porque en ocasiones no están especializados como el TSJCV.

Suscríbete a nuestra newsletter