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Las previsiones de la Cámara de Comercio fijan en el 2,3% el crecimiento

2019 será un año con más sombras que luces para la economía valenciana

Entre los riesgos, ralentización de la construcción, el turismo, la exportación e incertidumbre en la industria del motor

El crecimiento de la economía valenciana para el próximo año, según las previsiones recogidas en el Informe de Coyuntura de Cámara Valencia, se situará entre el 2,3 y el 2,4%, unas cuatro décimas menos que en 2018 y alineado con la media de la economía nacional.

El informe subraya que además de más moderado, el crecimiento será menos equilibrado, pero suficiente para seguir creando empleo, a pesar de la reducción de los estímulos positivos y el aumento de los factores de riesgo.

Las perspectivas para la economía valenciana en 2019 no permiten observar grandes cambios. Se seguirá generando empleo, pero a menor ritmo, con construcción y servicios como sectores tractores.

No prevé una mejora en el volumen de exportaciones y la actividad industrial variará dependiendo del sector: automóvil y bienes de consumo serán las ramas de actividad menos dinámicas.

En cuanto al sector turístico, el informe confía en que el nacional compense la caída de visitantes británicos y, por último, pronostica que la construcción seguirá creciendo, aunque de forma más moderada que durante este año, tanto en vivienda como en obra civil.

economía valenciana

Riesgos exteriores

Entre los factores de riesgo en el ámbito internacional, el informe de Cámara Valencia destaca el aumento del proteccionismo a nivel mundial, impulsado por la administración Trump, lo que propicia una ralentización del comercio internacional.

Además hay que considerar que se mantienen en vigor las sanciones comerciales recíprocas entre la Unión Europea y Rusia, iniciadas a mediados de 2014 como consecuencia de las acciones emprendidas por Rusia en Ucrania. Estas sanciones han supuesto la caída de ventas de alimentos valencianos a dicho país del 84% en 3 años.

Tampoco se esperan cambios en la política establecida por el gobierno de Argelia en 2016 limitando la importación de productos y que ya alcanza a más de 900 partidas arancelarias.


Reino Unido, Estados Unidos, Argelia, Rusia, Italia … países y políticas que se convierten en factores de riesgo


La paralización de acuerdos comerciales debido a la política proteccionista estadounidense y la guerra comercial con China mantienen un alto nivel de incertidumbre que llega a su punto más alto ante la indefinición del proceso del brexit.

La falta de apoyo al proceso por parte de la clase política británica ha elevado de forma notable la inseguridad para las empresas tanto británicas ante la posibilidad de un brexit duro en marzo.

También contribuye a esta situación una Italia al borde de la recesión económica, sin control sobre el déficit y la deuda públicos y que podría contagiar a las economías europeas más cercanas.

Las medidas de ajuste en el sector del automóvil, anunciadas en las últimas semanas por Ford ante la caída de las ventas en los mercados internacionales, podrían afectar a la multinacional ubicada en Almussafes, y empresas proveedoras.

Año electoral y entorno política complejo

Si el panorama internacional tiene más sombras que luces, en el nacional se aprecia una caída de la confianza empresarial en la evolución económica. Un año electoral junto a un entorno político complejo incidirán negativamente en el dinamismo económico

El Informe de Coyuntura de la Cámara de Comercio también señala factores globales positivos, entre los que cita la caída del precio del petróleo en los últimos meses por debajo de los 60 dólares/barril.

La política monetaria del Banco Central Europeo, con tipos de interés cero en contraste con Estados Unidos, donde los tipos pueden llegar a alcanzar un 3%, hace augurar una apreciación del dólar respecto al euro que beneficiaría a las exportaciones.

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