El gasto sanitario por habitante en la Comunidad Valenciana, por debajo de la media nacional

En lo que llevamos de siglo, el gasto sanitario público español ha pasado de una primera etapa de fuerte expansión a experimentar ajustes derivados de la crisis económica. En concreto, el gasto público en salud por habitante creció un 40% entre 2002 y 2009 y retrocedió un 21% entre ese último año y 2014, según ha explicado el director de Investigación del Ivie, Francisco Pérez, en el Seminario ¿Qué cambios económicos necesita España? Un sistema de salud eficiente, sostenible y estable.

SeminarioFBBVASalud01En la jornada de trabajo, organizada por la Fundación BBVA y el Ivie también se han destacado que las diferencias regionales en gasto sanitario por habitante alcanzan hasta el 30%: mientras en el País Vasco el gasto autonómico por habitante se situaba en 1.566 euros en 2014, en Andalucía era de 1.039 euros. Por su parte, la Comunidad Valenciana, con 1.183 euros por habitante, aparece por debajo de la media española (1.229 euros).

Aunque la estructura demográfica y los costes de provisión de los servicios de las comunidades inciden en las diferencias de gasto, estas también se deben a la disparidad de recursos financieros de las comunidades, e inciden en las dotaciones de recursos humanos para la prestación de los servicios. 

En la segunda mesa de trabajo se ha abordado el análisis de los resultados del actual sistema de salud español y las posibles mejoras que podrían incorporarse al mismo. 

Sergi Jiménez, de la Universidad Pompeu Fabra, ha destacado la calidad del sistema sanitario español que, pese a los ajustes, no ha visto empeorados sus resultados en la mayoría de indicadores. Sin embargo, ha mostrado preocupación por algunos indicadores concretos como el aumento de niños nacidos con bajo peso y de la obesidad –en particular de los menores- y la evolución de la enfermedad mental, así como el empeoramiento de la opinión de una parte de la población sobre la calidad del sistema sanitario. 

En su intervención, Beatriz González, del Centro de Investigación en Economía y Salud, ha señalado que la reducción del gasto público ha ido acompañada por un aumento del gasto de las familias en sanidad, lo que implica riesgos de desigualdad en el acceso a los servicios derivados del nivel de las distintas condiciones socioeconómicas de los hogares. Ha afirmado que los grandes éxitos en reducción de costes en sanidad vendrán de reformas organizativas y profesionales –en las que hay mucho por hacer- y no de mejoras tecnológicas.

Por último, Guillem López Casasnovas , director del CIES y catedrático de la Pompeu Fabra, ha centrado su exposición en la descentralización como oportunidad para conseguir un sistema sanitario sostenible y capaz de responder a los cambios en las necesidades con mayor agilidad. “Sin evaluación de los resultados –ha señalado- la experimentación es un despilfarro porque impide conocer cuáles son las mejores prácticas y la difusión de las mismas”.

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