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Ximo Puig (PSPV-PSOE): “El voto útil hoy para los valencianos es el voto socialista”

2015-abril-PSOE-Ximo-PuigXimo Puig, candidato del PSPV-PSOE a presidente de la Generalitat

Con 56 años y periodista de profesión –trabajó en “Mediterráneo” de Castellón, Antena 3 y Cope–, Ximo Puig aspira a ser presidente de la Generalitat por el PSPV-PSOE, después de haber obtenido en cinco ocasiones consecutivas la alcaldía de Morella, cargo al que renunció hace dos años, tras ser elegido secretario general de los socialistas de la Comunidad Valenciana. Fue elegido candidato socialista a presidir la Generalitat en el proceso de primarias con mayor participación de todos los celebrados en España, con cerca de 70.000 votantes. Considera que la Comunitat se encuentra en “situación de emergencia” y que necesita un cambio por “higiene democrática”.

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¿Cuáles son sus previsiones electorales en estos momentos (última semana de marzo)?

Hay una volatilidad enorme. Todos los sondeos coinciden en que este es el proceso electoral más difícil de predecir resultados. Por ejemplo, hace un mes Ciudadanos estaba fuera de cualquier hipótesis, y ahora, según algunos sondeos, en unas elecciones generales podría llegar al 12%. En tales circunstancias, no hago ningún tipo de previsión y me centro en mi objetivo: ser la opción electoral más votada. Para lograrlo voy a luchar hasta el final, porque creo que el voto útil hoy para los valencianos es el voto socialista.

Antes de las autonómicas hemos tenido las andaluzas, cuyos resultados no son trasladables aquí, pero sí nos sirven para ver cómo funcionan electoralmente los nuevos actores y ver cómo impactan las nuevas ofertas políticas. Más allá de esto, no voy a perder ni un minuto en especulación electoral. Tengo que convencer a los valencianos de que les conviene votar socialdemócrata.

– Según todas las encuestas, ninguna opción conseguirá la mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana. ¿Contempla algún límite en la política de pactos, aunque eso signifique no ser presidente?

No seré presidente a cualquier precio.

– ¿Cuáles son los límites?

Tienen que ver con el programa y la propuesta política: nunca gobernaré para aplicar un programa en el que no crea y considero necesario pasar página de estos veinte años; urge que haya cambio. La alternancia higiénica es fundamental en la Comunidad Valenciana. Para que haya futuro, el Partido Popular debe pasar a la oposición, porque eso es lo que le interesa hoy a la sociedad valenciana. Esos son los límites.

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Situación de emergencia

– No contemplan un pacto con el PP, pero sí con aquellas opciones que presenten una oferta compatible con la del PSPV.

En efecto. Lo importante es el programa de gobierno. No voy a ser desleal a lo que creo y a mi Comunidad. Por tanto, si después de las elecciones no somos capaces de concretar un proyecto político capaz de dar respuesta al gravísimo problema que tiene esta Comunidad, no seré presidente. Pero creo que eso no ocurrirá; pienso que habrá un acuerdo sustancial para sacar a la Comunidad de la situación de emergencia en la que está.

– ¿A qué se refiere cuando habla de “situación de emergencia”?

La Comunidad Valenciana es una sociedad con unas enormes oportunidades, con gran vitalidad y con gran capacidad de emprendimiento, pero ha tenido una gestión lamentable de los asuntos públicos en los últimos veinte años. Por eso estamos como estamos: tenemos mejores condiciones y mayores activos y recursos que muchas otras comunidades autónomas, por lo que no se entiende que en estos momentos seamos el farolillo rojo en muchos indicadores.

Por ejemplo, en estos veinte años hemos perdido porcentajes de PIB per cápita de forma que estamos 12,5 puntos por debajo de la media nacional. Esto en sí mismo es un drama. También hemos perdido la tercera y cuarta caja de ahorros del país, lo que también es lamentable. Todo esto nos ha llevado a la situación en la que estamos.

Pacto por la Comunidad Valenciana

– Ha planteado públicamente la necesidad de “un gran pacto por la Comunidad Valenciana”, ¿en quiénes está pensando para ese pacto? 

En este gran pacto por la Comunidad Valenciana deberían participar los partidos políticos parlamentarios, las organizaciones empresariales y sindicales, las universidades y debemos buscar estrategias de consenso en la mayor cantidad de ámbitos posibles de la sociedad civil. Tendremos que hacer pedagogía, para transformar en fortalezas todo lo que estos años ha sido debilidad de marca Comunidad Valenciana.

Para ello, es imprescindible revitalizar la democracia y el autogobierno valenciano, porque en estos momentos la autonomía está en cuestión. Mucha gente incluso piensa que ha fracasado. Pero hay un elemento previo, que es resolver la injusta situación de la Comunidad Valenciana en España, lo que muchas veces también es culpa nuestra.

Y no solo estamos hablando del problema de la insuficiente financiación, aunque también hablamos de eso: los socialistas evaluamos que necesitaríamos 4.000 millones de euros más anualmente para poder ejercer las competencias que tenemos transferidas. En los Presupuestos del Estado de los tres últimos años, la inversión pública en la Comunidad Valenciana nunca ha llegado al 7%, cuando tenemos el 11% de la población de España.

Pero vamos más allá: cuando se fijan las prioridades sectoriales o de política económica en los Ministerios, jamás se tienen en cuenta las especificidades del tejido productivo de la Comunidad Valenciana. Y esto no es algo solo del Partido Popular, es un problema histórico; ya pasaba con Solchaga y sigue pasando ahora.

Es lo que denomino el problema valenciano, que no es algo relacionado con la identidad, sino con algo mucho más tangible: la Comunidad Valenciana no puede contribuir al desarrollo de España si, por una parte, no somos tenidos en consideración en la medida que nos corresponde y, por otra, nosotros mismos no tenemos conciencia de la situación. Y esta situación es grave porque cada día que pasa va contra la economía valenciana, pero también contra la economía española.

Y hay un aspecto más en nuestro caso, que debería contemplarse en ese gran pacto por la Comunidad Valenciana: necesitamos que la gobernanza política sea acorde con la vitalidad que tiene esta sociedad. El dinamismo de esta sociedad exige un modelo de gobernanza, –unas formas de ejercer el gobierno– muy distinto al actual para desarrollar todas sus potencialidades.

2015-abril-PSOE-Ximo-Puig-05Poner en valor lo valenciano

– ¿Se trata de poner en valor lo valenciano?

En efecto, pero existe un problema previo: tenemos que saber si hay un consenso generalizado de que existe el problema. Creo que ese consenso está desarrollándose porque se han producido aportaciones muy importantes en tal sentido, como la que hizo AVE en su momento, que luego se transformó en el informe de la Comisión de Expertos que se llevó a Cortes y que nosotros avalamos.

Desarrollar esa conciencia del espacio que corresponde a la Comunidad Valenciana en los grandes temas de España es tarea y responsabilidad de todos. Nosotros lo estamos haciendo en el PSOE –yo hago mi trabajo en la Ejecutiva del PSOE–, y cada uno tiene que hacer el suyo en los ámbitos que le correspondan. El problema de vertebración de España no se limita solo a que haya desajustes con Cataluña, el problema también es el nuestro.

Hay arquetipos en el imaginario colectivo que aparentemente no se pueden tocar nunca, con los que yo no estoy de acuerdo. Por ejemplo, en el tema de la financiación no me parece aceptable que sea intocable el concierto vasco o navarro. Yo no cuestiono si ellos reciben o no lo que les corresponde, pero es evidente que reciben mucha más financiación per cápita que nosotros y eso no es sostenible. Cualquier ciudadano del Estado, sea vasco, navarro, catalán, valenciano o de donde sea, debe tener las mismas oportunidades y posibilidades.

Estamos hablando de batallas muy complicadas y en absoluto va a ser fácil, porque cuando uno gana otro pierde. Pero las únicas batallas que se pierden con toda seguridad son las que no se dan y aquí aún no hemos dado batalla. Creo que ha llegado el momento de darla, porque si no, permanentemente vamos a tener déficits gravísimos con relación a España en la construcción y desarrollo del Estado del Bienestar.

No es razonable que la Comunidad Valenciana sea la última en prestaciones sociales; para llegar a la media nacional deben invertirse aquí 566 millones de euros más al año. No es razonable que, con la misma legislación en materia educativa se produzca un 30% más de fracaso escolar que la media española. No puede ser que haya más diferencias en términos de resultado escolar entre la Comunidad Valenciana  y Asturias, que entre España y Finlandia. Hay problemas en los que la escasez de recursos es un factor determinante y eso son datos objetivos no opiniones políticas.

Déficit de diálogo

– ¿Cuál es la respuesta cuando plantea estas reflexiones a los representantes del Consell?

Hay déficit de diálogo. A lo largo de esta legislatura he tenido una sola entrevista con el presidente Fabra y no sé por qué, aunque lo sospecho. Es una situación que no tiene sentido; sobre todo considerando que no hay ningún problema de tipo personal. Nos conocemos desde hace tiempo, cuando él era alcalde de Castellón y yo de Morella.

Creo que el problema es político y eso es grave, porque si hay algo que debemos recuperar a partir de mayo es el diálogo, ya que este es fundamental en política. Si llego a ser presidente, el no hablar con la oposición se va a acabar. Si el señor Fabra es el líder de la oposición le invitaré a reuniones periódicas, porque es lo normal en cualquier sistema democrático.

– ¿Por qué ha habido tan poco contacto entre el presidente y el líder del PSPV?

Tengo la impresión de que gente de su partido y algunos asesores le han dicho que esos contactos me beneficiarían a mí más que a él, cosa que no entiendo, porque hay temas que han pasado en esta legislatura que deberían haberse tratado seriamente con la oposición, porque son decisiones que no deben tomarse por un solo partido.

En el fondo, hay un problema básico: el Partido Popular adolece de escaso funcionamiento democrático y eso pesa como una losa en sus actuaciones. Si la decisión de que Fabra sea el candidato del PP a la Generalitat la toma un reducido grupo de personas en Madrid, ¿cómo el señor Fabra va a poder decir a quién corresponda “hasta aquí hemos llegado”? A mí no me eligió Pedro Sánchez para ser candidato socialista a presidente de la Generalitat.

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