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Turkish Airlines pone tres continentes al alcance de la Comunidad Valenciana

Turskish Airlines ha sabido optimizar la ventaja competitiva que supone disponer de uno de los mayores aeropuertos del mundo con una situación geográfica privilegiada: Estambul. Puente entre Oriente y Occidente, el aeropuerto “Ataturk” es el centro de un círculo de destinos a tres horas de avión que incluye toda Europa, varias repúblicas de Asia central, Oriente Medio, India y hasta África central.

Esta situación convierte al aeropuerto base de Turkish Airlines en uno de los más activos centros aeronáuticos desde donde llegar a prácticamente cualquier lugar del mundo.  A esta situación de privilegio se añade el desplazamiento de los vuelos hacia Oriente. Si en el pasado siglo el centro neurálgico de la aviación comercial equidistaba entre América del Norte y Europa, en la actualidad, por las economías emergentes, ese centro ha ido desplazándose hacia Oriente.

El próximo mes de marzo, Turkish cumplirá tres años operando desde el aeropuerto de Manises. Comenzó con una frecuencia de cuatro vuelos semanales, que pronto se convirtieron en cinco. Desde finales de octubre, la frecuencia ha aumentado hasta siete vuelos semanales y es posible que en el plazo de un año, según evolucione la demanda, pueda ampliarse con algún servicio semanal más.
Aunque la utilización turística no es despreciable, es el viaje de negocios el mayoritario, bien para visitar o buscar clientes por parte de empresas de la Comunidad Valenciana, bien para buscar proveedores e incluso controlar la producción desplazada a otros países.

Y todo esto es posible porque la oferta de Turkish Airlines para la Comunidad Valenciana presenta indudables ventajas en lo que se refiere a vuelos a Asia Central, Oriente Medio y Lejano Oriente, ya que desde el inicio se vuela en dirección al destino.

>239 CIUDADES A UN VUELO DE DISTANCIA

Desde Estambul, Turkish vuela a 239 ciudades de 104 países; de estos destinos, 34 ciudades están en Oriente Medio, 24 en el Lejano Oriente y 25 ciudades en Rusia y antiguas repúblicas soviéticas, que constituyen buena parte de los mejores mercados para las empresas de la Comunidad Valenciana en estos momentos.

La aerolínea de bandera turca también desarrolla buena parte de su actividad en el continente africano. De hecho, por razones de proximidad es la oferta más conveniente para volar a El Cairo y otros destinos de África Oriental.

Hasta fechas recientes, Turkish volaba a Madrid y Barcelona. Ahora ha ampliado su abanico de operaciones regulares a Santiago de Compostela, Bilbao y Málaga. “Nosotros –señala el director general de la compañía, Temel Kotil, cuando abrimos una línea es para quedarnos. Sabemos que el proceso que se inicia es como una bola de nieve: cuando hecha a rodar no deja de aumentar”.

Uno de las claves del éxito de Turkish es el aprovechamiento de los vuelos. Según Serkan Kuzlu, director de la oficina de Turkish Airlines en Valencia, la ocupación media de los vuelos con origen o destino en Manises es del 80%, llegando con frecuencia al 90%. “Desde que empezamos a operar hemos transportado una media anual de 50.000 pasajeros”, afirma Kuzlu.

“Mantenemos unas excelentes relaciones con la Oficina de Turismo de Valencia –recalca Serkan Kuzlu-, y tenemos acuerdos de colaboración con la Cámara de Comercio de Castellón. Este acuerdo está orientado a promover los productos de Castellón en Oriente Medio y las repúblicas caucásicas”.

>TODO SON VENTAJAS

Turkish ha hecho del volar toda una experiencia. El importe del billete incluye todo lo que debe incluir: no habrá sorpresas. No se trata de una línea de bajo coste, donde cualquier servicio, por mínimo que sea, se convierte en un extra que tiene que abonar el viajero.

Los asientos son amplios y cómodos, durante el vuelo se emiten gratuitamente películas, la comida está muy por encima de lo que nos tienen acostumbrados otras compañías, la tripulación es atenta y servicial; no agobia con estrafalarias rifas y respeta el descanso.

En clase turista se pueden facturar dos maletas con un peso de 23 kg., mientras que en business class la franquicia se eleva hasta 32 kilos.

UNA VISITA TURÍSTICA DE REGALO

Para el viajero que escala en Estambul hacia otro destino, Turkish Airlines tiene preparado un auténtico regalo: si la escala supera las seis horas de espera, la aerolínea le obsequia con una visita turística a la ciudad, acompañado de un guía privado. Sería un auténtico pecado no aprovechar ese tiempo muerto para conocer una de las ciudades más seductoras del mundo, capital a lo largo de la historia de tres imperios: romano, bizantino y turco.

Con 15 millones de habitantes, Estambul es una ciudad cosmopolita, plena de actividad a todas las horas del día a ambos lados del Bósforo.

Desde el pasado 30 de octubre, Estambul cuenta con un atractivo único: cruzar en cuatro minutos entre dos continentes. El día que se cumplió el 90 aniversario de la proclamación de la república turca, se inauguró el túnel submarino que une por metro Asia y Europa.

Otro de los grandes atractivos de Turkish Airlines es la impresionante Sala VIP en el aeropuerto “Ataturk”: nada menos que 3.000 metros cuadrados divididos en diferentes ambientes: desde una sala de cine en la que puedes entrar con tu cubo de palomitas, hasta una biblioteca con mesa de billar.

Y mientras se disfruta del fabuloso catering Turkish Do&Co repartido en diferentes mostradores, el viajero puede trabajar en la zona business gracias al servicio wifi gratuito e, incluso, si no se viaja con portátil o tablet, la compañía pone diferentes ordenadores a su disposición.

Por pedir, hasta se puede disfrutar de una buena ducha, albornoz de cortesía incluido, para continuar el viaje con toda frescura.

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