Teletrabajo en el extranjero y bleisure: límites del seguros de viaje de empresa
El teletrabajo internacional y la práctica del bleisure están modificando la forma en que las empresas gestionan los desplazamientos profesionales.
Cada vez con más frecuencia, los periodos de trabajo realizados fuera del país de residencia se prolongan más allá de los compromisos inicialmente previstos, combinando jornadas laborales con estancias no vinculadas a actividades planificadas. Esta evolución no siempre va acompañada de una actualización de las coberturas previstas para quienes trabajan desde el extranjero.
Muchas pólizas de viaje de empresa siguen diseñadas para desplazamientos de corta duración, con fechas de salida y regreso claramente definidas y actividades estrictamente ligadas a la agenda profesional. Este planteamiento muestra sus límites cuando la estancia se alarga durante semanas o meses, o cuando la actividad se desarrolla a distancia en el mismo país en el que la persona se encuentra temporalmente por motivos personales. En estos casos, la distinción entre viaje de trabajo y estancia privada resulta difícil de aplicar cuando surge un imprevisto.
Uno de los problemas más frecuentes aparece en el acceso a la atención médica. En numerosos países fuera de la Unión Europea, recibir asistencia sanitaria implica costes elevados y exige garantías aseguradoras claras. Si un problema de salud se produce fuera de actividades directamente relacionadas con el trabajo, algunas pólizas de viaje de empresa contemplan exclusiones o limitaciones. Esto puede traducirse en la falta de asistencia inmediata para el trabajador y en la necesidad de que la empresa asuma posteriormente gastos médicos no previstos.
En distintos casos analizados por corredores de seguros y asesores que apoyan a las empresas en la gestión de personal, las dificultades aparecen cuando la estancia en el extranjero supera las dos o tres semanas. Hospitalizaciones, visitas médicas especializadas o intervenciones no urgentes pueden quedar excluidas si se producen en días no cubiertos por un desplazamiento laboral debidamente comunicado. Situaciones similares se dan también en caso de accidentes durante desplazamientos locales, especialmente cuando se utilizan medios de transporte no facilitados por la empresa.
La responsabilidad civil constituye otro punto de fricción. Los desplazamientos internos, el uso de vehículos privados o determinadas actividades realizadas durante la estancia en el extranjero pueden quedar fuera de las coberturas previstas. En caso de incidente, la ausencia de una protección explícita complica la gestión de los daños y puede derivar en conflictos, sobre todo cuando no está claro si el hecho ocurrió durante una actividad laboral o en un momento ajeno al trabajo.
Diversos estudios sobre trabajo remoto publicados por consultoras internacionales muestran que muchas empresas han empezado a revisar sus normas sobre viajes tras enfrentarse a casos concretos de falta de cobertura. Reembolsos rechazados, costes sanitarios elevados y dificultades en la gestión de incidentes han puesto de manifiesto la distancia entre las modalidades reales de trabajo desde el extranjero y las pólizas concebidas para desplazamientos tradicionales. Algunos documentos europeos sobre movilidad profesional apuntan en la misma dirección, señalando la necesidad de soluciones más ajustadas a estas situaciones.
Por este motivo, los seguros de viaje de empresa están siendo adaptados progresivamente a estancias laborales de mayor duración. Las soluciones más recientes amplían la cobertura a situaciones que anteriormente quedaban excluidas, como hospitalizaciones, accidentes o solicitudes de asistencia producidas durante periodos más largos, incorporando cobertura sanitaria, responsabilidad civil y apoyo legal durante todo el periodo en el extranjero.
Algunos operadores especializados en travel insurance han desarrollado soluciones pensadas para estas modalidades de trabajo. Las propuestas disponibles en Heymondo tienen en cuenta la duración real de la estancia y las modalidades reales de trabajo desde el extranjero, incluyendo eventos que pueden producirse durante periodos prolongados y que, en las pólizas tradicionales, quedan excluidos cuando ocurren fuera de las actividades directamente vinculadas al trabajo.







