EDEM, cinco años después: así ha cambiado el centro de Hortensia Roig
La institución ha ampliado su dimensión internacional, su oferta formativa y su ecosistema empresarial desde la entrevista de Hortensia Roig en 2021
En agosto de 2021, Hortensia Roig definía en una entrevista en Economía 3 uno de los principios que guiaban a EDEM: «enseñar a pensar en grande pero con los pies en la tierra». Cinco años después, la frase continúa encajando con la filosofía de la escuela, aunque el proyecto ha ganado dimensión y afronta nuevos retos ligados a la internacionalización, la tecnología y la transformación del entorno empresarial.
Cuando se realizó aquella entrevista, EDEM se encontraba inmersa en la consolidación del proyecto de Marina de Empresas. Roig destacaba entonces el valor de compartir espacio con Lanzadera y Angels y de generar sinergias entre estudiantes, emprendedores e inversores. El objetivo, explicaba, era que los alumnos pudieran aprender de las startups y que estas, a su vez, se nutrieran del talento formado en la escuela.
En 2026, ese ecosistema no solo se mantiene, sino que ha ampliado su dimensión física. Marina de Empresas ha incorporado el espacio de la antigua base del equipo Alinghi, una ampliación de 7.600 metros cuadrados que eleva la superficie total del complejo hasta los 27.000 metros cuadrados. El nuevo edificio, que supone una inversión de 25 millones de euros por parte de Juan Roig, tiene capacidad para unas 1.000 personas y está concebido para favorecer nuevas formas de trabajo y la interacción entre emprendedores, alumnos, inversores y mentores.
Más dimensión internacional
Uno de los cambios más visibles respecto al escenario de 2021 es la dimensión internacional de EDEM.
La escuela de negocios señala actualmente que cuenta con más de 50 universidades partner, más de 100 alumnos de intercambio al año y estudiantes de 30 nacionalidades diferentes. Además, el 63% de sus alumnos vive alguna experiencia internacional durante su formación.
La evolución resulta especialmente significativa al compararla con el reto que planteaba Roig en aquella entrevista. En 2021, la presidenta de EDEM señalaba que uno de los grandes objetivos era reforzar la oferta formativa y conseguir que la escuela fuera conocida en toda España, además de consolidarse como fuente de captación de talento.
Cinco años después, la institución sitúa entre los hitos de su propia trayectoria el haber superado los 50 acuerdos con universidades internacionales y contar con más de 100 alumnos de intercambio al año.
La empresa continúa en el centro del modelo
Pese a la evolución, uno de los elementos que menos ha cambiado es la apuesta por una formación conectada con la empresa.
En 2021, Roig defendía que los programas debían construirse a partir de las necesidades del mercado y reivindicaba una formación eminentemente práctica. También resumía el atractivo de EDEM en una idea: en sus instalaciones debía «respirarse empresa».
La propuesta actual mantiene esa orientación. EDEM define su Centro Universitario como un espacio de formación conectado con la empresa, en el que los estudiantes trabajan con empresarios y profesionales en activo, casos reales y proyectos. La institución indica además que 650 empresas han ofrecido prácticas a sus alumnos.
El modelo también conserva el vínculo con el emprendimiento. La escuela forma parte de Marina de Empresas junto a Lanzadera y Angels, una estructura que ya era uno de los principales elementos diferenciales que Roig destacaba en 2021.
De la incertidumbre de la covid a la inteligencia artificial
El contexto empresarial de 2021 estaba condicionado por la pandemia. En aquella entrevista, Roig hablaba de un entorno VUCA -volátil, incierto, complejo y ambiguo- y señalaba la resiliencia, la capacidad de reconversión y la perseverancia como cualidades necesarias para afrontar ese escenario.
El desafío tecnológico ocupa ahora un espacio mucho mayor.
EDEM ha incorporado programas específicos de inteligencia artificial orientados al mundo empresarial. Su oferta incluye formación sobre herramientas como ChatGPT, Claude y NotebookLM, además de programas centrados en agentes de IA y automatización de procesos empresariales.
La inteligencia artificial también ha llegado a los programas dirigidos a estudiantes más jóvenes. En su Summer Experience, EDEM combina emprendimiento, marketing, herramientas no-code e IA para que los participantes desarrollen y prototipen proyectos.
El cambio refleja una transformación del contexto. En 2021, la prioridad estaba en aprender a resistir y adaptarse a una crisis extraordinaria. En 2026, la adaptación pasa también por incorporar tecnologías que están modificando los procesos de trabajo y la gestión empresarial.
Las becas, otra constante del proyecto
La dimensión social que Roig defendía en 2021 también continúa formando parte del discurso de EDEM. Al tratarse de una fundación sin ánimo de lucro, explicaba entonces, el objetivo no era obtener beneficios sino alcanzar la sostenibilidad y contribuir a la sociedad.
Actualmente, uno de cada tres alumnos de los grados de EDEM estudia con una beca. La escuela señala que su Fondo de Becas ha concedido más de 16 millones de euros y ha becado a más de 700 alumnos desde 2017.
Para el presente curso, EDEM anuncia además una dotación de más de 1,5 millones de euros destinados a becas para estudiantes.
Una EDEM más grande
La comparación entre la entrevista de 2021 y la situación actual permite observar una evolución.
La EDEM que describía Hortensia Roig hace cinco años quería consolidarse como una referencia en formación empresarial, aumentar su presencia y aprovechar las posibilidades que ofrecía Marina de Empresas. La EDEM de 2026 mantiene esos principios, pero los desarrolla en un entorno de mayor dimensión internacional y tecnológica.
La propia evolución de la institución refleja ese crecimiento. EDEM señala como hitos recientes haber superado los 50 acuerdos con universidades internacionales y los 100 alumnos de intercambio anual, mientras que Marina de Empresas acaba de ampliar sus instalaciones hasta los 27.000 metros cuadrados.
Y Hortensia Roig continúa al frente de la institución como presidenta, con Elena Fernández como directora general.
Cinco años después, por tanto, la idea de «pensar en grande con los pies en la tierra» sigue vigente, pero el tamaño del proyecto ha cambiado. La empresa continúa siendo el eje de la formación; lo que ha aumentado es el alcance del ecosistema: más conexiones internacionales, nuevas herramientas tecnológicas y una Marina de Empresas con mayor capacidad.
El reto ya no es únicamente consolidar un modelo nacido en València. Es conseguir que ese modelo siga siendo relevante en un escenario empresarial en el que la internacionalización, el talento y la inteligencia artificial han pasado a ocupar un lugar central.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.









