La Generalitat Valenciana destina 11M€ a frenar la mosca de la fruta
El plan combina la liberación de machos estériles, 315.000 trampas, tratamientos con drones y 39 vehículos para proteger cítricos, caquis y fruta de hueso
La Generalitat extiende su estrategia de control sobre más de 140.000 hectáreas de cítricos, caqui y fruta de hueso mediante la suelta de machos estériles, tratamientos localizados y el reparto de 315.000 trampas.
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca destinará este año 11 millones de euros al control de la mosca de la fruta, una de las plagas con mayor incidencia sobre los cultivos valencianos. El dispositivo combina actuaciones preventivas, vigilancia permanente y tratamientos directos para proteger producciones como los cítricos, el caqui y la fruta de hueso.
La intervención forma parte de la estrategia de sanidad vegetal de la Generalitat, dotada con 40 millones de euros en 2026. Además de combatir las plagas, este presupuesto permite suministrar herramientas y productos fitosanitarios, realizar labores de vigilancia y ofrecer formación y asesoramiento a los agricultores.
La mosca de la fruta, cuyo nombre científico es Ceratitis capitata, puede atacar numerosas especies frutales. Las hembras depositan sus huevos en el interior del fruto y las larvas se alimentan de la pulpa, lo que provoca su deterioro y reduce su valor comercial.
Machos estériles sobre 140.000 hectáreas
Una de las principales herramientas empleadas por la Conselleria es la técnica del insecto estéril. El programa contempla la liberación semanal de cientos de millones de machos estériles sobre más de 140.000 hectáreas de la Comunitat Valenciana durante todo el año.
Estos ejemplares compiten con los machos silvestres por aparearse con las hembras. Como los cruces no generan descendencia, la medida permite reducir progresivamente la población de la plaga. La Generalitat considera esta técnica el método principal de lucha dentro de su campaña oficial contra la Ceratitis capitata.
El dispositivo se completa con tratamientos colectivos aéreos mediante drones, aplicaciones terrestres con vehículos adaptados, reparto de productos fitosanitarios y material de trampeo, así como el control de higueras y otros frutales aislados que pueden actuar como reservorios.
La evolución de la plaga se analiza semanalmente en más de 1.200 puntos repartidos por las principales zonas productoras. Esta red permite identificar aumentos de población, determinar las áreas de mayor riesgo y trasladar información actualizada al sector agrícola.
Un mes de adelanto en el reparto de trampas
La principal novedad de la campaña de 2026 ha sido el adelanto en más de un mes del reparto de trampas destinadas a las plantaciones de cítricos y caqui. La medida responde a una petición del propio sector y ha permitido que los productores dispusieran del material durante junio y julio.
En total, la Conselleria ha distribuido 315.000 trampas para proteger más de 12.600 hectáreas. A ellas se sumará la colocación de otras 23.000 en frutales aislados, principalmente higueras, con el objetivo de impedir que estos árboles mantengan poblaciones de mosca capaces de desplazarse posteriormente hacia explotaciones comerciales.
El trampeo masivo busca capturar el mayor número posible de ejemplares adultos y reducir la presión de la plaga antes de que alcance los frutos. Su eficacia aumenta cuando se aplica de forma coordinada en superficies amplias y antes de que las poblaciones alcancen niveles elevados.
Tratamientos en 30.000 hectáreas
Desde finales de agosto, Agricultura tiene previsto desplegar 39 vehículos tipo quad adaptados para circular por las explotaciones. Estos medios están equipados con dispositivos de pulverización y realizarán tratamientos localizados, especialmente en parcelas de cítricos y caqui.
El producto empleado será mayoritariamente Spinosad, un insecticida de origen natural autorizado también en agricultura ecológica. Se aplica mezclado con un atrayente específico y únicamente sobre una parte del árbol, un procedimiento que permite limitar la cantidad utilizada y reducir la afección sobre organismos beneficiosos.
Los tratamientos terrestres abarcarán aproximadamente 30.000 hectáreas. Durante el verano se concentran principalmente en la fruta de hueso, mientras que en otoño se trasladan a los cítricos y el caqui, coincidiendo con la maduración y con las etapas de mayor vulnerabilidad frente a la plaga.
La inversión contra la mosca de la fruta representa más de una cuarta parte de los 40 millones destinados por la Generalitat a sanidad vegetal en 2026. El presupuesto global también financia campañas contra el Cotonet de Sudáfrica, la Xylella fastidiosa, la polilla y el melazo de la vid, la mosca del olivo y el barrenador del arroz.








