Los hoteles valencianos ganan productividad, pero no logran la rentabilidad media
La Comunitat Valenciana cerró 2025 con casi 10 millones de huéspedes y 31,5 millones de pernoctaciones, pero el sector sigue arrastrando una brecha de precios y rentabilidad frente al conjunto de España.
La hotelería valenciana avanza, pero todavía no al ritmo de la media nacional en términos de rentabilidad. Ese es el principal mensaje que deja el balance de 2025 presentado por Hosbec en Fitur: la Comunitat Valenciana rozó los 10 millones de clientes alojados en hoteles, sumó 31,5 millones de pernoctaciones y consolidó un ejercicio de crecimiento moderado en volumen, empleo y producción, aunque con precios todavía por debajo del mercado español.
En concreto, los hoteles de la comunidad recibieron 9.994.919 huéspedes el pasado año, con un aumento del 2,8% en el volumen de turistas. El empleo vinculado al sector creció un 3%, hasta 17.973 trabajadores, en un contexto que la patronal interpreta ya no como de recuperación pospandemia, sino de consolidación estructural. A ello se suma una planta hotelera de 1.100 establecimientos y unas 140.000 camas operativas, cifras inéditas para el sector valenciano.
Rentabilidad de los hoteles valencianos
Sin embargo, el aumento de actividad no se ha traducido todavía en una convergencia plena con España en materia de ingresos por habitación. El RevPAR medio —uno de los principales indicadores de rentabilidad hotelera— se situó en 71,1 euros, todavía lejos de la media nacional, mientras que los precios del sector permanecen alrededor de un 20% por debajo del promedio español. En algunos destinos de Castellón, según trasladó Hosbec, esa distancia llega incluso al 50%.
La patronal insiste en que el problema ya no puede medirse solo por el número de viajeros. El foco, sostiene, debe estar en indicadores como el ADR —tarifa media diaria— y el RevPAR, además del empleo generado. En esa lectura, la Comunitat mejora su productividad y logra monetizar mejor su oferta, pero todavía no ha cerrado la brecha de valor con otros destinos competidores.
El informe sí deja señales positivas dentro del propio mapa turístico valenciano. València ciudad registró el ADR más alto, con 116,5 euros, pese a no ser el destino con mayor ocupación. Benidorm, por su parte, elevó su RevPAR desde 81,4 euros en 2024 hasta 93,6 euros en 2025, un comportamiento que Hosbec interpreta como ejemplo de una explotación más eficiente de un inventario ya maduro. Castellón, meanwhile, aparece como el destino con mayor recorrido de mejora y con un crecimiento por encima del resto.
El reto de la calidad
Pese a ello, el sector considera que sigue habiendo un reto pendiente en la calidad media del producto. Hosbec advierte de que los índices de satisfacción hotelera se sitúan por debajo de la valoración global del destino, lo que apunta a una necesidad clara de inversión en renovación, reposicionamiento y mejora de la categoría de parte de la planta hotelera. El mensaje al empresariado es nítido: para sostener la capacidad de fijación de precios y ganar rentabilidad, será necesario elevar estándares de servicio y acometer inversiones en sostenibilidad y ahorro energético.
Ese reposicionamiento se ve además como condición necesaria para atraer una demanda internacional con mayor capacidad de gasto. Los viajeros extranjeros alojados en hoteles valencianos crecieron un 4,6% en 2025, frente al 1,3% de aumento del mercado nacional, que muestra ya signos de agotamiento en su capacidad de consumo.
Reino Unido sigue siendo clave, especialmente en Alicante, mientras Italia gana atractivo y Argelia recupera peso. Al mismo tiempo, la patronal observa con interés la evolución del mercado norteamericano, que ya se sitúa entre las nacionalidades más relevantes en València y Alicante pese a la limitada conectividad directa.
De cara a 2026, las previsiones son favorables. Hosbec estima un incremento del 9,9% en la variación de ventas anuales y apoya esa expectativa en el aumento de casi un 8% en los asientos programados en los tres aeropuertos valencianos. Aun así, el sector reclama más promoción, un esfuerzo inversor sostenido y una estrategia más afinada para alargar la estancia media, especialmente en València y Castellón, donde todavía se mueve en una horquilla de entre 2,3 y 2,8 días.













