Menos margen para Trump y nuevas incógnitas para la economía mundial
Massimo Cermelli e Íñigo Isardo anticipan mayores obstáculos para la agenda económica de Trump y un posible alivio comercial para Europa, aunque advierten del riesgo de bloqueo político
«A Donald Trump le va a costar sacar adelante algunas de sus iniciativas». Íñigo Isardo, director de gestión de Cuentas Minoristas de Link Securities, resume así el escenario que se abre tras las elecciones estadounidenses de mitad de mandato. Massimo Cermelli, profesor de Economía de la Universidad de Deusto, coincide en el diagnóstico y expresa que Donald Trump «tiene ahora las manos más atadas».
La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes y en el Senado abre una etapa de poder dividido en Washington. Los resultados publicados por Ballotpedia, todavía con parte del recuento pendiente, sitúan a la oposición al frente de ambas cámaras para los dos últimos años del mandato presidencial.
Para la economía, la pregunta es qué parte del programa de Trump podrá avanzar y qué decisiones encontrarán mayores obstáculos. Aranceles, gasto público, energía e inversiones tecnológicas concentran la atención tanto de Massimo Cermelli como de Íñigo Isardo, que ven oportunidades para Europa, pero también riesgos de confrontación institucional.
El cambio parlamentario se materializará con el nuevo Congreso, cuyo mandato comienza el 3 de enero de 2027. Hasta entonces, las cámaras mantendrán su composición actual.
Europa busca menos presión comercial
Cermelli interpreta que el resultado electoral ofrece a los inversores una referencia más clara sobre el rumbo político del país. «Estados Unidos ha lanzado una señal clara y esto quita incertidumbre», sostiene.
En su opinión, el mensaje de los votantes puede obligar al presidente a moderar la intensidad de algunas decisiones. «La contundencia que ha tenido durante estos dos años, probablemente los dos que le quedan será menos fuerte», señala.
Isardo también relaciona la reacción favorable que observa en las bolsas europeas durante la sesión con las dificultades que encontrará Trump para desarrollar su agenda comercial. «Esta es una de las razones por las que las bolsas europeas se han girado al alza», afirma. Entre las compañías que menciona figuran Iberdrola y Solaria, por su vinculación con las energías renovables.
Para las empresas españolas, uno de los principales focos está en las exportaciones. Cermelli identifica posibles oportunidades para actividades como el aceite de oliva, el vino y el acero, si el nuevo equilibrio político favorece una menor tensión comercial.
A su juicio, el resultado «abre vías de negociación parlamentarias para aliviar la factura que pagan ahora mismo estas empresas exportadoras españolas». Esa posibilidad, sin embargo, dependerá de decisiones posteriores ya que el cambio de mayoría no supone por sí mismo la retirada de los aranceles.
El profesor de Deusto tampoco interpreta que Estados Unidos vaya a perder necesariamente capacidad negociadora frente a China o la Unión Europea. «Más que perder peso, yo creo que se va a estabilizar la negociación», explica.
Su expectativa es que las conversaciones se desarrollen con menos sobresaltos. «Tiene por otro lado un Parlamento, un Senado y un país que le está lanzando señales de contención», argumenta.
El déficit y los bonos ante un nuevo equilibrio
La política presupuestaria constituye otro de los ámbitos donde Cermelli espera cambios. «Va a haber un freno al déficit, un alivio en los bonos», anticipa.
Su planteamiento es que una mayor resistencia parlamentaria a nuevas medidas de gasto puede reducir las presiones sobre las cuentas públicas. Desde esa perspectiva, un menor impulso fiscal también podría facilitar las decisiones de la Reserva Federal.
«Al reducirse el riesgo de sobrecalentamiento fiscal, quizás la Reserva Federal empieza a tener más margen de libertad para tomar las decisiones», sostiene. Se trata de un escenario condicionado a la evolución de la economía y de los precios, que no implica por sí solo una próxima bajada de tipos.
Isardo pone el acento en el riesgo de que los contrapesos desemboquen en parálisis. «Podríamos asistir a dos años de aprobación de muchas menos medidas«, advierte.
El presidente conservará su capacidad de veto sobre los proyectos legislativos que apruebe el Congreso. Las cámaras pueden superar ese veto, pero necesitan una mayoría de dos tercios en cada una, superior a la requerida para aprobar una ley ordinaria.
Isardo también contempla un mayor recurso a las órdenes ejecutivas. Estas permiten al presidente dirigir la actuación del Ejecutivo y desarrollar la aplicación de leyes existentes, aunque no sustituyen de forma general la aprobación de legislación por el Congreso.
Para Cermelli, el énfasis presidencial en el veto refleja el cambio de posición política. «Es paradójico que hable de veto cuando es presidente y sigue gobernando», apunta.
Energía, inteligencia artificial y criptomonedas
El resultado electoral puede tener consecuencias diferentes según la actividad empresarial. Isardo señala que la apuesta de Trump por los combustibles fósiles, los centros de datos para inteligencia artificial y las criptomonedas podría encontrar mayor oposición.
En tecnología, contempla «la imposición de una regulación más estricta por parte demócrata». Esa posibilidad introduce dudas sobre las condiciones en las que avanzarán algunas inversiones, aunque no equivale a una paralización de los proyectos.
Cermelli también considera que podría moderarse el impulso a las infraestructuras energéticas necesarias para alimentar los centros de datos. En su análisis, una mayor contestación política y social puede ralentizar determinadas instalaciones.
El gasto militar es otro frente. Isardo señala que el enfrentamiento con Irán «podría verse afectado por la negativa de las Cámaras a respaldar programas de incremento de inversión en armamento».
Cermelli, por su parte, vincula el desgaste del presidente con el coste de la energía para los ciudadanos. «Los americanos han sufrido mucho el precio del petróleo, de la gasolina, de la energía», afirma. A su juicio, ese malestar aumenta la presión para moderar su estrategia.
Una lectura distinta a cada lado del Atlántico
Los expertos tampoco esperan una respuesta uniforme de las bolsas. Mientras Cermelli destaca la reducción de la incertidumbre electoral, Isardo advierte de las reservas que puede despertar una mayor intervención regulatoria en Estados Unidos.
«Las bolsas estadounidenses suelen estar más a favor de menos regulación y más liberalización», sostiene el analista de Link Securities. Por ello, considera que algunos sectores podrían seguir bajo presión si los inversores anticipan más obstáculos para sus negocios.
Cermelli insiste en que la evolución dependerá de la respuesta de la Casa Blanca ya que «mucho dependerá ahora de cómo va a reaccionar Donald Trump».
Para las empresas españolas, los próximos meses permitirán comprobar si la contención que anticipan los expertos se convierte en negociaciones comerciales más estables. El presidente mantiene capacidad de actuación, pero tendrá mayores dificultades para transformar su programa en leyes y presupuestos. Como resume Isardo, «a Donald Trump le va a costar sacar adelante algunas de sus iniciativas».
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.








