José Ignacio González-Aller, Codespa: "El desarrollo inclusivo es una inversión de futuro"
El director general de la entidad defiende el empleo, el emprendimiento y la inclusión financiera como vías para romper el círculo de la pobreza y anima a las empresas a integrar el desarrollo inclusivo en su estrategia
Hay una idea que atraviesa toda la conversación con José Ignacio González-Aller, director general de Codespa: ayudar no consiste únicamente en aliviar una necesidad inmediata, sino en conseguir que, algún día, esa ayuda deje de ser necesaria. Tras más de cuatro décadas trabajando junto a comunidades vulnerables, la organización ha comprobado que pocas herramientas resultan tan transformadoras como disponer de un empleo, poner en marcha un pequeño negocio o tener acceso a formación y financiación para poder prosperar.
González-Aller habla de pobreza, pero, sobre todo, habla de oportunidades. De agricultores que consiguen acceder a nuevos mercados, de emprendedores que encuentran financiación donde antes solo había puertas cerradas y de personas que recuperan algo tan esencial como la confianza en su propia capacidad para salir adelante. También interpela directamente a las empresas: el desarrollo inclusivo, sostiene, no debe entenderse únicamente como responsabilidad social, sino como una inversión capaz de fortalecer comunidades, cadenas de valor y mercados.
Porque, para Codespa, el verdadero éxito de un proyecto llega precisamente cuando la organización puede marcharse y quienes permanecen cuentan ya con las herramientas necesarias para continuar avanzando por sí mismos.
– Desde Codespa lleváis cuatro décadas combatiendo la pobreza, pero insistís en que la solución no pasa solo por la ayuda económica. ¿Por qué el empleo y el emprendimiento generan un cambio duradero?
La ayuda es imprescindible en emergencias, cuando hay que garantizar alimentación, agua, salud o refugio. Superada esa fase, el desarrollo consiste en crear oportunidades para que las personas puedan avanzar.
El empleo y el emprendimiento permiten construir un proyecto de vida, obtener ingresos estables y sostener a una familia. El trabajo fortalece la responsabilidad, la creatividad, la colaboración y la autoestima. En Codespa creemos en un desarrollo basado en la dignidad y el potencial humano. Por eso afirmamos que el trabajo es el motor del desarrollo.
– Habláis de pasar de la pobreza a la prosperidad. ¿Qué significa y cómo miden el impacto?
La prosperidad no es un bienestar comparable al de un país desarrollado, sino el proceso por el que una persona abandona el círculo de la pobreza y gana autonomía, oportunidades y capacidad para afrontar su futuro.
Medimos ese avance en tres dimensiones. La primera es económica: ingresos, ahorro y resiliencia financiera. La segunda analiza la calidad de vida y la capacidad de cubrir alimentación, salud, vivienda o educación. La tercera es la transformación personal: confianza, iniciativa y mentalidad emprendedora. Cuando alguien pasa de pensar que no puede a sentirse capaz de construir su futuro, el impacto alcanza a la comunidad.
¿Cuál es la clave del éxito?
– El Método Code se centra en formación, financiación y acceso a mercados. ¿Qué pilar marca la diferencia?
El método comienza escuchando a las comunidades para comprender su realidad y diseñar soluciones adaptadas. Solo cuando las personas hacen suyo el proyecto puede lograrse un cambio duradero. Formación, financiación y acceso a mercados son inseparables. La formación aporta capacidades; la financiación permite iniciar actividades; y los mercados garantizan compradores en condiciones sostenibles.
El objetivo es que Codespa pueda retirarse porque las personas, organizaciones locales y comunidades ya disponen de conocimientos y recursos para seguir creciendo. Ese es el éxito.
– ¿Cómo pueden las empresas lograr que sus estrategias de sostenibilidad vayan más allá de una acción puntual?
Las compañías entienden que la sostenibilidad debe integrarse en su estrategia. Pueden impulsar un desarrollo inclusivo incorporando a personas vulnerables como proveedores, empleados o clientes.
Cuando este enfoque forma parte del negocio, el impacto deja de ser aislado y se convierte en una apuesta estable. Las comunidades obtienen más oportunidades de empleo y emprendimiento, mientras las empresas fortalecen sus cadenas de valor, mejoran su relación con los grupos de interés y generan confianza. Se trata de construir alianzas que creen valor para ambas partes.
Favorecer el desarrollo económico
– Ante la inflación, los conflictos internacionales y el cambio climático, ¿cuáles son los principales desafíos?
Vivimos un escenario complejo y las comunidades con las que trabajamos suelen ser las primeras en sufrir sus consecuencias. Por eso debemos impulsar oportunidades económicas sostenibles.
No solo responde a la justicia social, sino que también genera estabilidad y resiliencia. Cuando una persona accede a un empleo o crea un negocio, cuenta con herramientas para afrontar dificultades y desarrollar su vida.
Además, favorecer el desarrollo económico en los países de origen ayuda a combatir las causas de la migración forzada. La mayoría no quiere abandonar su hogar; lo hace porque carece de oportunidades.
– ¿Qué papel desempeñan el ahorro, el microcrédito y la educación financiera?
La inclusión financiera es esencial para salir de la pobreza de forma sostenible. Muchas personas tienen conocimientos e iniciativa, pero no acceden a financiación justa para iniciar o ampliar un negocio. Por eso acercamos servicios financieros a comunidades rurales o alejadas de los circuitos tradicionales. Facilitamos ahorro y microcrédito, siempre acompañados de educación financiera. Tan importante como obtener un préstamo es saber administrarlo, elaborar un presupuesto y ahorrar.
Estas herramientas fortalecen los negocios, estabilizan a las familias y permiten decidir con mayor autonomía.
Zonas rurales, motores de crecimiento
– ¿Qué oportunidades ofrecen la agricultura y los mercados rurales para fijar población?
Las zonas rurales concentran altos niveles de pobreza, pero también un enorme potencial. La agricultura y los pequeños negocios pueden convertirse en motores de crecimiento con el apoyo adecuado.
Trabajamos con agricultores, cooperativas y emprendedores para mejorar su producción, acceder a mercados y generar ingresos estables. Así, muchas personas pueden desarrollar su proyecto de vida sin abandonar su entorno.
Fijar población no consiste en impedir que la gente se marche, sino en ofrecer alternativas para que quien quiera quedarse pueda hacerlo con dignidad.
– ¿Por qué debería el tejido empresarial español considerar el desarrollo inclusivo una inversión de futuro?
El éxito empresarial no depende solo de los resultados económicos, sino de la capacidad para generar valor social. Las compañías que incorporan el desarrollo inclusivo construyen relaciones más sólidas con empleados, clientes, inversores y comunidades.
Este compromiso refuerza la legitimidad, mejora la atracción y fidelización de talento, fortalece la reputación y contribuye a crear cadenas de valor integradoras.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.












