El Consell allana el camino del megaproyecto fotovoltaico de Himin en Torrellano
La nueva propuesta prevé un parque solar formado por tres plantas fotovoltaicas que, en conjunto, alcanzarán una potencia de 11,6 MW y ocuparán alrededor de 13,5 hectáreas de superficie efectiva.
La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio ha dado un paso más para la puesta en marcha del parque fotovoltaico que impulsa Himin Solar en la pedanía ilicitana de Torrellano Bajo. El departamento autonómico ha emitido una evaluación ambiental favorable al proyecto, lo que facilita su avance administrativo tras más de una década desde que se planteara la iniciativa original.
El plan actual dista, no obstante, de la propuesta inicial presentada en 2012 durante el mandato de la exalcaldesa Mercedes Alonso. Aquel proyecto contemplaba una gran planta solar de 50 MW en la zona de Balsares junto a la empresa china Hareon Solar, pero nunca llegó a materializarse. Más de diez años después, la iniciativa se retoma con una dimensión mucho menor y adaptada al actual contexto del sector renovable.
La nueva propuesta prevé un parque solar formado por tres plantas fotovoltaicas que, en conjunto, alcanzarán una potencia de 11,6 MW y ocuparán alrededor de 13,5 hectáreas de superficie efectiva.
Tres instalaciones dentro de un mismo proyecto
La alternativa que ahora avanza fue presentada en 2023 por Himin Investments 2, filial del grupo promotor. El proyecto se estructura en tres instalaciones denominadas FV Luis Mora 1, Luis Mora 2 y Luis Mora 3.
Aunque se tramitan como plantas independientes, la administración ha analizado su impacto ambiental de forma conjunta al tratarse de instalaciones colindantes que forman parte de un mismo desarrollo energético. Esta evaluación global responde también a las críticas planteadas por colectivos ecologistas y vecinos, que cuestionaban la fragmentación administrativa de este tipo de proyectos.
Cada planta contará con una potencia aproximada de 3,872 MW. Las parcelas destinadas al proyecto suman 72,6 hectáreas, aunque la superficie ocupada directamente por paneles, edificaciones y viales internos será significativamente inferior.
Tras los informes sectoriales, el diseño inicial ha sido revisado para reducir el impacto ambiental. Entre los cambios introducidos figura la retirada de paneles en zonas con mayor riesgo de erosión y la creación de corredores de vegetación de al menos seis metros entre instalaciones. Estas modificaciones han permitido reducir la superficie ocupada de 18,26 a 13,51 hectáreas, manteniendo las mismas parcelas y el perímetro vallado previsto.
Alegaciones y evaluación patrimonial
Al tratarse de tres instalaciones colindantes, la tramitación se acumuló en un único procedimiento administrativo. Durante el proceso se registraron alegaciones por parte del promotor del macroproyecto solar de Viridi, de la asociación Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (Ahsa) y de particulares afectados.
Entre las cuestiones planteadas figuraba la posible afección a la zona húmeda de Els Bassars-Clot de Galvany. El promotor defendió que la vegetación del entorno presenta escaso valor de conservación y que la instalación no afecta a hábitats protegidos.
Otra de las objeciones se refiere al impacto visual sobre la Torre de la Cañada, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). El Ayuntamiento de Elche llegó a emitir inicialmente un informe desfavorable en 2023 para una de las plantas por su proximidad a este elemento patrimonial. Sin embargo, tras las alegaciones presentadas por la empresa y un nuevo análisis municipal, el consistorio emitió posteriormente un informe favorable al considerar que no existe afección relevante al paisaje ni a la visibilidad del monumento. Aun así, el proyecto continúa pendiente del pronunciamiento definitivo de la Dirección General de Cultura.
Condiciones ambientales y próximos pasos
La evaluación ambiental simplificada emitida por la Generalitat incorpora varias condiciones para el desarrollo del parque solar. Entre ellas, evitar la ocupación de suelo forestal, adoptar medidas para reducir la erosión provocada por las lluvias o impedir la iluminación del vallado perimetral de la instalación.
Además, el promotor plantea medidas de compensación ambiental como mantener vegetación natural en al menos el 25% de la superficie afectada por cada planta, instalar cajas nido para aves y murciélagos y habilitar corredores vegetales que favorezcan la conectividad de la fauna.
Superado este trámite ambiental, el proyecto deberá obtener todavía la autorización administrativa del área de Industria antes de que el Ayuntamiento de Elche pueda conceder la licencia de obras definitiva.
En paralelo, la compañía ha reforzado su presencia en la ciudad. En 2024 amplió sus instalaciones en el edificio que adquirió parcialmente junto al Ayuntamiento, situado en la Plaça de Baix, en la esquina con la calle Salitre.











