Groenlandia tensa la cuerda transatlántica: Europa prepara su respuesta a Trump
Las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia reabren las tensiones entre Europa y Estados Unidos y obliga a la UE a articular una respuesta común ante un desafío estratégico en el Ártico.
Fotografía: Unión Europea
La crisis diplomática abierta por los intentos de Estados Unidos de hacerse con el control de Groenlandia entra en una nueva fase. Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reunirán este jueves en Bruselas en una cumbre extraordinaria para consensuar una respuesta conjunta ante las amenazas de Washington.
La convocatoria llega después de que los Veintisiete comenzaran a analizar el domingo posibles represalias frente a Estados Unidos en una reunión de urgencia de sus embajadores permanentes ante la UE. Sobre la mesa volvió a aparecer una lista de contramedidas comerciales por valor de 93.000 millones de euros, preparada el año pasado y congelada hasta el próximo 6 de febrero para no poner en riesgo el acuerdo comercial alcanzado en verano entre Bruselas y Washington.
Mientras tanto, la Comisión Europea reiteró este lunes que «está preparada para responder» si el presidente estadounidense, Donald Trump, cumple su amenaza de imponer nuevos aranceles, aunque insistió en que la prioridad sigue siendo la vía diplomática. «La prioridad es involucrarse, no escalar», ha subrayado el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, quien advirtió de que una guerra arancelaria dañaría a consumidores y empresas a ambos lados del Atlántico.
¿Activar el instrumento anticoerción?
Entre las opciones que estudia la UE figura también la posible activación, por primera vez en su historia, del instrumento anticoerción, en vigor desde 2023. Países como Francia, Alemania, España o Polonia defienden recurrir a este mecanismo si Washington mantiene la presión. Su uso permitiría imponer restricciones a importaciones y exportaciones estadounidenses, limitar inversiones, restringir derechos de propiedad intelectual o vetar la participación de empresas de EE.UU. en licitaciones públicas europeas.
Pese al endurecimiento del tono, fuentes diplomáticas comunitarias insisten en que antes de activar cualquier represalia se intentará agotar el diálogo. La primera oportunidad llegará esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos, donde líderes europeos buscarán convencer a Trump de una salida negociada al conflicto. No obstante, por ahora no está prevista una reunión formal entre el presidente estadounidense y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La presidenta dejó claro a finales de la semana pasada que «siempre protegeremos nuestros intereses estratégicos económicos y de seguridad».
Desde Berlín, el canciller alemán, Friedrich Merz, rebajó la tensión y afirmó que la UE no desea una guerra arancelaria, aunque recalcó que Europa «está en condiciones de reaccionar» si se enfrenta a medidas desproporcionadas. Merz cuestionó además el argumento de seguridad nacional esgrimido por Trump para justificar sus aspiraciones sobre Groenlandia, recordando que la presencia militar estadounidense en la isla se ha reducido drásticamente en las últimas décadas.
Europa reacciona a las amenazas
Las reacciones europeas comenzaron ya el fin de semana. El ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, calificó de «paradójicas y problemáticas» las amenazas de Trump contra países europeos que han enviado tropas a Groenlandia, precisamente para reforzar la seguridad en el Ártico, una carencia que Washington había criticado. Dinamarca, respaldada de forma explícita por sus socios europeos, defiende el diálogo, pero admite que la situación es «grave» y que está en juego el equilibrio de la OTAN y el orden internacional.
La tensión se disparó tras el anuncio de Trump de imponer, a partir del 1 de febrero, un arancel del 10% a los productos de ocho países europeos aliados que han desplegado efectivos en Groenlandia (Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido), con la amenaza de elevarlo hasta el 25% en junio si no se alcanza un acuerdo para la «compra total y plena» de la isla por parte de Estados Unidos.
Respecto a estas amenazas, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, se ha pronunciado expresando que «hay mucho que perder económicamente tanto para Europa como para Estados Unidos, sus empresas y sus trabajadores». Además, pide una «solución constructiva» que respete el derecho internacional y tenga en cuenta las relaciones económicas y comerciales entre ambas partes.
Con este escenario, la cumbre de Bruselas se perfila como un punto de inflexión. La UE busca preservar la unidad interna, defender la soberanía europea en el Ártico y evitar una escalada comercial con su principal socio estratégico, en un pulso geopolítico que ya ha dejado al descubierto una profunda grieta en la relación transatlántica.
¿Es posible comprar Groenlandia?
La Administración estadounidense podría gastar hasta 700.000 millones de dólares en la adquisición de Groenlandia, según un análisis de expertos citado por la cadena NBC News. La cifra representa más de la mitad del presupuesto anual del Departamento de Defensa de EE.UU.
La misma cadena señala también otra alternativa que se estaría considerando: establecer un acuerdo de libre asociación con Groenlandia, similar a los existentes con las Islas Marshall o los Estados Federados de Micronesia. Bajo este esquema, Washington proporcionaría asistencia económica a la isla a cambio de una mayor presencia de seguridad en el territorio.
No es la primera vez que se descubre el interés de Estados Unidos por adquirir este territorio. El primer antecedente se remonta a finales del siglo XIX, cuando, tras la compra de Alaska en 1867, se contempló la posibilidad de ampliar la presencia de EE.UU. en el Ártico adquiriendo también Groenlandia e Islandia, aunque la idea no se formalizó.
El intento más serio tuvo lugar en 1946, al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando el entonces presidente Harry Truman ofreció a Dinamarca 100 millones de dólares en oro por Groenlandia, debido a su creciente valor estratégico en el contexto de la Guerra Fría. Dinamarca rechazó la propuesta. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos mantuvo un fuerte interés estratégico en la isla, especialmente por su posición clave en el Ártico, lo que se tradujo en la instalación de bases militares, aunque sin nuevas ofertas de compra formales.
En 2019, Donald Trump retomó públicamente la idea de adquirir Groenlandia, lo que provocó un rechazo inmediato por parte de Dinamarca y del propio Gobierno groenlandés, que subrayaron que la isla «no estaba en venta».
El atractivo de Groenlandia
Los grandes atractivos de Groenlandia se concentran fundamentalmente en su valor estratégico como potencia minera y geopolítica. El territorio destaca por su extraordinaria riqueza en recursos naturales. Su subsuelo alberga petróleo, oro y una amplia variedad de metales industriales y estratégicos como hierro, cobre, uranio, zinc, tungsteno o paladio.
Su principal valor diferencial reside en las tierras raras, un conjunto de 17 elementos esenciales para sectores clave como la automoción, la electrónica avanzada, las energías renovables y la defensa. Estados Unidos la sitúa como el octavo territorio del mundo en reservas de estos minerales, con unos 1,5 millones de toneladas estimadas, y con yacimientos entre los mayores a escala global.
Además, la Unión Europea ha identificado en la isla 25 de las 34 materias primas esenciales para su transición ecológica. De hecho, en 2023, llegó a un acuerdo con el Gobierno groenlandés sobre el desarrollo de recursos naturales.
A todo ello se suma su posición geopolítica en el Ártico, que la convierte en un enclave de alto valor para las grandes potencias, no solo por sus recursos, sino también por el control de rutas y áreas de influencia futuras.
Sara MartíCoordinadora editorial. Graduada en Periodismo por la Universidad Jaume I, estoy especializada en contenido web y ediciones digitales por el Máster en Letras Digitales de la Universidad Complutense de Madrid. Mi experiencia en el mundo de la comunicación abarca desde el institucional hasta agencias y medios de comunicación. Al día de la actualidad empresarial y financiera en Economía 3 desde marzo de 2021.












