Carol Robla, Natural Cosmetic Lab: "El respeto a la Tierra no es una opción, es una manera de vivir"
Nuestra Mujer al Timón lleva dos décadas profesionalizando la cosmética natural desde un laboratorio boutique que combina innovación, sostenibilidad real y una manera de hacer empresa coherente con el respeto al medioambiente
Carol Robla, directora de Natural Cosmetic Lab
Fiel a un compromiso con un estilo de vida respetuoso con el medioambiente, Carolina Robla decidió en 2005 trasladar esa forma de entender el mundo al ámbito empresarial. Así nació Natural Cosmetic Lab, un laboratorio especializado en la fabricación de cosmética natural y ecológica certificada. El proyecto, impulsado junto a su marido, Darío Juan, es la expresión de unos valores compartidos que, desde entonces, guían tanto su vida como su manera de hacer empresa.
– Vuestro laboratorio está especializado en cosmética natural y ecológica. ¿De dónde viene tu conciencia por el medioambiente que se ve hoy reflejada en Natural Cosmetic Lab?
Viene de una mezcla de educación y experiencia vital. En mi casa siempre hubo mucho respeto por la naturaleza. Cuando aún no era una tendencia, yo ya crecí viendo cómo se elaboraban cosméticos naturales de forma artesanal y entendiendo, desde muy pequeña, que el respeto por la Tierra no era una opción, sino una manera de vivir. Siempre tuve claro que quería dedicarme a la cosmética natural y, con los años, esa sensibilidad se convirtió en una visión: demostrar que se puede fabricar de forma profesional, innovadora y sostenible cosméticos naturales. Natural Cosmetic Lab es la evolución de todo aquello que aprendí en casa y que sigo aplicando cada día.
Profesionalizar la cosmética natural
– La idea de Natural Cosmetic Lab nació en 2005. Tras dos décadas, ¿cómo ha evolucionado el proyecto? ¿Se ha convertido en lo que imaginabas?
Cuando nació Natural Cosmetic Lab en 2005, la idea era sencilla pero ambiciosa: profesionalizar la cosmética natural sin perder su esencia. Dos décadas después, puedo decir que sí, que aquella visión se ha convertido en el laboratorio que imaginé un día.
Construir nuestras instalaciones a partir de contenedores marítimos en desuso y otros materiales reciclados nos permitió crear un espacio totalmente acorde a nuestra filosofía como empresa. Fue lo que terminó de redondear el proyecto: un laboratorio que no solo formula y fabrica cosmética natural, sino que también produce de forma sostenible en todos sus procesos, desde la infraestructura hasta la forma en la que trabajamos cada día.
En muchos sentidos, Natural Cosmetic Lab es hoy la versión mejorada de aquella idea inicial, aunque la esencia sigue siendo la misma.
– Definís Natural Cosmetic Lab como un ‘laboratorio boutique’. ¿Qué significa exactamente este concepto?
Cuando hablamos de laboratorio boutique nos referimos a un modelo muy cuidado y especializado. No somos una gran industria que trabaja con volúmenes masivos, sino un laboratorio que pone el foco en el detalle, en la personalización y en el acompañamiento real a cada marca.
Para nosotros significa trabajar con procesos muy controlados, formulaciones a medida y una atención cercana desde la idea inicial hasta el producto final. Cada proyecto tiene su espacio, su tiempo y su dedicación. Y eso nos permite garantizar calidad, coherencia y resultados.
Lo que nos diferencia es precisamente esa manera de trabajar: somos un equipo experto, flexible y accesible, capaz de adaptarnos a emprendedores, pequeñas marcas, hoteles boutique o grandes compañías que buscan líneas naturales más cuidadas.

«Tratamos de hacer muy bien aquello en lo que creemos»
– Según datos de STANPA, la cosmética y la perfumería crecieron un 7,7% y superaron los 11.200 millones de euros en consumo en España en 2024. En un mercado con tanta competencia, ¿cómo conseguís destacar? ¿Cuál dirías que es vuestro valor diferencial?
Destacamos porque hemos elegido un camino muy concreto: especializarnos en cosmética natural desde hace dos décadas, con coherencia y sostenibilidad real. No intentamos abarcarlo todo; tratamos de hacer muy bien aquello en lo que creemos.
En este sentido, las marcas que vienen a nosotros no buscan solo un fabricante: buscan un laboratorio que comparta su visión, que cuide los detalles, que entienda su identidad y que pueda aportar criterio técnico sin perder la sensibilidad por el entorno. Esa mezcla es, al final, lo que nos hace diferentes.
– Es una realidad que ahora muchas marcas recurren al ‘greenwashing’, ¿cómo lográis construir una relación de confianza con el consumidor?
Muchas marcas han abusado del greenwashing, pero nuestra forma de construir confianza es muy sencilla: decir lo que hacemos y hacer lo que decimos. Es decir, transparencia. Desde nuestras instalaciones sostenibles hasta la elección de materias primas o la trazabilidad de los procesos.
Por otro lado, hoy existen normativas mucho más estrictas que limitan el uso de claims ambiguos, por lo que ya no es tan fácil «parecer sostenible» sin serlo de verdad. Y eso, en realidad, es una buena noticia para todos.
El consumidor ya no se queda solo en «lo natural»
– ¿Percibís que los consumidores se interesan cada vez más por productos sostenibles o todavía queda un camino por recorrer?
Hemos avanzado mucho, pero creo que la tendencia es a seguir creciendo, porque el consumidor ya no quiere dar pasos atrás. Ya no se queda solo en «lo natural», ahora pregunta, compara, busca certificaciones y quiere entender realmente qué hace sostenible a un producto. Esa evolución es muy positiva, y eso está impulsando que marcas y laboratorios trabajemos con mayor responsabilidad.
Por otro lado, creo que todavía queda camino por recorrer, sobre todo en educación y en claridad de información.
– La regulación suele ser uno de los principales desafíos en la industria cosmética. ¿Cómo os adaptáis a ella? ¿Qué otros retos identificas en el sector?
La numerosa regulación es, sin duda, uno de los grandes desafíos del sector, pero también es la base que garantiza seguridad y calidad. La legislación es cada vez más precisa y eso permite que el consumidor sepa que lo que compra es seguro. A veces se piensa que «natural» es sinónimo de informal o menos regulado, y es justo lo contrario: cualquier producto cosmético que se pone en el mercado, sea natural o no, debe cumplir con las mismas exigentes normativas europeas de seguridad, eficacia y control. De ahí que mantengamos una vigilancia constante de los cambios normativos para que los productos que fabricamos para nuestros clientes cumplan siempre con la legislación vigente en cada mercado.
Como retos, al igual que la mayoría de las industrias y sectores, estamos muy influenciados por el entorno económico y global de los mercados. Y tras varios años de una constante incertidumbre, las marcas buscan optimizar costes sin renunciar a la calidad, y eso nos obliga como laboratorio a ser más eficientes, flexibles y creativos. Y, por supuesto, está el desafío de la trazabilidad de materias primas, la disponibilidad de ciertos ingredientes naturales y la necesidad de garantizar suministros estables en un contexto global cambiante.
Otro reto clave es innovar con sentido. La innovación debe ser útil, sostenible y alineada con las necesidades reales del consumidor. No se trata de crear por crear, sino de crear mejor y con propósito.
Año de crecimiento, mejora interna, optimización de procesos y ampliación de capacidades
– ¿Cómo fue el pasado 2025 en términos de crecimiento y qué expectativas tenéis para 2026?
Acabaremos 2025 con un crecimiento del 5%. Hemos consolidado líneas de trabajo con clientes que ya confiaban en nosotros y hemos incorporado proyectos nuevos que encajan muy bien con nuestra filosofía. También ha sido un año de mejora interna, optimizando procesos, ampliando capacidades y reforzando el equipo técnico para poder acompañar mejor a cada cliente.
De cara a 2026, nuestras expectativas son optimistas, pero también realistas. El mercado seguirá siendo exigente y cambiante, pero seguimos viendo una demanda creciente de productos cosméticos que vayan mucho más allá del producto en sí, que transmitan valores, que sean sostenibles de verdad y que estén respaldados por procesos responsables y transparentes.
– Formas parte de la Fundación Mujeres al Timón, iniciativa de Economía 3 que visibiliza a mujeres empresarias en puestos de liderazgo. ¿Qué significa para ti participar en este proyecto?
Formar parte de la Fundación Mujeres al Timón es un orgullo. Para mí significa tener la oportunidad de compartir experiencias, de aprender de otras mujeres que lideran proyectos muy distintos y, sobre todo, de contribuir a dar visibilidad a un talento que muchas veces pasa demasiado desapercibido. Por mi parte, intento aportar una mirada honesta desde el mundo de la cosmética natural, compartir lo que he aprendido en estos 20 años de profesión y apoyar a quienes vienen detrás para que se sientan acompañadas y con más herramientas para lanzar sus propios proyectos.
Es un espacio que pone en valor el esfuerzo, la constancia y la mirada femenina en la gestión y en la toma de decisiones. Sin duda, una comunidad que inspira y que impulsa y me siento muy afortunada de formar parte de ella.
«Las mujeres impulsamos un cambio real»
– Consideras que has encontrado obstáculos por ser mujer? Si es así, ¿cómo los has afrontado?
Como muchas mujeres, ha habido algunos momentos en los he tenido que demostrar más, justificar más y defender mi visión con mayor firmeza. Y los he afrontado desde el trabajo y la convicción de que la mejor forma de abrir puertas es hacer las cosas con convicción y rodearte de personas que creen en ti y en tu proyecto. Esa determinación ha sido una guía constante.
Creo que las dificultades existen, pero también creo que cada vez somos más las mujeres que estamos ocupando espacios de decisión, creando empresas, liderando equipos e impulsando un cambio real.
Laura SanfélixGraduada en Periodismo por la Universitat de València, con un máster en Periodismo Político Internacional y otro en Comunicación y Marketing Político. He desarrollado mi trayectoria profesional en medios como Europa Press, así como en el ámbito de las agencias de comunicación. En la actualidad, escribo sobre información económica y empresarial en la web y la revista de Economía 3.








