Autoexigencia

Autoexigencia: ¿Qué es y cómo afecta la vida normal de las personas?

La autoexigencia se refiere a los estándares internalizados que nos imponemos a nosotros mismos. El comportamiento de autoexigencia más común es el de afirmaciones del tipo «debería», como… «Debería ser capaz de hacer esto». Sin embargo, algunas veces nuestras expectativas no son tan claras. Sentimos que algo debe suceder o debemos hacer algo, «simplemente porque tiene que ser» o porque no hay otra opción.

¿Qué es la autoexigencia?

La autoexigencia es la condición de exigirse el máximo de sí mismo, es una característica común de los perfeccionistas, y puede manifestarse de varias maneras. Se puede tomar como una de las cualidades más destacadas de un líder, ya que es un impulso constante para ser cada vez mejor.

La autoexigencia conlleva la necesidad de ser perfecto. El perfeccionismo se asocia a menudo con la necesidad de control y orden, por lo que no es sorprendente que la autoexigencia pueda acompañar a este sentimiento de perfeccionismo.

También contempla, la autoimposición de alcanzar metas cada vez más altas. La autoexigencia impulsa a buscar niveles más altos de satisfacción. Lo cual se logra, alcanzando metas cada vez más elevadas.

Incluso podemos asociarla con la necesidad de atención.  Que se presenta, cuando sientes que nadie se da cuenta del duro trabajo que realizas y de tus logros. Obligándote a buscar nuevos logros para llamar la atención.

De igual manera, está estrechamente relacionada con la necesidad de tener el control de todo. Sentimiento que puede llevar a la frustración y a la ira hacia otras personas o incluso hacia sí mismo cuando los resultados no son los esperados. Como consecuencia, en ocasiones, la autoexigencia, puede provocar ansiedad, depresión y otros problemas psicológicos.

¿Qué problemas trae consigo?

La autoexigencia es un rasgo de la personalidad que puede hacer que las personas tengan una serie de pensamientos y sentimientos negativos. Lo que puede traer como consecuencia, comportamientos poco saludables, que a su vez pueden llevar a relaciones negativas.

Al final, la autoexigencia es un estado de ánimo. Puede ser una emoción tanto positiva como negativa. Todo depende de cómo utilices este sentimiento para vivir tu vida. Si dejas que controle tus pensamientos y emociones, entonces causará problemas a las personas que te rodean.

¿Qué es la autoexigencia constructiva?

La autoexigencia constructiva es el esfuerzo que una persona se impone a sí misma para ser mejor en su desempeño. Es la búsqueda de la mejora continua, en todas las actividades críticas. Cuando esta búsqueda de la mejora se convierte en una afirmación positiva que se enfoca en las habilidades y capacidades de la persona, entonces es cuando decimos que hablamos de una autoexigencia constructiva.

Y se diferencia de la autoexigencia destructiva, porque se centra en la utilización de un lenguaje positivo. Es decir, se basa en las propias capacidades y en lo que podemos hacer, no en las posibles limitaciones o lo que no podemos hacer.

Por ejemplo, si utilizamos una autoconversación constructiva, diciéndonos cosas como «lo puedo hacer» o «soy bueno en lo que hago», estos pensamientos nos motivaran hacia la productividad sin causar un estrés innecesario en nuestra vida.

¿Cómo dejar de ser autoexigente?

Para superar la autoexigencia, se debe cambiar la forma de pensar sobre sí mismo. Ya que, el problema de este tipo de pensamiento es que puede provocar depresión y ansiedad. Puede ser el resultado de una baja autoestima y una mala imagen corporal, lo que afecta negativamente a la vida de las personas en general.

Para dejar de ser autoexigente, podemos emplear la autoconversación positiva para elevar la percepción positiva de nosotros mismos. Si nos encontramos en un caso de autoexigencia crítica, también podemos buscar ayuda en otras personas.

Otro buen consejo es intentar, ser más indulgente con los demás y con nosotros mismos. Existen muchas opciones de tratamiento para las personas que sufren de altos niveles de autoexigencia. Sin embargo, estos tratamientos son más eficaces cuando se toma conciencia del problema y se inician en las primeras etapas del proceso de desarrollo.

¿Qué factores causan la autoexigencia?

Como ya mencionamos anteriormente, la autoexigencia también puede ser un subproducto del perfeccionismo, que es un rasgo de la personalidad. En este caso, la persona puede haber aprendido a pensar que todo lo que hace debe ser perfecto y que nunca debe cometer errores.

Otra forma de manifestación de la autoexigencia es cuando la persona siente que su vida debería ser diferente de lo que es. Puede llegar incluso, a sentirse «atrapada» por sus circunstancias, y alguien que se siente atrapado de esta manera puede empezar a obsesionarse con lo que le pasa.

Estos factores pueden incrementar de manera significativa, los niveles de autoexigencia, en busca de una compensación por las malas circunstancias que le rodean.

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