C2C

C2C: ¿De qué trata este modelo de negocio y cuál es su ventaja?

Una de las formas de comercio que más auge ha tenido en los últimos tiempos ha sido las ventas por internet. Y uno de los sectores con mayor crecimiento es el de los productos de segunda mano. Este modelo se conoce comúnmente como negocio C2C y nos acompaña desde la década del 2000, especialmente desde las crisis económicas mundiales. Ha sido una oportunidad para muchas personas, que reinventaron el comercio, obteniendo así beneficios con la inversión de menos dinero.

¿Qué es C2C?

C2C es la abreviación para definir una forma de comercio online denominada consumidor a consumidor, o en inglés “consumer 2 (to) consumer”. Es un modelo de negocio en línea utilizado primordialmente para la práctica del e-commerce. Es muy exitoso y con mayor crecimiento de la red, ya considerada algo habitual. Su gestión es de tipo colaborativa, pues las transacciones se realizan exclusivamente entre los consumidores. Es decir, en este tipo de negociación no existe la intervención de proveedores o fabricantes primarios de los productos ofertados.

Se aprovechan ciertas plataformas en línea, exclusivas para intercambiar bienes a través de esta modalidad. Las mismas ofrecen un espacio con diversidad de herramientas útiles y especialmente seguridad. A cambio de estos beneficios, estas plataformas de C2C perciben ciertas comisiones por las negociaciones aprobadas dentro de las mismas. Generalmente, las ventas efectuadas en estos portales son hechas por personas comunes, particulares, y los productos en su mayoría son de segunda mano.

Características de este modelo

Un modelo de negocios con estas particularidades de hacerse entre consumidores y con productos de segunda mano, es bastante especial. La primera es que es un negocio más vivo, más directo. El que vende estará siempre comunicado con todo aquel que se interese por su producto. Las condiciones para llegar a un acuerdo son mucho más flexibles que en otras modalidades de comercio electrónico. Y no necesariamente se vende a personas cercanas, sino que pueden encontrarse en cualquier punto del mundo.

La cantidad de productos que se pueden conseguir en el comercio C2C es variada. Los consumidores (o compradores) pueden revisar un mismo producto y elegir el que tenga la mejor relación de costo – beneficio. Para los vendedores, es una de las formas más rápidas de ofrecer productos, obteniendo resultados en cuestión de días. En cuanto a los costes por publicación, son prácticamente nulos, pues la plataforma gana siempre que se vende. Por último, cuando existe participación de terceros, es solamente para garantizar fiabilidad y seguridad a los compradores.

Diferencias entre C2C y B2C

En este punto diferenciamos las dos modalidades más exitosas, el B2C (Business 2 Consumer) del C2C. La diferencia fundamental radica en que el B2C involucra a las empresas fabricantes. Es decir, está más orientado al consumo masivo, presentando variadas marcas y sus productos o servicios. El C2C , en cambio, se enfoca en presentar soluciones específicas, con valor agregado único. Esta modalidad quiere impulsar la consolidación de comunidades donde interactúen clientes consumidores. Otra de las diferencias entre B2B, B2C y C2C más relevantes es lo referente al precio.

En el B2C se establecen precios estándares (no negociable en ocasiones), mientras que el C2C establece precios base de mercado, negociables. En cuanto a los procesos de venta de productos, el tiempo también es un factor diferencial. Para el B2C puede llevar días o semanas salir de un inventario de producto. En cambio, para el C2C puede tratarse de horas o pocos días entre publicar y vender. El proceso de compra también destaca dentro de las diferencias entre estos dos modelos de negocio.

Para el B2C pueden existir pasos múltiples, a diferencia del modelo C2C, que solo tiene un paso para comprar. Respecto de la complejidad al comprar, el proceso B2C puede resultar menos simple. Esto es porque en la mayoría de casos, aspectos como la entrega o las condiciones para pagar no pueden alterarse o negociarse. El modelo entre consumidores, en cambio, resulta completamente flexible gracias a la comunicación. Factores como modalidad de pago y la entrega son acordadas por las partes.

Ventajas de este modelo de negocio

Tanto para el que vende como para el que compra, el comercio C2C tiene muchas ventajas. Una de las más importantes es que permite dar una segunda vida a aquello que no necesitamos, pues puede representar una oportunidad para otros. El C2C es una modalidad que facilita el comercio (compra y venta) entre los particulares de forma directa. Tampoco se requiere de experiencia previa, con lo cual, cualquier persona puede entrar en este mercado como negociador de forma sencilla. Esta forma de comercio se considera una de las más rápidas.

A través del comercio C2C se unen zonas geográficas de distintos tipos y clases sociales. Los bienes que se ofertan pueden tener la particularidad de ser escasos o también contar con aspectos específicos (que los hace especiales). Además, no necesariamente deben estar de moda. Los precios u ofertas que se pueden encontrar son mucho mejores que en otras formas de comercio. Por último, la mayor de las ventajas es que se puede negociar desde la comodidad de nuestros ordenadores o dispositivos móviles.

Desventajas más importantes

Ahora bien, así como existen ventajas muy competitivas con otras formas de comercio electrónico, también existen importantes desventajas. Una de las más importantes es el peligro de ser estafado (el que compra). Si no se detalla todo lo que el vendedor ofrece, es posible que el producto ofertado tenga mala calidad o no sea lo que se esperaba. Las plataformas encargadas de ofrecer el servicio de intermediarios nunca se responsabilizan por los resultados de la negociación. Es decir, es a entera responsabilidad del comprador.

Cuando el comprador consigue un producto lejos de su sitio de residencia, puede presentar varias complicaciones. Su producto puede sufrir daños por causa del servicio de envíos. Asimismo, este servicio puede resultar más costoso que el producto en sí. En algunos casos se han registrado acuerdos sobre productos o servicios que se ofrecen, pero que su procedencia es dudosa. Es decir, son plataformas que se prestan para ofertar productos robados. Respecto de la garantía de funcionamiento, es una característica prácticamente nula en este comercio.

Ejemplos de C2C

Por último, vamos a darte ejemplos de este tipo de plataformas para el comercio C2C. Una de las más resaltantes es Wallapop, enfocada exclusivamente en la oferta de productos de segunda mano, colocando en contacto directo a compradores y vendedores. eBay es otro ejemplo de los sitios con mayor experiencia en el ámbito C2C desde el año 1995. Cuenta con infinidad de productos y un volumen de ingresos de más de 10.800 millones de dólares (solo en el 2019). Podrás revisar subastas, anuncios clasificados o la opción ¡cómpralo ya!

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