Miguel Ángel Granado, Top Voice LinkedIn 2020

M.A Granado: “He cosechado mi éxito solo a base de picar piedra y reinventarme”

Miguel Ángel Granado es un apasionado de su trabajo. Estudió Ciencias Ambientales en la Universidad de Cádiz al ser un amante de la naturaleza. A posteriori, realizó un máster que le permitió especializarse en la gestión de la seguridad alimentaria. Contratos cortos e indefinidos le llevaron a buscar la estabilidad laboral por su cuenta y, para ello, potenció sus redes sociales.

Miguel Ángel Granado, profesional de la seguridad alimentaria

–A través de tus redes sociales, sobre todo LinkedIn, podemos leer acerca de ti. Pero me gustaría que te definieras a ti mismo y me respondieras: ¿quién es Miguel Ángel Granado?

Esto de hablar en tercera persona es complicado. Soy un profesional de la seguridad e inocuidad alimentaria que, con el paso de los años, me he tenido que reinventar y adaptar a las nuevas realidades del mercado.


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En principio, he trabajado siempre como técnico de calidad de laboratorio. Tengo formación en ciencias del medioambiente y nunca había contemplado la posibilidad de emprender un proyecto personal. Pero, dadas las circunstancias, me he tenido que ir transformando hacía un perfil afín a lo que demanda el sector.

Ahora mismo, me dedico a la creación de contenido, llámese divulgación científica, y de textos para las webs de las industrias. Además, también me dedico a la formación, ya que imparto cursos especializados para empresas alimentarias.

Proyectos personales de Granado

–Has trabajado para la industria alimentaria durante muchos años, pero ahora tienes un proyecto personal. ¿En que consiste Food and Safe?

Estuve trabajando de técnico de calidad para la industria, pero solo me ofrecían contratos de periodos muy cortos, de tres o cuatro meses como mucho, y no encontraba una estabilidad laboral. Estuve pensando la manera en la que podía rellenar esos huecos que tenía durante el año y cómo podría destacar en el mercado. Mi objetivo principal era obtener más visibilidad para que las empresas apostasen más en mi perfil. Y me lancé a escribir un blog. Vi que era un hábito común entre muchos divulgadores que generan contenido y vi que era una buena oportunidad.

Siempre he tenido mucha inquietud por escribir y todavía la mantengo, pero no he encontrado el momento para empezar. Me gusta leer, como a muchísimas personas, pero no me atrevía a dar el salto.

Hablando con personas dedicadas al coaching, me comentaron que el trabajo que yo hacía podía tener bastante valor para el consumidor. Entonces, vi una gran oportunidad para proyectar mis conocimientos y mi experiencia. Y, a partir de ahí, empecé a escribir un blog. Todo fue un poco autodidacta porque no tenía conocimientos de blogger, pero empecé a crear un perfil. Empecé a moverlo, me metí en el mundo de las redes sociales y empecé a hablar con personas del sector que estaban interesadas. Conversábamos y eso generaba una relación y un vínculo profesional y personal.

Ahora doy cursos relacionados con la industria alimentaria. Soy formador de esos propios cursos o incluso para otras empresas.

Trabajar el perfil de LinkedIn como clave comunicativa

–Visto lo visto tu perfil ha logrado una gran aceptación en la comunidad de LinkedIn, ¿cómo lo has trabajado?

Si profundizamos un poco en LinkedIn nos damos cuenta de que todos los perfiles que encontramos son de recursos humanos, empleo, coaching, marketing… El grueso de los contenidos está condensados en esos aspectos. Es lo lógico porque es una red social para darte a conocer a nivel profesional.

Yo, al fin y al cabo buscaba visibilidad. Entré en LinkedIn, vi un poco lo que se cocía e investigué cómo se comunicaban las personas. A partir de ahí, empecé a escribir. Porque al principio lo que hacía era un trabajo muy simple. Posteaba lo que había escrito en el blog y ya está. No tenía mucha más repercusión. Pero, conforme estás un tiempo en la red social, ves qué es lo que tiene más éxito.

Hubo un momento en que me planteé que de alimentación no existía ningún perfil especializado en lo que yo hacía. Entonces, pensé cómo podía trasladar mis conocimientos a LinkedIn. Lo que hice fue dosificar la información del blog en LinkedIn. Y fui teniendo más interacciones, más visualizaciones… He ido picando piedra y llamando puertas. Mi éxito lo he cosechado solo, no he tenido ninguna ayuda. Tengo muchos contactos, sí, pero no han trabajado para mí.

–En resumen, ¿en qué basarías tu éxito en esta red social?

LinkedIn es una red social que la tenemos entendida para profesionales, no es Facebook o Twitter, pero cabe contenido de todo tipo.

Mi éxito en la red se basa en la constancia y en el networking. A veces, pensamos que el networking se basa únicamente en mandar una invitación y ya está. Conectas con él y listo, pero no funciona así. Para mí, ese es el primer paso de muchos otros en el proceso. Después, tienes que entablar una conversación con esa persona, realizar trabajo corporativo, decirle si tiene algún día 10 minutos para poder comparar funciones… Y a partir de ahí, la otra persona se va fijando en tus publicaciones, visitará más tu perfil y se dará cuenta de que es lo que tú defiendes en tu sector.

De esa manera, vas creando una comunidad propia y cuando menos te lo esperas te llaman de la propia red social para decirte que están interesados en tu perfil para que seas candidato a Top Voice de LinkedIn España. Y la verdad, conocía ese distintivo, pero nunca había sido un objetivo para mí. Es un orgullo que se hayan fijado en mi perfil.

–Por lo que dices, ¿dirías que el sector alimentario está ganando presencia en LinkedIn?

Creo que sí. Entre los candidatos a Top Voices, tanto en España como en Latinoamérica, hay dos perfiles, entre los que me incluyo, de alimentación. No somos muchos, pero ya tenemos más voz que otros años.

En otras redes sociales, como Twitter, pero sobre todo en Instagram, vemos que hay muchas cuentas dedicadas a la alimentación. Algunas son más promocionales o superficiales, pero hay otras dedicadas a dietas y a la conservación de alimentos que están muy profesionalizadas.

–Participas con cierta frecuencia en el medio La Voz del Sur, ¿cómo te llegó esa oportunidad?

Esa oportunidad llegó gracias a la visualización que tenía en LinkedIn. Me llamaron y me comentaron que estaban interesados en que participara en su sección de gastronomía. Pero, no tanto de manera técnica, sino acercando mi postura de la seguridad alimentaria al lector. Porque hablamos de vida saludable, de alimentos en concreto, pero igual de importante es saber cómo se conservan esos alimentos. Por ejemplo, cuando vamos al supermercado, en qué tenemos que fijarnos para elegir bien esos alimentos o cuáles nos benefician y se acomodan mejor a nuestra dieta.

Ellos también me han dado libertad absoluta para tocar el tema que quiera. No me quitan ni una coma y respetan el artículo entero. Eso es de agradecer porque ni soy periodista ni soy escritor. De esta manera, también complemento mi perfil laboral y me resulta muy interesante porque es una forma eficaz de llegar al consumidor.

–Has comentado anteriormente que no has tenido ningún trabajador en nómina, pero sí has colaborado con personas para desarrollar tu proyecto. A la hora de trabajar con estas personas, ¿qué buscas en un trabajador?

Justo el otro día publiqué un post acerca de eso. Quería transmitir que lo más importante es poder conectar a través de los valores con la otra persona. Que los valores de la persona o de la empresa estén muy alineados con los míos. Hablamos mucho de confianza, que tengamos los mismos pensamientos e ideales.

Se dice mucho que tiene que haber una confianza entre las dos partes y, aunque suene muy bonito, es ahí donde reside mi decisión de decir: “me gustaría trabajar con ellos“. Es un poco buscar y encontrar ese feeling entre las dos partes. Últimamente he estado hablando con varias empresas y les he llegado a decir que no. Incluso a alguna importante. Y es precisamente por lo que te he comentado. Hemos podido llegar a coincidir en varios puntos. Pero, después, en lo que es mi objetivo actual, no me gustaría estar centrado en otras cosas.

El voluntariado medioambiental como afición

–Estás implicado en ciertas actividades relacionadas con el voluntariado, ¿qué te lleva a participar en estas acciones solidarias?

En realidad, hace mucho que no participo en ninguna actividad de voluntariado porque, desgraciadamente, no me da el tiempo. Me gustaría retomarlo.

La conservación de la naturaleza es también una de mis pasiones. Y dentro de mis experiencias como universitario, me impliqué en grupos de voluntariado medioambiental. Por ejemplo, íbamos a una playa o a un monte, o en lugares determinados de Andalucía e íbamos a hacer censos de aves. Poner las redes, atraparlos, cogerlos, analizarlos… Nos íbamos a zonas donde solo se podía ver alguna especie concreta. Al fin y al cabo, era una forma de relajación.

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