Entrevista

Antonio Such (Avecine): “No ha habido ni medio rebrote de Covid en los cines”

"Si las salas de cine no reciben ayudas para el alquiler de los locales, en enero de 2021 peligrará todo; no será cosa de que cierren uno o dos"

Antonio Such. | E3

Asombra recordar lo que era darse una vuelta por el centro de València hace menos de 20 años. Los cines más grandes estaban muy cerca unos de otros, y de noche sus neones aportaban un sabor a las calles que no se ha vuelto recuperar. Ir al cine era algo rutinario; no era necesario que hubiera en cartel ningún título que te causara un interés especial. Podías llamar a alguien para ir al cine, o ir a solas, simplemente por hacer algo, por pasar la tarde o la noche. Pero grandes salas como el Serrano, el Tyris, el Gran Vía, y otras más minoritarias como el Aula 7 o el Acteón se extinguieron como los dinosaurios.

En fin, antes de que me salga un mal copia-pega de Carlos Boyero, mejor vayamos al grano. Economía 3 ha tenido ocasión de charlar con Antonio Such, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios de Cine (Avecine), y propietario de los heroicos cines Babel, que desmonta algunos mitos sobre el declive de las salas no sin apuntar los retos críticos que debe afrontar el sector.

-En la web de Avacine, impresiona la lista de 137 bajas de asociados que figuran desde el año 2000, aproximadamente. ¿Cuál fue el pico de asociados y cuántos sois ahora mismo?

-Los medimos por pantallas. Hemos llegado a tener más de 200, y ahora unas 160. Además, en la asociación sólo están los cines valencianos, no los de las franquicias nacionales o  multinacionales, como Cinesa, Yelmo o Kinépolis. Pero los hay con muchas pantallas, como los ABC: Park, Gran Turia, El Saler, Elche, Gandía… Sólo ellos reúnen algo más de 50 pantallas.

-Empezaste a presidir en Avecine en 2008, lo que ya es bastante tiempo y, además, en un año que también se las trae…

-Sí, fue otro año de crisis total. Una crisis muy diferente a esta, porque entonces las empresas cerraron por cuestiones puramente económicas. Pero esta crisis tiene una curiosidad, y es que han cerrado, al menos de momento, cines que iban perfectamente. En mi caso concreto, para los Babel 2019 fue un año buenísimo, y en general también. Además, en el último trimestre llegaron unas películas muy transversales, que atraían tanto al público de cine de autor como al del más abierto. Parásitos, 1917, Joker

Fue una serie de películas que funcionaron muy bien en todos los cines. Ese final de año tan bueno aún coleteó a principios de este. Otra cosa que pasa con esta crisis es que todos tenemos la misma idea, es decir, si eres capaz de aguantar para cruzar el río, en la otra orilla volverás a estar bien. Si la pandemia dura poco, porque haya un tratamiento aceptable o una vacuna, se acaba el drama, por lo que lo importante es tener dinero para mantenerse hasta ese día.

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| E3

-Aún así, te confieso que no sé cómo abordar esta charla desde un punto de vista optimista. En los últimos años, al cine le han caído las siete plagas, desde la piratería, pasando por las teles de pago, los home cinemas… Aparte de los efectos comunes de la pandemia en todos los sectores, al cine le puede afectar el crecimiento de las plataformas digitales durante el confinamiento.

-El único pesimismo que tengo es que tanto los cines que permanecen cerrados como los que están abiertos, que lo están a pérdidas, necesitarán de unos recursos -vía endeudamiento, tirar de ahorros…- hasta que pase lo peor. Sobre todo lo demás que has mencionado, el cine ha superado todas las grandes crisis, desde la aparición de la televisión, luego los videoclubs, el dvd, y ahora con las plataformas, porque el cine es otra cosa. No sólo por la pantalla grande, sino por ver películas acompañado, en un sitio en el que te levantas menos y te distraes menos mirando el móvil. Es una experiencia.

Siempre cuento la anécdota de una vez en Babel en que dos películas terminaron al mismo tiempo, y las salas estaban una enfrente de otra; de una salían muriéndose de la risa y de la otra con los ojos enrojecidos de llorar, y la gente se mezcló, unos riendo y otros llorando. Reírse o llorar acompañado no es lo mismo que hacerlo solo. Las plataformas están muy bien, pero creo que a quien más daño van a hacer es a las televisiones generalistas, porque vemos lo que queremos en el momento en que queremos. No creo que sea un sustitutivo del cine porque nos gusta socializar, el típico plan de cena y cine, o al revés. Es un planazo clásico de toda la vida.

-Entiendo que fías la permanencia de los cines al ritual que conllevan.

-Ir al cine es una actividad social. Te comunicas con los demás, se sale del cine comentando la película, contando también con la gente que va sola y disfruta. Tras el confinamiento, es verdad que lo primero que quisimos es estar en sitios al aire libre, pero, y a mí mismo me ha pasado, que hemos terminado cansados de tanta plataforma. Por otra parte, nos metieron en un lío cuando la Generalitat Catalana nos incluyó dentro del área del ocio nocturno. Luego lo solucionaron bastante rápidamente desde el Ayuntamiento de Barcelona, porque no se puede comparar la seguridad de una sala en la que todos llevan mascarilla, hay separación entre butacas y si hablas, lo normal es hacerlo con tu compañía, no con los demás. Además, es importante recordar que los aires acondicionados grandes, no los de casa, traen el aire de fuera y lo renuevan cada diez minutos.

De hecho, el Ministerio de Cultura se ha comprometido a hacer una campaña en TVE, aunque estamos intentando que se unan el resto de cadenas generalistas, donde se habla de la seguridad en los cines. Toco madera, pero no ha habido ni medio rebrote en un cine, aunque nos hace daño el tema psicológico del miedo a meterte en un sitio cerrado, además que, como he dicho, ahora mismo apetece más pasear por la Malvarrosa. Después del verano volverán los festivales: San Sebastián, la Mostra de València, la Seminci…Todos se van a celebrar, y me parece muy interesante que los organismos públicos apuesten por no restar actividad, aunque sea pequeña pero que la haya, porque si se suspende todo se propaga el miedo. También celebraremos en noviembre los premios de la Academia Valenciana del Audiovisual, con todas las precauciones necesarias, por supuesto.

-En cambio, esta semana Disney ha anunciado que su blockbuster Mulan va directamente a su plataforma, y se están aplazando muchos estrenos.

– El Gobierno, a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) debería hacer algo. En el cine más comercial, bailamos al son de los americanos. Mulan se ha retirado porque el mercado americano todavía está temblando, y si la quitan allí también la quitan aquí y en todos los sitios. Pero creo que a las plataformas les interesa que sus películas se estrenen en cines y estén unas semanas, porque, como siempre digo a los distribuidores, si entras en una plataforma, no pinchas en los títulos que no te suenan de nada.

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Público en la entrada de los cines Babel. | Archivo E3

-Y si ves que está El irlandés, que ha pasado por el cine y has leído las críticas, vas directo.

-Claro. Te tiene que sonar, y si te suena es porque la han puesto antes en el cine. Los cines y las plataformas deberían verse más como aliados que como enemigos. Para ellas, la estrategia de marketing más fácil es que sus películas se estrenen en los cines. Nos interesa a todos. Los cines tenemos que hacernos a la idea de que son un complemento. Cuando a alguien le dé pereza salir de casa, las usará; cuando quiera ver algo en las mejores condiciones, se irá al cine. Pueden convivir perfectamente. Anularse los unos a los otros sería un error para todos.

-¿Cuánto tiempo crees que podrán resistir los cines a la pandemia y qué tipo de ayudas está previsto que reciban, o cuáles serían las adecuadas?

-Si esto dura mucho, los cines no van a tener músculo económico para aguantar. Un 80-90 % de los cines están en locales alquilados, en locales de calle o en centros comerciales. Hemos llegado a algún acuerdo con los propietarios, pero son locales muy grandes con alquileres muy grandes. Los ERTEs han sido una gran ayuda. Calculo que así se podría aguantar hasta finales de diciembre, pero si seguimos igual a principios de 2021, ya no. También hay una parte importante de la solución que depende de las distribuidoras. Santiago Segura se ha atrevido a sacar su película y ha ganado dinero. Por otra parte, el Institut Valencià de Cultura (IVC) ha sacado ayudas para producción, distribución y exhibición con un presupuesto pequeñísimo, no ha podido ser más por la coyuntura que atravesamos, pero bienvenidas sean.

El Gobierno tiene preparadas las suyas, aún sin convocar, que fundamentalmente son para la adaptación de los cines en cuanto a las medidas de seguridad, y otras más indirectas para temas de marketing. También están los créditos ICO, algo para lo que los bancos ya estaban dispuestos, pero ahora aún más y nos lo han puesto bastante fácil. Pero las que no han llegado en ningún momento, que podría haber sido mediante subvenciones o creando una nueva legislación, son para los alquileres, que justamente es lo más importante si esto se alarga. A partir de enero de 2021, empieza a peligrar todo, y cuando digo todo es todo. No sería cosa de que cerrarían uno o dos.

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