Junta General Accionistas

Oliu (Sabadell): “Va ser un año en que, una vez más, debamos hacer algún sacrificio”

El presidente de Banco Sabadell reconoce que el reto de la crisis se ha sobrepuesto a su objetivo, que era la base sobre la que establecer su próximo plan estratégico

A las 6 de la tarde ha dado comienzo la Junta General Ordinaria de Banco Sabadell en Alicante, donde la entidad mantiene su sede social, contando con 99.037 accionistas presentes o representados de manera telemática, lo que supone el 61,57% del capital social de la entidad, existiendo, por tanto, quorum suficiente para celebrarse esta junta y aprobarse los puntos del orden del día.

Así, se ha aprobado la distribución de un dividendo bruto en efectivo de 0,04 euros por acción, de los que 0,02 fueron abonados en diciembre pasado y 0,02 euros serán abonados a partir del próximo día 3 de abril. Con ello, la retribución total para el accionista del ejercicio 2019 supone un payout de en torno al 40% y una rentabilidad superior al 7,5% según la cotización al cierre de este jueves.

Al tomar la palabra el presidente de la entidad, Josep Oliu, se ha referido al ejercicio 2019: “un ejercicio donde el banco consiguió culminar la transformación del perfil de riesgo de la entidad, tras el cierre de las ventas de carteras de activos problemáticos con origen en la crisis de 2008, y al haber superado definitivamente la crisis tecnológica de TSB, con un nuevo plan de rentabilidad, un nuevo equipo de gestión y una plataforma tecnológica de última generación”.

Al mismo tiempo, ha explicado cómo el Banco ha reforzado su solvencia, cumpliendo el objetivo de alcanzar una ratio de capital del 12%, y volver a la senda de normalización de los resultados, con un “elevado dinamismo comercial, cuando los ingresos del negocio bancario alcanzaron los 5.061 millones y el beneficio neto fue de 768 millones de euros, un 134% más que en 2018, al dejar atrás los impactos extraornarios”.

Si bien, pronto se ha referido Oliu al nuevo escenario marcado por la pandemia del coronavirus: “esta no es una crisis como la de 2008, financiera, es una crisis cuyo origen está en la necesidad de combatir, aunque sea a un alto precio, un fenómeno epidemiológico nuevo, que ha sorprendido por la rapidez de su contagio y por sus irreparables efectos”.

En este sentido, cree por tanto, que ” la absorción de los costes de esta crisis debe ser afrontada con la máxima mutualización”. 

En el caso del banco, según Oliu, la prioridad se ha centrado en asegurar la salud de sus trabajadores y clientes y en buscar soluciones públicas, que además de apoyar a las familias garantizaran al mayor número de empresas posibles el poder hacer frente a esta situación: “hemos defendido y apoyado las medidas de avales generosos a las empresas para cubrir las pérdidas que este periodo de baja actividad va a producir”.

Entiende Oliu que los bancos afrontan este nuevo reto con una solvencia muy diferente de la de 2008, y con liquidez suficiente. “Banco Sabadell es un banco de proximidad y esto esencial a la hora de entender y buscar soluciones con nuestros clientes, trabajando en el saneamiento que va a ser necesario y poniendo remedio a su situación particular”.

“Probablemente se tengan que hacer algún sacrificio”

Oliu reconoce que este 2020 tenemos por delante “un enorme reto que de alguna forma se ha sobrepuesto a lo que era nuestro objetivo y la base sobre la que estableceríamos nuestro próximo plan estratégico”. “No se nos escapa -ha dicho- que va a impactar y que probablemente este 2020 vaya ser un año en que, una vez más, tengamos que hacer algún sacrificio”.

Si bien, a corto plazo, su único objetivo es superar la crisis, pero una vez ello se complete, la prioridad pasa por la mejora de la rentabilidad “a partir de donde estemos”.

“Contamos con la puesta en rentabilidad de TSB y de México como creadores de valor, al tiempo que con la solidez de nuestro modelo de negocio en España, basado en nuestra proximidad. La fortaleza del banco hoy, tanto en solvencia como en su fuerza comercial, nos permite ver con optimismo el día después”.

Por último Oliu ha mencionado el nombramiento que ha sido aprobado de Mireia Giné como consejera que cubrirá la vacante dejada por Teresa Garcia-Milà, quien había perdido su condición de independiente, al presidir la filial tecnológica Sabis, así como el Consejo asesor en materia tecnológica que el banco ha creado recientemente.

Intervención del consejero delegado

Jaime Guardiola, por su parte, ha focalizado su intervención en el repaso de la gestión social, la evolución de los negocios y las principales magnitudes del ejercicio.

Entre los datos, puede destacarse que, al cierre de 2019, el 52% de las pymes y el 68% de las grandes empresas españolas eran clientes de Banco Sabadell; que el negocio de los clientes de banca corporativa fuera de España había crecido un 16%, y que el número de clientes digitales en España alcanzaba ya los 3 millones, un 6,2% más que el año anterior.

“De cara a 2020 -ha manifestado el consejero delegado-, el contexto es muy exigente. A los importantes retos inherentes al negocio bancario, se une ahora la incertidumbre sobre el alcance económico y social de la crisis global generada por la extensión del COVID-19, pero tenemos un firme compromiso con las empresas, con las familias y con la sociedad en general para estar a su lado y contribuir a superar esta crisis. Por eso -ha concluido-, vamos a seguir haciendo lo que llevamos haciendo desde 1881: acompañar a las personas y las empresas, anticipándonos y ocupándonos de sus necesidades, en los momentos positivos y también en los momentos complicados”.

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