Encarará el año con el objetivo de conceder 45 millones en avales y mantener su coeficiente de solvencia por encima del 20 %

El IVF se subrogará los últimos 17 millones de deuda de una SGR solvente

El director general del instituto Manuel Illueca explica que previsiblemente en marzo, la SGR quedará a cero y arrancará "una nueva etapa"

Manuel Illueca en imagen de archivo| E3

El Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), entidad adscrita a la Conselleria de Hacienda, propondrá subrogarse los últimos 17 millones de euros de deuda de la Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), con lo que culminará su proceso de reestructuración y encarará el año con el objetivo de conceder 45 millones en avales y mantener su coeficiente de solvencia por encima del 20 %.

Los 17 millones se transformarán en un fondo de provisiones técnicas para nutrir las necesidades de recursos que vaya teniendo la SGR, cuyo riesgo vivo crecerá de 200 a 300 millones este ejercicio, según las estimaciones.

El IVF someterá la operación de subrogación a la aprobación de su consejo general durante este primer trimestre del año, previsiblemente en marzo, y con ello la deuda de la SGR quedará a cero y arrancará “una nueva etapa”, según ha asegurado a EFE el director general del instituto, Manuel Illueca.

“Al final tenemos una entidad muy solvente que tiene resortes para financiar su crecimiento, capitalizada, con una marca comercial nueva -Afín SGR- y con experiencia de funcionamiento, ya que en 2019 concedió 30 millones en avales”, ha manifestado.

Gracias al trabajo desarrollado, se ha podido cancelar la deuda de 400 millones de euros que tenía en 2015 aunque ha habido contratiempos: se planteó la venta de activos para pagar la deuda y había un aval que cubría la Generalitat y vencía en 2018, pero el plan no funcionó porque la única oferta presentada era insuficiente.


En cuatro años la SGR recuperó 145 millones


El Banco de España no autorizó la venta y se desistió de ella, y se decidió cambiar el planteamiento para ejecutar anticipadamente el aval y aportar financiación por 200 millones, con los que se pudo hacer un primer pago de la deuda, y con esta medida, según Illueca, paulatinamente el mercado entendió que había expectativas de pago y hubo ofertas “más atractivas”.

Con el proceso de venta de inmuebles de su cartera inmobiliaria, procedentes de una época de avales que dieron lugar a una sociedad en quiebra, y la recuperación interna de la sociedad, en cuatro años la SGR recuperó 145 millones.

“Nos acusan de ser muy estrictos en análisis y la tasa de morosidad de las operaciones en estos cuatro años es bajísima, pero había que demostrar a la banca que la entidad era otra”, ha asegurado.

Todavía quedan algunos activos por vender que corresponden a activos pendientes de procesos judiciales, pero una vez vendida la mayor parte de la cartera, “no existe presión, hay más tiempo para adjudicar y vender”, ha afirmado.


Los 17 millones se transformarán en un fondo de provisiones técnicas para nutrir las necesidades de recursos que vaya teniendo la SGR, cuyo riesgo vivo crecerá de 200 a 300 millones este ejercicio


La Generalitat ha llevado a término “sola” un proceso de reestructuración “muy complejo” y para la SGR valenciana “no ha habido Frob ni Sareb”, pero no podía permitirse la liquidación de una sociedad que tiene unas connotaciones sociales importantes, con 8.000 empresarios con sus depósitos en ella, y que existe en todas las Comunidades Autónomas, ha dicho Illueca.

“Es un vehículo para desarrollar políticas económicas de apoyo al pequeño empresario y autónomo, y no tenerla nos dejaría fuera de juego respecto a otras comunidades”, ha comentado sobre la entidad, fundada en 1981 y que tuvo que vender sus oficinas en la Comunitat Valenciana.

La Generalitat avaló a la SGR con 200 millones de euros en 2013 para respaldar el plan de negocio y la reestructuración que la sociedad llevó a cabo desde junio de 2012 para lograr su viabilidad, que también contó con el apoyo de la banca.

Durante los años precedentes, las operaciones de avales a la construcción y el sector inmobiliario llegaron a representar el triple que en el resto de sociedades de garantía recíproca, y la tasa de morosidad se situó en el 41 %, de la cual más del 40 % correspondía a esos sectores.

En 2016 las entidades de crédito acreedoras novaron el acuerdo marco, al que posteriormente se adhirió la Generalitat.

En la SGR actual, el tamaño medio de los avales a autónomos y empresas de menos de diez trabajadores es de 75.000 euros, en 2019 formalizó 370 avales y se interesaron por la financiación 1.200 empresas. En una tierra de autónomos y microempresas, la SGR está volviendo a ocupar “el espacio que tiene que tener”, más en un contexto de concentración bancaria.

La SGR forma parte de la estrategia general del IVF, que concede préstamos, participa en sociedades y fondos de capital riesgo y es gestor del Fondo de Fondos Feder, y avales a empresas a través de la sociedad de garantía.

Suscríbete a nuestra newsletter