Cátedra de Empresa Familiar de la UV, promovida AVE, Edem, Ivefa y IEF

El 50% del negocio de Grupo Segura ya procede de Hungría pero no renuncia a China

A pesar del “lapsus” que vive el proyecto en China, Grupo Segura se está preparando mejor internamente para un lanzamiento “más importante y potente”

La valenciana Grupo Segura, dedicada al diseño y fabricación de componentes de automoción para empresas como BMW, Ford o Mercedes, reconoce que aproximadamente la mitad de su negocio procede de la planta que la compañía abrió en Hungría hace ahora 11 años.

“Estamos en unos 170 millones de euros de facturación y cerca de mil empleados, y en términos generales en número de empleados y volumen de negocio estamos hablando de la misma cantidad en nuestra planta de Valencia y de Hungría”, ha confirmado Francisco Segura, presidente y consejero delegado del Grupo, durante la III Jornada Empresas Familiares en el Mundo organizada por la Cátedra de Empresa Familiar de la UV, promovida AVE, Edem, Ivefa y IEF.

De momento Segura no pueden aventurar qué planta podría crecer más, “porque dependerá de nuestros clientes y sus desarrollos que son los que marcan el punto de suministro. Cuando llegamos a Hungría Mercedes ya estaba implantado, pero hemos tenido la gran suerte de que BWM acabe de iniciar la construcción de una nueva planta”, ha explicado.

Segura cree que las posturas reactivas siempre son “malas”: “hay que ser muy proactivo e intentar anticiparse al mercado, pero en estos momentos estamos esperando a ver cómo crecen los posibles negocios. No obstante, en ambos casos tenemos capacidad de crecimiento; tenemos terreno, porque en su día invertimos con vistas al futuro y mientras acompañe el negocio, creceremos”.

Reconoce el empresario que han ganado mucho tamaño en los últimos años y es necesario consolidar ese crecimiento.

Si bien, tiene claro que un proveedor del automóvil cuanta más exposición internacional tenga, mejor: “en un mundo globalizado y digital, la presencia internacional en la industria del automóvil no es una opción, es una necesidad”.

De hecho, las empresas del sector que no tomaron esa decisión en su día “no están muy bien posicionadas”, reconoce.

En esta línea, cree que una palanca fundamental para ello es el proceso de digitalización tan “ambicioso” que están llevando a cabo. “Queremos que sea una herramienta muy útil para seguir creciendo a nivel internacional”.

Grupo Segura no renuncia a su proyecto en China

En octubre de 2016 firmó la constitución de la sociedad “Segura Jinhong Jilin Autoparts Co Ltd”, como joint venture participada por la empresa de estampación china Jilin Jinghong y el grupo valenciano que figura como socio mayoritario.

A pesar del “lapsus” que vive el proyecto, según lo define Segura, está sirviendo para “prepararnos mejor internamente” en favor de un lanzamiento “más importante y potente”.

“China va a ser una de las localizaciones más importantes en la fabricación de automóviles del mundo y nosotros nos estamos reforzando para abordar un proyecto más consistente. Esperamos en un par de años poder tener un buen proyecto en China”, ha asegurado Segura a preguntas de Economía 3.

El grupo también ha estudiado la posibilidad de ir a mercados americanos, con una aproximación sobre todo a México, pero en la actualidad Segura reconoce que “apostamos más por Asia que por América”.

València se impone a Barcelona por una cuestión de confianza

Ángela Paredes, consejera delegada de la filial ibérica de la empresa de aparatología dental de capital austriaco W&H que lleva 130 años en el mercado, ha explicado cómo la confianza fue clave a la hora de instalar su delegación en Valencia.

La compañía propiedad de la familia Malata valoró mucho la fiabilidad y honestidad personal de Paredes a la hora de confiar la representación de la firma en Iberia. “Mi competencia profesional estaba acreditada pero el contacto personal fue clave, y por ello cambió su idea inicial de abrir la delegación en Barcelona por la ubicación en València. Y así hemos conseguido convencer al sector dental de que esta es una ubicación magnífica y lo muestra también el desarrollo de la compañía en estos 21 años que pertenezco a la empresa”, ha concretado.

Ha coincidido con Segura en la necesidad de profesionalizar las capas y estructuras de la empresa.

Segura, con 50 años de existencia, a raíz de la internacionalización reconoce que “la empresa en la última década, no tiene absolutamente nada que ver con la que era antes”. “El salto internacional te obliga a tener todos los procesos infinitamente más estructurados”:  “En nuestro caso tuvimos que reconocer con Hungría que necesitábamos una estructura mucho más potente de la que inicialmente preveíamos, que la transmisión de valores y de cultura, no era tan sencilla como nos habíamos planteado y que era necesario ‘hungarizar la empresa’ transformarnos primero en la cultura húngara, y a partir de ahí generar una identidad propia”.

Un rasgo que ha puesto en valor Paredes sobre la segunda generación de la familia Malata: es que “desde el inicio asumió sus limitaciones, y completó con perfiles externos todas las necesidades que la empresa requería”.  El hecho de rodearse de un equipo muy profesional que le da soporte “es lo que le va a permitir –continúa Ángeles Paredes– que la tercera generación, en este caso hijas, puedan elegir continuar o no en la empresa, de tal manera que la estructura de la compañía no se verá afectada por la decisión que tomen”.

Entre los retos de futuro de esta compañía figura el saltar del sector dental, al médico y veterinario aportando valor con aparatos que integren servicios adicionales “y ahí es fundamental la digitalización”.

“En ocasiones subcontratábamos empresas externas para hacer ciertos productos, lo que limitaba nuestra capacidad de desarrollo en función de esos acuerdos previos, ahora hemos apostado por crear nuestros propios desarrollos tecnológicos, con equipos de trabajo propios, que nos permitan desde la propia empresa, quizás a un ritmo de trabajo más lento, pero más seguro, ser dueños de nuestros desarrollos de futuro”, ha subrayado.

Otro de los retos para Segura en Hungría es atraer el talento ya que es un país con pleno empleo. “Tienen la capacidad de poder elegir en qué empresa quieren trabajar, por tanto, tenemos que proponerles proyectos muy motivadores, conseguir líderes locales atractivos y darles identidad”.

Actiu capeando la incertidumbre del Brexit

“La incertidumbre hace que muchos de los proyectos que debían avanzar, estén bloqueados. Estamos notando que no se acaban de cerrar los proyectos”, reconoce Soledat Berbegal, consejera y directora de Reputación de Marca de Actiu.

No obstante, la empresaria se muestra optimista, pues en Inglaterra prácticamente no se fabrica mobiliario, por tanto, “todos los distribuidores competiremos con las mismas limitaciones y condicionantes”.

Confía en que llegaremos a un acuerdo negociado, “que nos acabará ayudando a desarrollarnos como empresa allí; e insiste que en este nuevo paradigma empresarial –mucho más colaborativo (cobots) y digital–, la parte humana seguirá siendo fundamental”.

“Se le empieza a dar mucha más importancia y no hay empresa familiar que no trabaje por su gente, que no apueste por su equipo, por su territorio, por la sostenibilidad… por tanto estamos mucho más preparadas frente a aquellos que solo ven a los empleados como un número”.

Durante la jornada patrocinada por Bankia y Broseta, tres profesores extranjeros han presentado la situación competitiva de las empresas familiares en sus países.

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