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El negocio de la noche en València

El ocio nocturno valenciano se siente “criminalizado” por el Ayuntamiento

La declaración de zonas ZAS es el principal problema al que se enfrenta el sector, al que se unen otros como el registro de horas o la falta de diálogo con el consistorio

València siempre se ha caracterizado por ser un destino donde el ocio nocturno ha tenido un peso muy importante. La oferta de actividades nocturnas que ofrece la capital del Turia es muy variada y una fuente de empleo y riqueza para la ciudad. Según las estimaciones de las asociaciones del sector, entre 4.000 y 6.000 personas trabajan para los pubs y discotecas valencianas.

“Cubrimos una necesidad vital para turistas y residentes; la necesidad que tenemos como personas de divertirnos y pasarlo bien”, expone Óscar Iglesias, presidente de la Asociación de Discotecas de València quien lamenta que pese a ello “en demasiadas ocasiones nos sentimos de alguna manera criminalizados, siendo señalados como causantes de problemas como el ruido, principalmente”.

“Sentimos que el sector va por un lado y la administración va por otro completamente distinto”, añade Iglesias y apunta como ejemplo que la mayor parte de discotecas de València “se encuentran fuera de regulación”, lo que implica que “no podemos actualizar o adecuar nuestros locales en caso de necesidad”.

“Queremos trabajar siempre desde la responsabilidad y por un ocio respetuoso con el descanso vecinal, pero para ello la administración debe facilitarnos las herramientas adecuadas para poder trabajar y actualmente eso no ocurre”, recalca el presidente de la Asociación de Discotecas.

Por su parte, Tico Corrons, presidente de la Asociación de Pubs de la ciudad indica que todas las propuestas que realizan desde el sector al Ayuntamiento de València “han caído en saco roto”. En esta línea crítica las actuaciones del ente local respecto a las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), cuyas medidas son “muy anticuadas y no corresponden a lo que hoy en días es”.

“Nos preocupan las recurrentes declaraciones de zonas Zas, la última la que ha afectado al barrio del carmen. Llevamos más de 20 años intentando solucionar el mismo problema con una solución que se ha comprobado que no es efectiva”, indica Iglesias al respecto y asevera que “la ciudad necesita de soluciones imaginativas, de puestas en comun entre todos los colectivos y de un esfuerzo por parte de todos para avanzar en un ocio atractivo, de calidad y respetuoso con el descanso vecinal”.

Las asociaciones tienden la mano al diálogo con el Ayuntamiento, pero apunta Corrons que no hay una opinión unificada dentro del propio consistorio al ser tres partidos los que conforman el ejecutivo y que las mesas de negociación en las que están presentes “no son nada efectivas”.

Advierte el presidente de la Asociación de Pubs que el sector se encuentra en una “crisis continua desde hace ya años” con “la mayoría de los pubs abriendo solo los fines de semana al igual que todas las discotecas”. Algo que empezó, asegura, con la restricción del tabaco y que se ha extendido por la aparición de los ‘cafés latte’, establecimientos “intermedios entre los pubs y cafeterías” que suponen un “detrimento para los pubs“.

Indica Corrons que se ha notado una caída de la actividad en julio y que las perspectivas para agosto “son malas”. Añade que en “las zonas clásicas de València baja mucho la actividad”.

Otro de los problemas que ha enfrentado recientemente el sector del ocio nocturno en València ha sido la obligatoriedad del registro de la jornada laboral. “Seguramente en el sector de las discotecas, el registro de horas no haya supuesto una situación tan problemática como en la restauración, pero aún así agradeceríamos a la administración cierta flexibilidad que permita adaptar la normativa a las características de nuestra actividad”, expone Iglesias.

A su vez, señala que “debemos entender que ofrecemos un servicio y trabajamos en base a una demanda muchas veces incontrolable y de última hora. Es por eso por lo que necesitamos gestionar nuestros recursos a través de un sistema ágil”.

Corrons se expresa en la misma línea y señala que el registro de horas supone una carga extra de trabajo al tener que hacer un reajuste de las nóminas. “Es muy complicado ya que no tenemos un trabajo regular. Tenemos que adaptarnos poco a poco”, apunta el presidente de la Asociación de Pubs.

Respecto a los ejes de actividad en la ciudad, señala Iglesias que “la demanda de ocio en la ciudad de Valencia fluctúa según la época del año. Mientras de septiembre a mayo la gente disfruta de un ocio con un carácter más urbano en zonas como Ruzafa o el centro, en época estival se produce un desplazamiento de público hacia la fachada marítima de la ciudad”.

Añade Corrons que “se ha producido un incremento ahora en la zona de playas, las zonas marítimas en detrimento de las zonas de barrios, donde evidentemente la población también disminuye en verano.La zona de La Marina es la que más afluencia tiene en estos meses de verano”.

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Dos mujeres toman el sol, mientras un hombre se baña, en la piscina natural instalada en la Marina de Valéncia. | Foto: Efe/Manuel Bruque

En los últimos tres meses (mayo, junio y julio) el número de visitantes a La Marina ha ido ascendiendo coincidiendo con la temporada estival: 736.447, 783.185 y 810.000 respectivamente. “En esta época del año se acorta la diferencia en afluencia entre los fines de semana y los días laborales superando casi siempre los 20.000 visitantes por día”, explican desde la entidad.

Añaden que “el dato más relevante y concluyente, en cuanto a las acciones de dinamización del espacio público que se están llevando a cabo, es el grado de fidelidad durante el mes de julio. Está por encima del 15%, es decir que aproximadamente un visitante de cada seis ha venido en varias ocasiones a La Marina”.

“Estamos muy satisfechos por como ha ido el verano ya que se ha consolidado como destino de ocio y sobre todo como destino de ocio familiar, deporte y día, no solo como destino de ocio nocturno”, indica Ramón Marrades, director de estrategia de La Marina.

Explica Marrades que la apuesta ha sido por la náutica y los deportes acuáticos como el paddle surf o el windsurf. “Hemos amplificado eso también con intervenciones concretas como la apertura de la piscina de agua natural o la apertura de la nueva pista deportiva para práctica del Street football y Street basketball diseñada por Abel Iglesias”, expone el director de estrategia.

Entre las próximas actividades que desarrollará el consorcio se encuentra La Marina Shark Festival Film que tendrá lugar los días 30 y 31 de este mes y donde se podrán visualizar desde la piscina natural cortos de temática marina así como la película Tiburón. “De momento ya se han agotado todas las entradas que habíamos sacado con suscripciones en solo 6 horas, lo que demuestra el éxito de La Marina”, señala Marrades.

Apunta, a su vez, que “sigue funcionando muy bien el ocio nocturno en los locales que hay” como el Marina Beach Club o la discoteca High Cube pero que “el esfuerzo es compatibilizarlo con el otro tipo de actividad que este año ha sido mucho más exitosa”.

Estamos muy satisfechos sobre todo porque estamos consiguiendo fomentar los usos del espacio público más allá de la economía nocturna y hacerlos compatibles, porque las dos cosas pueden convivir”, señala el director de estrategia.

Por último, expone Marrades que se preparan nuevas actuaciones para el espacio de La Marina como “abrir un espacio de 6000 m2 para empresas innovadoras en 2020. Se va abrir un hub de empresas biotecnológicas y luego en cuanto a espacio público inauguraremos el nuevo skate park que ha sido codiseñado con la comunidad de skaters. Además, habrá una intervención de mejora de 10.000 m2 de espacio público que ahora esta en fase de concurso de ideas”.

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