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Según la Fundación Patim, por primera vez la adicción al juego supera a la droga

Apuestas online: donde puede acabar la diversión y empezar la adicción

Consuelo Tomás: "La ludopatía es una adicción invisible, que se da en el seno de la familia, y pese a los estragos que causa, no representa un coste sanitario"

“Fútbol, pasión de multitudes”, fue uno de los claims que popularizó el desaparecido comentarista deportivo Andrés Montes en la pasada década. El deporte rey ha servido de ejemplo de superación, compañerismo y sacrificio en muchos casos; también, como es de sobra sabido, ha generado violencia y muerte desde hace muchos, muchos años. Quizás estamos hablando del espectáculo más mayoritario del mundo. En España, a partir de 2013 -en uno de los peores años de la crisis- sumó un nuevo ingrediente: la legalización de webs de apuestas online. Este fin de semana empieza LaLiga; este fin de semana, muchas personas corren un serio riesgo de caer en el sufrimiento que provoca la ludopatía. Una pasión sangrante.

Según el informe Sociología de los juegos online elaborado en 2019 por el Consejo Empresarial del Juego (Cejuego), “entre 2016 y 2019 la frecuencia de acceso para jugar online parece disminuir. En 2015, el 63,4% declaraba hacerlo con frecuencia superior a una vez a la semana, en 2016 descendió al 53,1%, en 2017 al 51,1% y en 2018 al 52,2%”. El informe indica que “pasada la novedad, la intensidad del uso de las webs de juego desciende. Crece el número de jugadores, pero la intensidad media con la que juega cada uno se ralentiza. Puede decirse que es una tendencia estable y resta credibilidad a los presagios de que el juego por  internet produce descontrol o alteraciones perdurables en los comportamientos”.

No todo el mundo valida esta perspectiva. Desde el otro lado, la fundación Patim, cuya sede está ubicada en Castellón y pertenece a la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD), el número de personas con un problema por adicción al juego se ha convertido en la principal causa por la que se solicitan sus servicios, con un 36%, por encima del cannabis (26%) y la cocaína (25%). Además, según la misma fuente, primera vez, la demanda de tratamiento del juego online (42%) ha superado a las máquinas tipo B o “tragaperras” (38%).

El presidente de Patim, Francisco López, sociólogo, criminólogo, especialista en adicciones y profesor en la Universitat Jaume I, declara que “tuvimos la oleada del cannabis, de ácidos, de heroína, que quizá sea la que más recordemos, luego la de la cocaína, y de las drogas de síntesis. Ahora hemos empezado otra oleada. Lo que nos rompió todos los esquemas, aunque era algo de esperar, porque la revolución tecnológica estaba entrando en nuestras vidas, fue la utilización del juego vía online virtual. Hasta entonces, podíamos generar barreras para que los menores no jugaran, para prohibir que entraran en los casinos…Con el juego online hemos roto todas las barreras”.

apuestas deportivas

Francisco López en la Fundación Patim. | Foto: Patim

La psicóloga Consuelo Tomás, responsable del Instituto Valenciano de Ludopatía y Adicciones No Tóxicas, indica que “la ludopatía está afectando a todas las edades y todos los estratos sociales. Cada vez encontramos a personas más jóvenes enganchadas, y eso se puede entender por varios motivos”. Por un lado, “han nacido con las nuevas tecnologías bajo el brazo, de tal manera que el domino para jugar online lo tengan al alcance de la mano, y además, el juego online permite privacidad y anonimato. Pero es verdad que muchas personas jóvenes se están quedando atrapadas en los bares y salones de juego donde hay pantallas gigantes, las consumiciones son a precio de coste, y todo esto oculta el peligro de las apuestas deportivas en un entorno agradable. Estamos descubriendo que es una forma errónea de socializar”.

“Las apuestas deportivas tienen un potencial adictivo muy superior al que pueda representar algún otro juego de azar”, prosigue Consuelo Tomás. “Los juegos en los que el intervalo entre que hacemos la apuesta y sabemos si ha sido ha ganadora o no es más corto, tienen un potencial adictivo más elevado. Antes, apostábamos a 1-X-2 y había que esperar a que los 15 partidos finalizaran para comprobar nuestros resultados. Ahora, en tiempo real, podemos estar haciendo múltiples apuestas y saber al minuto siguiente si hemos ganado”. Francisco López corrobora el factor adictivo de la inmediatez: “Descubrimos con un estudio que dirigió la Universitat de València que a menor tiempo entre el hecho de jugar y el de obtener el premio, mayor adicción. En ese momento, estábamos en una adicción presencial con la aparición de las máquinas tipo B, que también dan el premio inmediato“.

Prescriptores publicitarios

Muchos clubes de fútbol llevan en sus camisetas publicidad de apuestas. ¿Se puede medir de alguna manera qué potencial de influencia tiene esta medida? “Yo diría qué potencial económico tiene”, señala López. “Creo que el peligro nadie lo mide, porque si lo midieran nos asustaríamos”. “El Gobierno debe legislar urgentemente en materia de publicidad de juegos online”, prosigue. “Debe legislar una Ley del Juego. A nivel autonómico, la tiene en el cajón y no sé por qué no la aprobó. Era un borrador estupendo donde se contemplaba el control de la publicidad.

La psicóloga Consuelo Tomás abunda en que “nos tenemos que plantear por qué se ha eliminado adecuadamente la publicidad del tabaco y del alcohol, y por qué se está permitiendo que se publicite en las camisetas de los jugadores y en los medios de comunicación. Esto consigue que no veamos que el juego sea algo peligroso. Es más, al aparecer un deportista de élite o una persona famosa con atracción social y poder económico en estos anuncios, se transmite que a través del juego podemos obtener la aceptación que tiene esa persona en la sociedad. Esto es un error. No debe haber publicidad del juego, porque hace que no parezca nocivo ni peligroso. Y debemos aprender a sentir la emoción del deporte sin vincularlo a la necesidad de tener una ganancia económica”.

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La psicóloga Consuelo Tomás. | E3

Por si el fútbol no tiene ya de por sí suficiente presencia mediática, la competencia de las casas de apuestas la ha llevado al límite, aparentemente sin preocuparse de dónde golpea. Francisco López señala que “hay jóvenes que aún no vienen a tratamiento, que entran en las apuestas deportivas porque se creen verdaderos especialistas del deporte. Como el deporte es saludable, y desde pequeños sus padres han querido que sea una figura del fútbol, los niños se han hecho especialistas”. Normalmente, los anuncios de casas de apuestas online, como describe Consuelo Tomás, son “mensajes muy cortos que van filtrando en el cerebro y crean ese deseo en la persona. Pero además, si la persona que ya tiene un problema de ludopatía, cuando ve ese tipo de mensajes, la excitación que tiene por el deseo de jugar aumenta. Inmediatamente va a sentir cierto ‘mono’ de hacer apuestas deportivas”.

Prevención y consecuencias

¿Cómo podemos empezar a alarmarnos de que algún ser querido, o nosotros mismos, estemos bordeando la espiral de la ludopatía? El presidente de Patim describe que “la sintomatología del juego se puede identificar con cierto aislamiento, cierta clandestinidad,  levantarse a jugar a ciertas horas por la noche…Pero no tenemos un diagnóstico claro de detección de la persona adicta, porque es diferente en cada persona”.

Tomás afirma que “a diferencia de lo que pasa con otras drogas, como el alcohol, el tabaco, la cocaína, y parece que actualmente hay un repunte de la heroína, la ludopatía es una adicción invisible, porque se queda en el seno de la familia, y además, pese a los estragos que está causando, no representa un coste sanitario”.

“La ludopatía es una adicción silenciosa”, prosigue la resposable del Instituto Valenciano de Ludopatía y Adicciones No Tóxicas, “en el sentido de que se trata de personas con la vida completamente normalizada. Hasta que su familia descubre el problema pasa mucho tiempo. Y, por otra parte, eso no representa un coste sanitario importante, sino todo lo contrario: el Estado está recaudando muchos impuestos”.

Para bajar a la realidad y conocer los efectos concretos de la ludopatía, ninguno de los dos especialistas restan gravedad al problema. Puede llegar hasta los límites más lejanos, de muchas maneras. López entiende que “8.000 personas se suicidan en España anualmente y no nos enteramos. ¿De cuántos de esos suicidios o casos de violencia de género, está detrás el juego? Nos lo deberíamos preguntar. Se puede saber cuando te dicen que Fulanito se ha suicidado y piensas “era paciente nuestro”. O cuando te enteras que alguien ha agredido a su pareja y resulta que también era paciente nuestro. En muchos casos vemos que hay una relación bastante fuerte”.

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| E3

“No olvidemos que el dinero que ganan algunas personas alguna vez, sale del dinero que otras personas han perdido. En el juego, se gane o se pierda siempre se pierde. La ludopatía no es un vicio; es un trastorno adictivo en el que la persona pierde el control y cada vez necesita apostar más dinero y con mayor frecuencia pese a todos los problemas que le está generando”, define Consuelo Tomás.

Entonces, ¿fue un error introducir las casas de apuestas online en España? ¿Deberíamos pasar a una política de prohibición? La psicóloga piensa que “más que prohibir tiene que haber una prevención que pasa por un cambio de actitudes tanto de padres, de docentes, de medios de comunicación como de los propios afectados.  Tenemos que hacer ver que apostar no es normal, porque las apuestas deportivas tienen un potencial adictivo tan elevado que estamos jugando con fuego”.

“No soy prohibicionista ni alarmista”, advierte López. “Las posturas prohibicionistas con las drogas no nos han servido para nada. Soy partidario de una regulación. En esta revolución tecnológica hay medios para que sepamos quién accede a los juegos online. ¿Por qué no se avisa cuando un menor de 12 años se mete a hacer una apuesta? ¿Por qué para jugar no piden el iris de mi ojo o mi huella dactilar? Tenemos que salvaguardarnos y hay métodos online que esta revolución nos debe dar para protegernos”.

Tras escuchar atentamente a los dos representantes de estas asociaciones que actúan sin ánimo de lucro, conviene estar atentos y no dejarnos llevar por “la pasión de multitudes” a zonas de sufrimiento. Está bien “picarte” con algún acompañante y hacer una porra; usar calderilla alguna vez a las máquinas por echar unas risas. Pero acordarse de que, si te gusta el fútbol, disfrutas con el espectáculo de un buen partido, sientes la victoria de tu equipo como tuya, y si pierde sabes que en pocos días volverá a jugar, que lo hagan tu equipo y tus jugadores. Tu bolsillo no influirá en el resultado final.

En palabras de Consuelo Tomás, “cuando una persona hace una apuesta, tiene un nivel de excitación y adrenalina grande. La emoción propia de ver un partido se confunde con ese subidón de adrenalina, y no tienen nada que ver. Pero se están asociando”. Que empiece el espectáculo, y que sepamos disfrutarlo como nos toca a los que somos torpes con el balón; con emoción, conversación y siempre buenas compañías.

 

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