La responsabilidad gana al partidismo y permite la aprobación de los presupuestos
Momento en el que el PP y el edil Fernando Sepulcre votan a favor de los presupuestos |E3
La «responsabilidad» – palabra repetida en incontables ocasiones por gobierno y oposición- ha hecho hoy decantar finalmente la balanza a favor de los presupuestos municipales para 2019 en el Ayuntamiento de Alicante a pesar de no contar más que con los votos a favor del propio equipo de gobierno del Partido Popular – formado por 8 de los 29 concejales de la Corporación- y del edil no adscrito -ex de Ciudadanos- Fernando Sepulcre.
Como ya ocurriera el 11 de marzo durante el pleno de aprobación provisional del proyecto, el PSOE ha vuelto a expresar su rechazo y solo la abstención de Guanyar, Compromís, Ciudadanos y la edil no adscrita -y ex de Guanyar- Nerea Belmonte, ha hecho posible que los números cuadraran y salieran adelante.
La aprobación definitiva del presupuesto estaba hoy en el aire tras los votos en contra emitidos por Guanyar y Compromís en la preceptiva Comisión de Hacienda previa al Pleno celebrada la pasada semana por no haberse tenido en cuenta ninguna de las alegaciones presentadas. No obstante, «por responsabilidad» con la ciudad de Alicante, como coincidieron en afirmar durante el Pleno el portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, y el de Compromís, Natxo Bellido, todo quedó en un amago y ambos grupos condujeron definitivamente la dirección del voto hacia la abstención.
El concejal de Hacienda, el popular Carlos Castillo, ha explicado que el rechazo de las alegaciones presentadas por los grupos de Compromís y Guanyar en la Comisión de Hacienda, que casi da al traste con la aprobación definitiva de los presupuestos, se debió a un criterio estrictamente técnico, ya que la ley incluye el trámite de alegaciones ante este órgano solo para corregir posibles deficiencias en el proceso administrativo y no para presentar nuevas propuestas a incluir en el proyecto. « No es un trámite de enmiendas«, ha explicado Castillo. No obstante, ha dejado entreabierta la posibilidad de modificar el presupuesto a posteriori para incluir algunas de las propuestas presentadas en la Comisión de Hacienda.
El portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón mostró su discrepancia con este argumento y afirmó que haber admitido las reclamaciones presentadas en la Comisión, más allá de criterios legales, «era un tema de pura voluntad política«. Asimismo, el portavoz de Compromís afirmó que, aunque los presupuestos son « la crónica del fracaso del minigobierno popular» y la actuación del PP «no merece» la abstención, » vamos a salvarlos por lealtad a la ciudad«.
Por su parte, la portavoz del grupo municipal socialista, Eva Montesinos, afirmó que los presupuestos son reflejo de «un minigobierno ilegítimo aupado por el transfuguismo» y añadió, respecto al sentido de su voto, que «no es no antes y ahora«. Asimismo alertó sobre lo tardío de su aprobación y el consecuente bajo nivel de ejecución que ese retraso en las cuentas va a llevar consigo.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, se ha comprometido, no obstante, a dar prioridad a la tramitación de los proyectos contemplados en los presupuestos para ejecutarlos lo antes posible. “Nos vamos a poner a trabajar inmediatamente para que se empiecen a ejecutar hoy mismo, el trabajo ya lo tenemos adelantado con la redacción de los proyectos y la preparación de los pliegos, porque no queremos que se pierda ni un solo minuto”, aseguró al respecto.
Barcala se convirtió en alcalde el 19 de abril de 2018 tras desintegrase el ejecutivo tripartido formado por PSOE, Guanyar y Compromís y después de una breve etapa de gobierno socialista en solitario que acabaría con la dimisión del hasta entonces primer edil, Gabriel Echávarri. El voto en blanco de la edil no adscrita Nerea Belmonte y el voto nulo de Fernando Sepulcre fueron decisivos para que el grupo popular se convirtiera en equipo de gobierno durante el último año del aún vigente mandato municipal.
Las cifras
El presupuesto del Ayuntamiento de Alicante para el ejercicio 2019, equilibrado en Ingresos y Gastos, asciende a 257’6 millones de euros, con un incremento del 3,68 por ciento respecto al ejercicio anterior.
Respecto a la deuda financiera, que según la Ley de Haciendas Locales no debe superar el 75% de los ingresos, a 31 de diciembre de 2018 supone un 11’49% tras una disminución de cerca de 52 millones de euros. Tras la cancelación del plan de ajuste municipal, las inversiones ya no tienen que limitarse a un máximo de 10 millones de euros, y para 2019 las cuentas prevén más de 17 millones de euros.
Una de las novedades más significativas es la reforma fiscal concretada no solo en una reducción lineal del 5% en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, sino también en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE.), y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.



















