Javier Domínguez, coordinador general de Open House València

“Los valencianos deben estar orgullosos de su patrimonio arquitectónico”

El primer fin de semana de mayo 50 edificios emblemáticos de la ciudad abren sus puertas para que puedan ser visitados por los ciudadanos

El primer fin de semana de mayo una cincuentena de emblemáticos edificios de València abrirán sus puertas a los ciudadanos. Open House es una iniciativa que recorre el mundo y que canaliza el orgullo que las ciudades sienten por su patrimonio arquitectónico.

Open House València está a punto de convertirse en realidad. Un proyecto que se suma a la recuperación de la reputación de la ciudad mediante actividades culturales y festivas, aprovechando los recursos propios, en este caso la propia ciudad.

Estamos ante un proyecto que nace de la sociedad civil y está promovido por la Asociación Europea del Paisaje Urbano. Hemos hablado con su presidente, Javier Domínguez, arquitecto y coordinador general Open House València.

E3.- ¿Cómo se produce la confluencia de voluntades para poner en marcha Open House Valéncia?

R.- Ya conocíamos como se realiza el festival en otras ciudades. Es un certamen muy importante para poner en valor el patrimonio arquitectónico de las ciudades. Junto a un compañero, el presidente del Colegio Territorial de Arquitectos, Mariano Bolant, nos propusimos traerlo aquí.

Iniciamos las conversaciones con Open House Wordlwide, que es la organización británica que tiene, por decirlo de alguna manera, el copyright. Unas negociaciones que se dilatan bastante en el tiempo.


En esta primera edición se abrirán 48 edificios de diferentes épocas de los más de 200 catalogados por la organización


La organización matriz quiere que el proyecto sea claramente de la sociedad civil, hasta el punto de que incluso consideran que los colegios profesionales, en tanto que organizaciones de derecho público, no pueden liderar este proyecto.

Hace tiempo habíamos creado la AEPU para la organización de actividades culturales como exposiciones, edición de libros, conferencias, viajes de estudios … Así que modificamos los estatutos para cumplir los requisitos que se nos pedían.

Pero lo más importante era que aceptasen que la ciudad podía pertenecer al club. Lo que imponen es que el festival debe tener una proyección en el tiempo. Es decir, la ciudad debe tener al menos 200 edificios dignos de ser visitados. Así que elaboramos una completa documentación que justificaba la visita a 200 edificios de la ciudad.

Otros requisitos que debe presentar la candidatura, además de surgir de la sociedad civil, es que sea sin ánimo de lucro y colaborativo. Para nosotros no era problema, porque los arquitectos somos un colectivo pasional y entusiasta.

E3.- ¿A qué aspectos han recurrido a la hora de prepara la candidatura?

R.- Lo más complejo era demostrar que teníamos ese patrimonio arquitectónico identitario: ver las múltiples caras que puede mostrar la ciudad.

Pese al tsunami de la crisis económica, tenemos un tejido industrial potente; tenemos una industria azulejera que, sin duda, es la mejor del mundo; una industria textil, sobre todo en seda, que tiene un reconocimiento internacional y una arquitectura en la que confluyen todas esas artes en el siglo XIX.

Esto nos permite tematizar el festival. Hay pocas ciudades en España que tengan el privilegio de tener mar, huerta y unos espacios naturales protegidos de una extraordinaria calidad ambiental, como son la propia Albufera en el mismo término municipal, o el parque de la Calderona.

Así podemos poner el acento en diferentes temas en distintas ediciones. Por ejemplo, la València rural, donde hemos catalogado numerosas alquerías y estructuras de una enorme calidad. Tenemos una fachada al mar remodelada y una actividad portuaria más que relevante.


“Esto no es Chicago, pero tenemos mucha arquitectura de mucha calidad”


Hay más aspectos a tener en cuenta, como una gastronomía que puede competir perfectamente con la de cualquier gran ciudad. Podemos destacar la música. En suma, tenemos una ciudad con aspectos culturales muy relevantes, aunque sólo tengamos un edificio declarado Patrimonio de la Humanidad.

Hemos acreditado que la ciudad tiene unas infraestructuras necesarias para estar en ese club.

Pero para nosotros, lo más importante es que los valencianos asuman un proyecto identitario compartido. Nos parece fantástico que no tenga color político, porque es la forma de que perdure en el tiempo.

Queremos que la sociedad se sienta orgullosa del patrimonio arquitectónico de la ciudad, porque hay muchas cosas que desconocen. Somos conscientes de que la nuestra es una sociedad provinciana y que tendremos que hacer pedagogía durante mucho tiempo. Esto, nos guste o no, no es Chicago, pero tenemos mucha arquitectura de mucha calidad. Por ejemplo, en artes decorativas, somos una ciudad muy afortunada.

E3.- Pero en la promoción y organización del proyecto acaban sumándose más voluntades.

R.- Sí. Hemos contado con la colaboración de un magnífico despacho jurídico internacional, Bonet Abogados que además está muy vinculado al colectivo de arquitectos. Nos han aportado un soporte legal imprescindible debido al brexit y, al ser un despacho internacional, nos ha proporcionado una visión más abierta al mundo empresarial.

Este es un aspecto importante para garantizar que el festival perdure en el tiempo: el compromiso del empresariado.
Hemos hablado con Feria València, con la Cámara de Comercio, con València Turismo, Hosbec, etc.

E3.- Y de ahí surgen los patrocinios.
R.- Afortunadamente han entendido, como el director territorial de CaixaBank, que Open House sólo puede ser un éxito por las ventajas que aporta.

E3.- ¿Con qué presupuesto cuentan?

R.- El festival estará por encima de los 200.000 euros.


Open House València ha programado un fin de semana repleto de actividades musicales, concursos e incluso subidas en globo para observar la ciudad desde una perspectiva aérea


E3.- Esta primera edición está plagada de actividades.

R.- Hemos querido que fuera muy popular con la idea de que los valencianos la hagan propia. Por ello hemos programado música en determinados puntos de la ciudad. También actividades para niños como concursos de dibujo y fotografía, así como visitas exclusivas para ellos para darles a conocer la ciudad y la arquitectura.

Algunas de estas actividades son bastante caras, pero merecen la pena, como los globos. Además se cumplen ahora los 160 años en que un arquitecto francés vino a València a fotografiar la ciudad desde el aire utilizando un globo aerostático.

Son fotos muy curiosas, coloreadas, con los tejados rojos y el gris de las chimeneas de las fábricas. Da una idea muy moderna de una ciudad industrial en aquella época.

También tendremos un globo en La Marina, donde hemos programado actividades musicales y haremos recorridos en barco.

E3.- ¿Cómo se puede participar en las actividades?

R.- Desde el lunes empezamos a colgar en nuestra web de forma intensa la agenda de actividades y cómo participar en ellas. Por ejemplo, para visitar los edificios, está la inscripción en la web, pero también se puede acudir al punto de encuentro que se establezca en cada caso.

E3.- ¿Cómo se han seleccionado los edificios que serán visitados?

R.- Esta es la primera edición que no es tematizada y obligatoriamente teníamos que centrarnos en la ciudad de València. Esto nos ha impedido, por ejemplo, incluir el campus de la Universitat de València de Burjassot, teniendo una facultad de Farmacia que es Premio Nacional de Arquitectura.

En muchas ocasiones van a ser los propios arquitectos los que enseñen sus obras, que es algo que aumenta el atractivo del festival. Aunque en algún caso nos hemos encontrado con dificultades, porque no somos guías turísticos acreditados por la Generalitat Valenciana.

Se da la paradoja que el arquitecto que ha hecho la rehabilitación de San Miguel de los Reyes no está capacitado para enseñar el edificio.


En la programación se incluyen 50 edificios y varias rutas para conocer el patrimonio arquitectónico de la ciudad


Queremos demostrar que la arquitectura está para servir a los demás. Por eso se enseñan edificios sanitarios como La Fe o el IVI; o los que están destinados a personas con discapacidad, como la residencia Avapace para personas con parálisis cerebral.

También enseñamos tres lugares de trabajo de arquitectos bastante conocidos, como son Ramón Esteve, Erre Arquitectura y Jaime Sanahuja.

Hemos incorporado también recorridos como la València republicana, los poblados marítimos, el Jardín del Turia, la ruta del arte urbano, La Marina, la muralla islámica, el campus de Blasco Ibáñez o instalaciones deportivas, como el Complejo de La Petxina o la Alquería del Basquet

E3.- ¿El festival tendrá un soporte que recoja la edición?

R.- Sí, vamos a sacar una guía reducida, unos 5.000 ejemplares. Pensamos también hacer una guía extensa en la que aprovecharemos el material que han enviado los arquitectos sobre los edificios que enseñamos. También servirá para recoger el patrimonio histórico de la ciudad.

En esta edición, por ejemplo, enseñamos la sede de CaixaBank, lo que fue la sede del Banco de València, del que tenemos un archivo fotográfico de la construcción maravilloso.

 

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