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Si hablamos de digital, no estás preparado. Que lo sepas

Profesor
Esic Business & Marketing School
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No te preocupes, no es algo personal. No va contra ti ni contra nadie. Es una afirmación aplicable a todos nosotros y, si lo manejas bien, puede ser muy bueno para tu carrera. Decía Steve Wozniak -el otro Steve de Apple-, en una reciente y brillante campaña publicitaria de una multinacional, que “todos somos becarios en la era digital”.

La propia campaña es un excelente ejemplo del cambio experimentado en el sector publicitario, ya que es una combinación perfectamente calculada de lo de “antes” con lo de “ahora”, de lo “analógico” con lo “digital”, al cimentarse en la generación de contenidos para su propagación a través de las redes sociales y, simultáneamente, utilizar como altavoz los medios tradicionales para llegar rápido a un público que todavía hoy es muy amplio.

Volviendo a la frase de Wozniak, si en algún momento te has considerado un experto en digital, has cometido un error importante. Es un pensamiento arriesgado en cualquier ámbito, pero mucho más si lo que nos ocupa es una mezcla de tecnología, necesidades, personas, legislación, soluciones, generaciones coexistentes…

De ayer a hoy
Hace muy poco, haber creado un ecommerce o gestionarlo, provocaba que te consideraran un experto en Marketing Digital. Hace menos aún, conocer mínimamente términos como bitcoin, IoT (Internet of things), big data, inteligencia artificial, ciberseguridad o realidad virtual, te posicionaba como alguien muy a la vanguardia en conocimiento en este ámbito.

Hoy –además de los anteriores– tenemos sobre la mesa términos como cloud computing, mind decoding, datadriven, growth hacking, machine learning, compliance, brand saftey… ¿Sabes qué son y significan cada uno de ellos?

Por otro lado, la digitalización de las empresas españolas ya ha dado sus primeros pasos. Muchos de estos conceptos ahora son conocidos, aunque la mayoría de los profesionales no haya pasado nunca por la experiencia de su utilización y, mucho menos, de su implantación.

La digitalización –con tanto por hacer– es para la mayoría de las empresas del tejido empresarial español y mundial, un conjunto de buzzwords, otra palabreja para agrupar términos difíciles de explicar, que crean un ruido mental que nos obliga a hacer un sobreesfuerzo para recordarlas y asociarlas con la explicación adecuada.

Entonces, ¿cómo planteamos la digitalización de una compañía? Diría que las empresas damos un paso importante hacia el éxito cuando logramos la invisibilidad de la tecnología y conseguimos integrarla en la experiencia del cliente, para que pase de ser un concepto técnico a un beneficio real para ellos, ya que a la gran mayoría no les va a importar si has utilizado blockchain, IA, IoT o machine learning.

Por ello y para ello, sigue siendo fundamental que el cliente esté en el centro de nuestro pensamiento empresarial. La meta no es aplicar la tecnología en la empresa, sino mejorar la experiencia del cliente. Si nos olvidamos de esto, malgastaremos nuestros recursos.

Aprender de los Livingstone
Decía al principio que no estás preparado, pero… ¿es que acaso lo han estado a lo largo de la historia los colonizadores de cualquier territorio inexplorado? A decir verdad, la única ayuda que estos tuvieron es la de algunos exploradores que les habían abierto una primera senda a través de la cual transitar. Ellos fueron los que más sabían de ese nuevo entorno y de ellos dependía la supervivencia de los que por primera vez se adentraban en lo desconocido.

Sin duda, la digitalización y aplicar de forma efectiva la tecnología, nos puede ayudar a mejorar la experiencia de nuestros clientes, pero para ello, tenemos que hacer camino dentro de nuestras empresas, y no se me ocurre mayor ayuda que la de los valientes exploradores que ya llevan un tiempo abriendo sendas con el machete entre los dientes en sus compañías o en las de terceros. Aprender de los Livingstone de la digitalización es sin duda una buena idea.

Llegando al final del artículo, y tras contextualizar la situación, me atrevo a hacer una recomendación de cara a afrontar con mayores garantías de éxito la digitalización en las empresas: fórmate con los pioneros de la digitalización. Por cierto, perdón por los anglicismos, pero no da tiempo a traducirlos, todo esto va tan rápido que es imposible detenerse y emplear tiempo en ello.

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