Cubo24, una parte del MuVIM que “sale a pasear” entre la ciudadanía

El nuevo espacio se inaugura con la obra "Hipermnesia vaga, precisa o aleatoria" del artista Noé Bermejo

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El Cubo24, situado bajo la pérgola del MuVIM

“Los museos no deben ser espacios cerrados, sino que tienen que proyectar la cultura a la ciudadanía. Por eso, hemos decidido sacar una parte del MuVIM a pasear”. Así ha presentado hoy Xavier Rius, diputado del Área de Cultura de la Diputación de València el Cubo24, un espacio expositivo a pie de calle. Se trata de una estructura transparente y móvil, pensada para albergar propuestas tanto multimedia y de base tecnológica como de corte más tradicional. En opinión de Rius“una de las ideas que nos oxigenan como sociedad”.

El director del Museu Valencià de la Il´lustració i la Modernitat (MuVIM), Rafael Company, ha destacado la función de “poner la creación en el camino físico y vital de las personas: mientras pasean al perro, van a la escuela o al supermercado, se pueden encontrar con este espacio, detenerse a observar lo que se exponga en su interior, y facilitar así su acceso a la cultura, es decir, a la reflexión de otras maneras de ver el mundo”.

El Cubo24, cuyo nombre hace una obvia referencia a su forma y a que se podrá observar las 24 horas del día -no se puede acceder a su interior-, cuenta con una línea programática que pretende adaptarse a las nuevas formas de consumo cultural, acoger propuestas que aviven y fomenten el pensamiento crítico, y servir de antesala o complemento conceptual a las grandes producciones del museo.

“Hipermnesia vaga, precisa o aleatoria”

La presentación del nuevo espacio ha venido acompañada de la primera obra que la ocupa: Hipermnesia vaga, precisa o aleatoria, del artista afincado en València Noé Bermejo (León, 1982). La hipermnesia es una enfermedad muy extraña -se calcula que deben existir unos 60 casos en el mundo- consistente en tener la capacidad de recordar con detalle toda la propia existencia.

Inspirado por los complejos pliegues de la memoria personal, normalmente caprichosa, aleatoria, incluso interesada, Bermejo ha creado una instalación a partir de marcos de fotografía vacíos adquiridos en diferentes rastros o mercados de segunda mano. Objetos que enmarcaban emotivos recuerdos, o personas queridas, que el tiempo ha vaciado de valor para aquellas personas que los exhibieron en sus casas y, finalmente, hasta de contenido. Los marcos cuelgan y se mezclan entre sí en el interior acristalado del Cubo24, junto a pequeños espejos colgantes que crean un juego de luces y sombras, de presencias y ausencias.

La obra, el segundo paso de un work in progress del autor titulado Memoria, Recuerdo, Olvido, proporciona una experiencia diferente si se observa de noche: en el centro del cubo hay una luz giratoria que lanza un flash al minuto, y esos mismos marcos que parecen vacíos de día, se rellenan de distintos colores eléctricos evocando nuevas sensaciones en el espectador. La instalación se podrá visitar hasta el 25 de noviembre.

Durante el acto de hoy, tanto el diputado Rius como el director del MuVIM han avisado que a principios de 2019 presentarán un nuevo “proyecto sorpresa” que culminará su labor en el museo durante la presente legislatura.

 

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