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El discurso del último mandato

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Hosbec nació al mismo tiempo que se recuperaba la democracia en España, en 1977. Su presidente, Antonio Mayor recuerda ese contexto previo a las elecciones, porque él formó parte del equipo fundador de la asociación. Con veintipocos años, este hotelero es un testigo privilegiado de la evolución de la propia patronal. Tras ejercer de presidente desde 2009, vive su último mandato con una naturalidad y un convencimiento evidente.

Su fuerza reivindicativa es la propia de la asociación; pero su tono y su manera de afrontar los retos es personal. Uno de los claros exponentes de su capacidad crítica la ofreció durante el discurso del 40 aniversario de Hosbec en el hotel Villaitana. En su intervención, radiografió el sector y enumeró logros y grandes cuentas pendientes.

Una de las cuestiones que no han cambiado en todo este tiempo es la financiación. “Uno de los problemas que tenemos las ciudades turísticas es la mala financiación. El Estado nos da una media entre el 8 y el 15 % del presupuesto municipal que revierte de lo que pagamos nosotros. Ese porcentaje es menos de la mitad de lo que cualquier municipio de España recibe, que es entre el 30-35 % del presupuesto municipal. La financiación es una asignatura pendiente desde que se inventó el turismo. En el caso de Benidorm, todos los años recibimos 15 millones menos de lo que nos corresponde, que hace que no podamos acometer las inversiones necesarias para un destino turístico maduro. Es el caso de la avenida de Europa y Mediterráneo que debían estar reformadas hace tiempo. Pero si tuviéramos esa financiación más justa, estarían actualizadas”.

La segunda cuestión por resolver es romper con el aislamiento comunicativo de Benidorm y la Marina Baixa. “Nos encontramos con ese tren de la costa que sí está previsto, pero que no llega nunca. Menos mal que tenemos la AP7 para llegar a las dos Marinas”.

En la recámara, Mayor no olvida la reciente pugna. “El tema de la tasa turística no ha sido menor. Hemos hecho una campaña muy fuerte, muy sensata y muy documentada de por qué no poner la tasa. Creo que esa batalla, en principio, se ha ganado y debemos seguir con ella. Aquí lo que está fallando es la financiación del Estado al ente autonómico con esa deuda de 40.000 millones. Una barbaridad. Es muy injusto. Pero en la financiación –municipal y autonómica-, tenemos dos lastres que tenemos que solucionar para ser una comunidad competitiva y tener un gasto por habitante que se iguale a otras autonomías”.

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