Anecoop consigue cifras de récord en producción y facturación, a pesar del veto ruso

El ejercicio 2014-2015 ha sido de récords para Anecoop, según han informado hoy su presidente, Alejandro Monzón, y su director general, Joan Mir, en la rueda de prensa previa a la asamblea de socios. Unos resultados que suponen un crecimiento del 4,4% en volumen y del 5,6% en facturación respecto al ejercicio anterior, en el año en el que la cooperativa cumple su 40 aniversario. En cifras absolutas, un volumen cercano a las 744.000 toneladas y unas ventas de 577 millones de euros, la segunda mejor campaña en los 40 años de historia de la cooperativa. Todo esto se traduce en un resultado para Anecoop, tras la liquidación a los socios, de 3,08 millones de euros.

Alejandro Monzón y Joan MIr

Alejandro Monzón y Joan MIr

Tanto Monzón como Mir se mostraron muy satisfechos de los resultados, ya que demostraban la capacidad de la cooperativa para dar salida a las más de 22.000 toneladas que se vendían en el mercado ruso y que ahora -debido al veto- han conseguido colocar en otros mercados.

El presidente de Anecoop destacó que el volumen de frutas y hortalizas comercializados rozó las 750.000 toneladas y,  por cuarto año consecutivo, superan los 500 millones de facturación, lo que ha permitido mejorar las liquidaciones a las cooperativas asociadas en casi un 2%. Monzón destacó que Anecoop es un modelo único en Europa por su dimensión y grado de internacionalización. En estos momentos, la cooperativa exporta a 69 países.

Además de las frutas y hortalizas, destaca el crecimiento en vinos, no tanto en la producción -que baja un 11%- como en la facturación, ya que se ha apostado por la calidad y, consecuentemente, por mejores precios, informó Joan Mir. Se comercializó un 12% menos, pero se ha conseguido una mejora en los precios cercana al 10%.

También ha sido una buena campaña para hortalizas, con un crecimiento del 8% y de frutas, como el caqui, que sube el 34%, o la sandía, de la que se comercializaron 104.000 toneladas, un récord histórico. Se ha consolidado la venta de frutas de hueso, en parte gracias a la apertura de una nueva oficina en España: Anecoop Valle del Ebro.

Sin embargo, bajaron los cítricos algo más del 1%, en buena medida por la sustitución por cultivos más rentables, como el ya mencionado caqui. Pero, señaló Mir, hay buenas perspectivas con la explotación de nuevas variedades, como la clemensoon desarrollada por la propia cooperativa. La clementina más temprana comercializó en la anterior campaña 2.000 toneladas; para 2016 se calculan 3.500 toneladas para estabilizarse en las próximas campañas en unas 6.000 toneladas comercializadas en un plazo de poco más de seis semanas. A pesar del menor volumen comercializado, la facturación de cítricos ha subido un 1,7%.

Otro de los hitos del pasado ejercicio lo ha protagonizado Solagora, la filial de Anecoop especializada en producto bio, del que se han comercializado 10.000 toneladas, sobre todo en el mercado francés y cuyas perspectivas para este año se fijan en 12.000 toneladas. También, según informó Mir, otra de las filiales que ha funcionado muy bien ha sido Tropical Direct, que se encarga de la comercialización de frutas tropicales en Reino Unido.

Después de las buenas noticias, Monzón puso énfasis en aquello que les preocupa, como es la pérdida de agricultores, el envejecimiento de la población agrícola que, además, debe someterse continuamente a los avances técnicos para producir más, mejor, con más sabor, de forma más saludable y sostenible. La concentración de la distribución y, por el contrario, la dispersión de la producción, es otro de los problemas que la cooperativa quiere solucionar.

Mir, por su parte, destacó también la mayor capacidad productiva de las cooperativas asociadas y, en este sentido, informó que por primera vez una de ellas, Alimer (Lorca) supera los 50 millones de kilos producidos y que le ha supuesto una facturación de 31 millones; otras cuatro cooperativas están entre los 30 y 40 millones de kilos y otras 3 por encima de los 20 millones de kilos. 

En cuanto a las perspectivas para la campaña que ya está en marcha y con datos de febrero, Mir avanzó que la comercialización de cítricos ha descendido un 8,3%, hortalizas sube un 1,1; el resto de frutas lo hace en un 17%, superando las 80.000 toneladas, -de las que 10.000 son de caqui- y en  vino se espera un crecimiento del 3’9%.

En cuanto al veto ruso, Monzón reconoció no tener información sobre cuando puede levantarse, pero que mantienen la oficina para estar preparados cuando se produzca. Señaló que, además, el mercado no se  recuperaría rápidamente. En este sentido, Mir agregó que a pesar de la escasa actividad, hasta la filial rusa obtuvo beneficios el pasado ejercicio. Asimismo, el director general de Anecoop informó que las 22.000 toneladas que se vendían en el mercado ruso se absorbieron en el pasado ejercicio en otros mercados no tradicionales, básicamente fuera de Europa.

Entre los proyectos del plan estratégico vigente hasta 2018, Mir destacó la ordenación de la producción para evitar la sobreoferta que, por ejemplo, tanto daño ha hecho a la rentabilidad de los cítricos y evitar con un buen producto se convierta en un commodity.

Pero el proyecto más ambicioso es el de integración de las cooperativas, no ya en comercialización, sino también en otros aspectos más estratégicos como la producción y la gestión. “Soñamos -admitió Miren construir un gran grupo cooperativo; que Anecoop sea el doble del de hoy en día, el doble de potente y mejorando las liquidaciones a los socios”.

En cuanto a nuevos mercados, Mir admitió que siguen buscando nuevos destinos y que los avances en la conservación de productos les permite considerar plazas que hasta ahora eran muy difíciles. El director general de Anecoop señaló que Latinoamérica es uno de esos mercados que tienen bajo vigilancia y al que ya están enviado mercancía, aunque en pequeñas cantidades. Eso sí, puso de manifiesto lo difícil que es exportar, ya que hay que negociar país a país, mientras que ellos lo hacen en bloque con la Unión Europea, aspecto que Mir considera que es injusto y habría que cambiar. Una postura, agregó Mir, que se le ha comunicado al comisario europeo Hogan en repetidas ocasiones.

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