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CTI ayuda a las empresas a crecer potenciando su solución para la gestión de crédito comercial

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Emilio J. Estebaranz, director general de CTI Tecnología y Gestión

CTI Tecnología y Gestión, participada por Informa D&B y Cesce, culmina este año la celebración de su 60 aniversario con actividades tanto para la plantilla como sus clientes. En un entorno poscrisis como el actual, CTI se ha propuesto fortalecer alguna de sus soluciones como la Gestión del Crédito Comercial “ya que las empresas españolas necesitan crecer tanto en el mercado interior como en el exterior”, subraya su director general Emilio J. Estebaranz.

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CTI Tecnología y Gestión es una empresa española, cuyo capital social está participado por Informa D&B y Cesce. “Una denominación que nos identifica con nuestra actividad mercantil, con lo que venimos haciendo para el sector bancario, asegurador y empresarial desde la creación de la sociedad”, explica su director general, Emilio J. Estebaranz.

La historia de la compañía comenzó en 1955 y, durante estos sesenta años, “ha mantenido invariablemente su orientación como sociedad de externalización de servicios de tecnología y de gestión de procesos operativos de negocio”, continúa.

Actualmente, “en pleno crecimiento y desarrollo” matiza, cuenta con una plantilla de más de 250 empleados, e instalaciones en Madrid, Barcelona y Bilbao.

A lo largo de su historia, CTI se ha adaptado a la propia evolución de la economía “y del desarrollo tecnológico de nuestro país, sintetizando lo que podríamos denominar ‘darwinismo empresarial’”, analiza Estebaranz.

En su trayectoria, CTI ha trabajado con clientes como Galerías Preciadosque marcaron toda una época”, y ha contado con accionistas de la talla del Banco Urquijo que “por entonces era un gran banco industrial”, y con Explosivos Río Tinto, “otro de los grandes actores de nuestra economía”, rememora.

Al inicio de los setenta, CTI incorporaba de forma pionera los grandes equipos de IBM y los procesos de digitalización documental. “Después vendrían la gestión de áreas y procesos operativos de negocio (back office) de relevantes entidades, así como la de grandes ficheros como el RAI o el buró de información negativa de Experian, entre otros”.

Igualmente, matiza Estebaranz, los servicios al sector financiero “siempre fueron y siguen siendo parte destacada de nuestra actividad. De hecho, y a modo de ejemplo, gestionamos a diario múltiples transacciones cruzadas en compensación bancaria entre más de cincuenta entidades del sector”.

AF_Roll-up_CTIEn 1997, el grupo empresarial Cesce adquirió el 100 % de su accionariado, siendo actualmente su principal accionista Informa D&B

En esta misma línea, proyectos como la gestión global de los servicios necesarios para la banca relacionados con los recientes requisitos normativos de Fatca (Foreign Account Tax Compliance Act) y CRS, o el apoyo a los sectores industriales y de servicios captando potenciales clientes en el ámbito nacional e internacional, mediante la puesta en valor agregada de sus bases de datos y de sus capacidades especializadas de contact center, “son ejemplos significativos de la nueva etapa de oferta combinada al mercado, en estrecha colaboración entre CTI y su accionista Informa D&B”, clarifica.

Por otra parte, el modelo de negocio de CTI se centra en la externalización de procesos de negocio | BPO (Business Process Outsourcing) y en las soluciones tecnológicas, con una alta especialización en el tratamiento de la información, los sistemas de pagos y la gestión del crédito comercial.

Igualmente, si definimos la filosofía de la compañía, “mirando hacia su interior, podríamos decir que la clave está en tener y mantener enraizado en los equipos de gestión un sentimiento ‘real’ de orgullo de empresa, de pertenencia activa y personal a un proyecto compartido. Todos somos protagonistas, todos sentimos cada proyecto, nos duele cada caída y disfrutamos con cada logro”.

Igualmente, “si miramos hacia el exterior, de donde se nutre la empresa, solo existe una prioridad, el cliente y con él un solo objetivo a ambicionar, contar con su confianza, ya que sobre ella se construyen y se cimentan las relaciones duraderas y crecientes de negocio”. Porque “en los negocios esa confianza tiene un componente añadido esencial, mantener una relación con un partner involucrado, no con un mero proveedor”, clarifica.

En esta misma línea, Estebaranz puntualiza que desde CTI siempre buscan mantener con sus clientes una relación sostenida e incrementada a medio y largo plazo. “Esta situación conlleva operar, en términos económicos competitivos, no buscando una rentabilidad desproporcionada e inmediata de los proyectos y negocios, pero sí implica superar, a corto plazo, ese estado inicial cliente/proveedor, por una relación basada en la plena confianza y en una relación directa y personalizada”.

Esta situación, puntualiza, no se la pueden permitir las sociedades generalistas, ni las que están condicionadas por su excesivo tamaño. “En CTI contamos con la fuerza corporativa de nuestro grupo empresarial de pertenencia pero, al tiempo, tenemos la cintura y la flexibilidad para personalizar nuestros servicios y mantener una relación directa con nuestros clientes”.

CTI opera bajo un perfil de especialización, valor añadido y personalización en sus prestaciones. “A mayor complejidad técnica del proyecto, nuestra identificación con el mismo es mayor, acompañando a nuestros clientes en soluciones de creciente delegación de responsabilidad de gestión, un terreno en el que nos sentimos muy cómodos”, manifiesta Estebaranz.

Servicios de alto valor añadido

CTI tiene como objetivos principales,–tal y como define su director general–, “dotar a las empresas de servicios de alta calidad en tecnología, organización, control y gestión externalizada de procesos operativos de negocio y gestión de equipos humanos expertos, aportando eficiencia y flexibilidad en costes y recursos”.

Por su parte, la marca CTI Soluciones responde a una segmentación de su oferta de servicios “atendiendo a las áreas funcionales de las empresas destinatarias de las mismas”.

Así, concreta Estebaranz, “ofrecemos soluciones modulares presentadas de forma diferenciada para Operaciones y Organización, Financiero, Tecnología y Marketing y Ventas”.

A su juicio, es significativo recalcar que “como empresa de servicios, no de producto, nuestra capacidad de adaptación a la cobertura específica y singular del cliente, es absoluta”. De hecho, CTI no vende un catálogo cerrado de servicios estándar. Concretamente, “ofrecemos soluciones tecnológicas y de gestión que responden con absoluta identidad a las necesidades de la empresa y su negocio específico ya que acumulamos una gran experiencia en esta cuestión”.

El impacto de la crisis en el sector TIC

A juicio del director general de CTI, durante esta larga crisis “la inversión en tecnología se ha visto, en el mejor de los casos, congelada, registrando en su conjunto crecimientos negativos”.

Del mismo modo, continúa Estebaranz, “las decisiones empresariales de optimizar sus capacidades de gestión mediante procesos de externalización, no se han visto favorecidas por un entorno de fuerte inestabilidad e inseguridad de futuro, con caídas del consumo y de las capacidades de producción, excedentes de plantillas infrautilizadas y procesos acentuados de integración como el registrado en nuestro sector financiero, puntero en la implantación de estas soluciones”. Así pues, en CTI, razona, “hemos estado trabajando en un entorno negativo para el desarrollo de nuestra actividad”.

A pesar de todo, y desde una perspectiva optimista, Estebaranz comenta que siempre han tenido presente que “la adversidad acabaría transformándose en oportunidad y nos hemos preparado para ello optimizándonos a nosotros mismos y preparándonos para dar una respuesta eficaz cuando llegara el cambio de tendencia. Y en ese punto nos encontramos ahora”.

En este misma línea, Estebaranz añade que “ahora las empresas pueden y necesitan crecer; buscar la máxima eficiencia de su actividad, concentrando la atención de sus equipos en el foco del negocio que les da valor y diferenciación en el mercado y, además, buscando la máxima eficiencia en sus procesos mediante su digitalización y soporte tecnológico, recuperando el tiempo perdido y delegando en ‘socios’ de confianza aquellos procesos internos de gestión (back office) necesarios, pero distractores del foco y corazón esencial del negocio”.

De ahí que la oferta de CTI, tal y como analiza su director general, para cubrir las necesidades actuales de las empresas que vean en la salida de la crisis económica una oportunidad histórica para mejorar su organización, consista en diferenciarse de la competencia y abordar su expansión “aplicando la tecnología a los procesos, manteniendo un crecimiento seguro y acompasado basado en costes variables, flexibilidad absoluta en las capacidades de respuesta y disponibilidad de plantillas especialistas externas actuando bajo procesos definidos, homologados y controlados”. 

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