La sanidad privada quiere “complementar” a la vez que afianzarse como alternativa del sistema público

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Eficacia y rapidez no son las únicas claves para explicar por qué la población española recurre a la sanidad privada. En los últimos años, el sector privado ha recortado distancias con la pública en investigación y avances tecnológicos. A juicio del sector, no se debería renunciar a una mayor colaboración entre la sanidad pública y la privada, como vía para mejorar la sostenibilidad del sistema sanitario en su conjunto. 

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Nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), como otros sistemas y modelos sanitarios, se enfrenta, cuanto menos, a las dificultades derivadas de un crecimiento del gasto sanitario “difícil de moderar” porque deriva de distintas causas al mismo tiempo, tal y como pone de relieve un informe del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Idis). Entre ellas, destaca el envejecimiento poblacional, la mayor extensión y complejidad de las enfermedades crónicas y el mayor coste de los nuevos medios de diagnóstico y tratamiento, incluida la farmacia. “En este contexto, la sanidad privada debería ser identificada como un deseable aliado estratégico”, destaca el estudio ‘Sanidad privada, aportando valor’ del Idis.

No hay que olvidar que más de 7,2 millones de ciudadanos en nuestro país mantienen voluntariamente un seguro de salud, con independencia de los casi dos millones de afiliados a las mutualidades de funcionarios del Estado, que se decantan por la cobertura de aseguradoras privadas.

Por ello, las estimaciones del Idis sitúan entre 4.079 y 8.862 millones de euros el ahorro al Estado generado por los seguros de salud durante 2014, principalmente por dos vías: por una parte, porque los habitantes que cuentan con un seguro privado, entienden desde el Instituto, que “o no consumen, o lo hacen de forma esporádica, los recursos de la sanidad pública” y por otra, porque la provisión privada, “complementa y amplía la oferta asistencial y descongestiona el sistema público. A través de la colaboración público-privada, se contribuye a la consecución de los objetivos sanitarios del sistema público”, asegura el informe del Idis.

Joaquín Montenegro

Joaquín Montenegro

La Comunidad Valenciana, no queda al margen de esta realidad, según el Catálogo Nacional de Hospitales 2014 publicado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Comunitat cuenta con 35 hospitales públicos y 26 privados, que suponen, respectivamente, 11.295 y 2.449 camas para pacientes.

Desde uno de los grupos hospitalarios privados con más peso en la Comunitat, Hospitales Nisa, su director general, Joaquín Montenegro sostiene que las distintas opciones de asistencia sanitaria que conviven en nuestra región son, a su entender, “perfectamente complementarias: No podemos, ni debemos permitirnos el lujo de no aportar cada cual nuestros recursos a la sociedad. Al ciudadano lo que le preocupa es que se le proporcione una asistencia de calidad, ágil y profesional y, sobre todo, que sea sostenible dentro del sistema, por ello, debemos, entre todos, evitar poner apellidos a la sanidad”.

Además, defiende que cada uno de los actores dirige su trabajo y esfuerzo a colectivos distintos. Algo que confirma Ángel Gómez, director general de Grupo Imed, referente de la sanidad privada en Alicante: “Nuestro mix de pacientes está compuesto por aquellos que acuden con su seguro médico; pacientes extranjeros, tanto turistas como residentes de larga estancia, pacientes privados y; en menor medida por pacientes del llamado ‘plan de choque’ de la Seguridad Social”. “En un sistema de salud moderno, –continúa– la sanidad privada es una alternativa para muchos ciudadanos, bien por la cobertura de seguros privados de salud, bien por otros mecanismos de financiación”, por lo que, a su juicio, suponen “un complemento y a la vez una alternativa, liberando recursos del sistema público en beneficio de sus usuarios y de los presupuestos públicos”.

Rafael Gimenez

Rafael Giménez

También el Grupo Hospitalario Quirónsalud lo tiene claro: “Nuestra intención es jugar un papel líder que desarrolle y potencie la sanidad privada, porque ello hace que seamos más atractivos para los pacientes y que el sector asegurador de salud pueda crecer”, indica Rafael Giménez, director territorial de Levante, quien destaca cómo son “una marca joven, fruto de la integración entre IDCsalud y Quirón, pero con más de 60 años de experiencia en el cuidado de la salud de las personas”.

Amplitud de miras

Desde el sector, se subrayan algunas “carencias” del SNS que son “suplidas por la sanidad privada”, al amparo de las numerosas iniciativas privadas –entre ellas centros médicos y clínicas privadas especializadas, algunas de ellas surgidas en nuestra Comunitat– que han alcanzado gran prestigio nacional e internacional.

Así, el director de la Clínica Baviera en Valencia, el doctor Luis Miguel Raga destaca su papel complementario en el campo de la oftalmología: “en nuestras clínicas ofrecemos servicios que no se encuentran en la cartera de la sanidad pública, como la cirugía refractiva láser”.

Luis Saurat

Luis Saurat

“También en reproducción asistida, el sector privado avanza más deprisa que el público debido, en gran medida, a la mayor investigación y empuje que se le da desde este ámbito.  De hecho, IVI ha sido y es pionero en numerosas técnicas y tratamientos, como el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), el EmbryoScope, la vitrificación o el Test de Compatibilidad Genética, que evita la transmisión de 600 enfermedades hereditarias, presentes en 1 de cada 300 recién nacidos”, asegura Luis Saurat, director general de Grupo IVI.

El cirujano maxilofacial, Luis Senís, también recuerda como una parte muy importante de su especialización, la implantología “no entra en la sanidad pública. Ante un tumor, un quiste o un traumatismo por accidente de tráfico, por ejemplo, no se le devuelven los dientes al paciente. Si bien, consideramos que esa persona no estará totalmente recuperada hasta que podamos reconstruirle su dentadura y su calidad de vida de un vuelco importante”, opina.

Un nicho con demanda

Según el Barómetro sanitario del Ministerio de Sanidad los principales motivos por los que los ciudadanos eligen un servicio sanitario privado, por orden de valoración, son: la rapidez, el confort de las instalaciones y el trato personalizado.

“La causa fundamental para nosotros es la capacidad del paciente para poder elegir la asistencia, el centro, el momento, el médico, la tecnología y las técnicas más idóneas según su criterio y necesidad. Además de la inmediatez en la realización de los procedimientos quirúrgicos y las pruebas diagnósticas”, apunta el responsable de Quirónsalud.

 Ángel Gómez

Ángel Gómez

“En cuestiones de salud, la rapidez en la asistencia es fundamental, además de la personalización en el servicio, la posibilidad de elección o el hecho de disponer de unas instalaciones modernas y muy confortables, con la última tecnología médica disponible”, coincide el director de Imed, Ángel Gómez.

Dar facilidades al cliente –en este caso paciente–, es otra de las máximas de Imed Hospitales: “contamos con personal específico para ayudar a los pacientes con los trámites necesarios. Nuestro departamento de atención al cliente facilita las gestiones necesarias en estos casos, como la tramitación de autorizaciones con las compañías de seguros”.

“Trabajamos día a día por ganarnos la confianza del paciente, de sus familiares y de las aseguradoras”, reconoce, por su parte, el director del grupo Nisa. “Nuestros esfuerzos están en darles un trato personalizado, rapidez en las citas, en las pruebas diagnósticas que precisen y en iniciar su tratamiento o proceso quirúrgico lo antes posible.”

Luis Senís

Luis Senís

Por otro lado, el doctor Senís explica como su especialidad en cirujía maxilofacial permite “ofrecer soluciones simples a casos complejos” y recuperar “pacientes desestimados en otros centros”. “Respecto a los grandes grupos hospitalarios –continúa– el hecho de contar con centros de menor tamaño y un personal fijo más reducido y estable, nos permite ofrecer una atención personalizada y una gran confianza al paciente. Respecto a las franquicias, nuestro modelo de negocio es completamente distinto, con unos objetivos en los que priman la calidad y la salud del paciente por encima de los objetivos económicos mensuales que se traducen en peores calidades, rotación de plantilla y despersonalización en la atención prestada”, argumenta Senís.

Desde Clínica Baviera, destaca el doctor Luis Miguel Raga como uno de sus baluartes su “amplia experiencia”. “Somos líderes en Europa, nuestras clínicas y quirófanos son propios, por lo que controlamos todo el proceso de principio a fin. Contamos con más de 70 clínicas en la actualidad, con excelentes médicos, unos resultados inmejorables en pacientes operados y una ajustada política de precios”, argumenta.

Luis Miguel Raga

Luis Miguel Raga

La calidad no es negociable

Ángel Goméz de Grupo Imed recalca que en este sector la calidad “en ningún caso es negociable”. Y así es, no solo desde la óptica de la excelencia y el compromiso con el paciente, sino también por una mera cuestión de supervivencia “actuamos en un sector con una alta competencia, en el que si no eres capaz de ofrecer un servicio de la calidad más alta, el paciente puede elegir otro centro privado de una envergadura similar a tan solo unos kilómetros. Para que un hospital privado funcione es fundamental que la calidad de los servicios que presta no se vea mermada”.

Coincide con Montenegro, de Hospitales Nisa: “Calidad no es hacer las cosas bien, calidad es mejorar día a día. Por ello, entendemos que lo que no se mide no se puede mejorar. Hoy en día nuestra calidad está muy centrada en la seguridad y trabajamos para que esta cultura de la calidad sea constante en todos nuestros procesos”.

Desde esta perspectiva entienden los hospitales privados que los ratios de eficiencia y gestión no condicionan, en sentido peyorativo, la calidad del servicio: “En absoluto. La gestión eficiente mejora la calidad del servicio si la toma de decisiones mantiene un criterio técnico, humano y asistencial de excelencia”, indica el director territorial de Quirónsalud.

“Un servicio más eficiente es un servicio mejor para todas las partes. Tan importante es dotar a cada unidad de los recursos necesarios como que esos recursos trabajen de manera eficiente”, apuntala Gómez desde Imed.

En este sentido, el directivo pone como ejemplo la apuesta pionera de su grupo hospitalario por la implantación de la historia clínica electrónica, “la informatización de todos los procesos que tienen que ver con nuestra actividad, nos permite funcionar de una manera mucho más eficiente, ofreciendo un mejor servicio a los pacientes”, sostiene.

Mejora continua

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“Como en cualquier otra actividad que se gestiona, siempre se puede racionalizar el gasto, revisar los circuitos haciéndolos lo más eficientes posibles, buscar herramientas que ayuden, agrupar compras, ver qué es necesario y qué superfluo, qué aporta valor y qué no… y hacerlo desde una revisión permanente”, enumera Montenegro. “Asimismo, –añade el director general de Hospitales Nisalas técnicas, los fármacos, las terapias, el equipamiento,… evoluciona constantemente y hemos de tratar de ser una empresa flexible, ágil y que nos estemos replanteando constantemente todo lo que hacemos y cómo lo hacemos. Nuestro grupo invierte una media de entre 8 y 10 millones de euros en tecnología y modernización de sus instalaciones y equipos todos los años”.

“En nuestro caso, –toma la palabra Giménez desde Quirónsaludaplicamos criterios de gestión contrastados por equipos de profesionales eficientes y motivados. La experiencia de gestionar 44 hospitales proporciona mucho bagaje para poder actuar con la máxima eficiencia y calidad. En nuestros hospitales, todas las medidas que se adoptan tienden a mantener o incrementar la calidad del servicio y siempre con criterios científicos, humanos y asistenciales que avalan cualquier decisión”.

Al respecto, Luis Saurat director general del Grupo IVI aclara: “Somos una empresa privada que busca una rentabilidad para la continuación de nuestra actividad, sin embargo no tratamos de obtenerla del paciente, sino del negocio”. 

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“De hecho, ofrecemos servicios que, aunque no son rentables para la empresa, son necesarios para el buen curso de algunos tratamientos, siempre en favor del paciente y su pronóstico reproductivo”.

También el doctor Senís sostiene que la rentabilidad se ha de buscar a largo plazo. “De hecho, en nuestras clínicas creemos que las inversiones que no mejoren el procedimiento o que mermen la calidad de la atención prestada a la larga no pueden ser rentables. Por el contrario, creemos que las que mejoran el procedimiento, el resultado o la calidad asistencial nos seguirán aportando prestigio y nuevos pacientes. Pero esto, rara vez ocurre a corto plazo”.

La innovación y la formación continua de sus profesionales son otros de los factores clave para Clínica Baviera en su apuesta por ofrecer tratamientos personalizados y optimizar los resultados adaptados a cada paciente: “decidir qué tipo de tratamiento recomendamos y con qué tecnología representa un porcentaje muy elevado de nuestro éxito. La innovación implica investigación externa e interna, ya que nuestra muestra estadística es la mayor de Europa en nuestras especialidades. La clave es hacerlo muy bien, comunicarlo de forma excelente y conseguir un modelo de clínica que nos permita mantener los costes reducidos gracias al volumen y no a la calidad”, indica el doctor Raga.

 

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