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Las personas son quienes dinamizan y vertebran los ecosistemas de innovación

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La mesa de debate, organizada por ECONOMÍA 3 y Florida Universitària dejó patente que los principales elementos vertebradores y dinamizadores de los ecosistemas son las personas ya que sin ellas no hay “innovación y proyectos”. También coincidieron todos en que en un ecosistema de estas características debe existir una red entre los diferentes actores que “sea capaz de extraer ideas, innovación, conocimiento...” y, a la vez, todo ese conocimiento generado “debe proyectarse a otros ámbitos funcionales de la sociedad”.

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¿Qué es un ecosistema y un laboratorio  de innovación? ¿quiénes deberían integrarlo? ¿cuáles son sus objetivos? ¿qué pretenden conseguir? ¿Qué papel juegan instituciones como los centros formativos, las universidades, los institutos tecnológicos, las startups e incluso las empresas tradicionales? Estas son algunas de las cuestiones que debatieron los participantes en la mesa organizada por Economía 3 y Florida Universitària en la que estuvieron presentes Miguel Ángel Javaloyes, secretario general de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV); Óscar Valle, director técnico y de Innovación en Orizon Consulting; Elena Gómez, alumna de Leinner en Florida Universitària; Cristina Serrano, cofundadora de YAdemás Thinking Mates; Ana Carrau, fundadora de Chiquiemprendedores; Javier Alcalá, director de Innovación en Improven; y Empar Martínez, directora general de Florida Grupo Cooperativo.

Para comenzar, los participantes definieron los conceptos ecosistema y laboratorio de innovación.

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Miguel Ángel Javaloyes, secretario general de la CEV

Para Miguel Ángel Javaloyes, “Se trata de un espacio físico en el que se relacionan todos aquellos elementos necesarios para llevar a cabo iniciativas innovadoras, y debería estar integrado por las personas, sin ellas no hay innovación y proyectos; las ideas generadas por esas personas; la formación y el conocimiento, ya que no todas las personas poseen las herramientas o los conocimientos que les permitirán convertir la idea en innovación; y también debe estar presente la empresa consolidada, pues son estas las que constituyen el entorno productivo real donde esas ideas convertidas en innovación serán aplicadas”.

Óscar Valle incidió en que, además de todos los actores mencionados por Javaloyes, “es importante que las personas que integran ese espacio de innovación tengan inquietudes, ideas y actitudes para desarrollar nuevos proyectos de negocio y una predisposición para llevarlos a cabo. Con lo cual, estos centros deben facilitar que esos emprendedores o nuevas empresas consigan sus objetivos”. También consideró clave la participación en ese espacio de universidades para la formación “ya que no todo el mundo está preparado para iniciar un negocio”; y de las empresas tradicionales para que aporten su experiencia y visión de negocio. Por su parte, “las pymes y emprendedores deben ser los que dinamicen y tengan inquietudes para ir generando nuevos negocios”.

Valle subrayó la necesidad de que se involucren organismos públicos “para apoyar cuestiones de financiación”.

A juicio de Elena Gómez, “los ecosistemas deberían estar integrados por empresas de carácter innovador y por estudiantes que aprendan de dichas empresas”. Además, esgrimió que “las universidades y las administraciones deben impulsar estos ecosistemas, que incitan a la innovación y a la mejora continua, como una manera de crear empleo y dar una respuesta a esos alumnos en materia de innovación”.

Cristina Serrano defendió la importancia “tanto de las relaciones que se establecen dentro del ecosistema como con los agentes de fuera del mismo con el fin de encontrar un equilibrio que sea beneficioso para todos”. También coincidió con sus compañeros de debate en que “la empresa y la formación son dos ingredientes necesarios de un ecosistema ya que son herramientas que nos hacen crecer cada día y lo mismo ocurre con la innovación constante y el conocimiento. Por lo tanto, es fundamental tener un ecosistema de apoyo donde haya diferentes agentes que nos permitan ir probando, testeando o mejorando para obtener esa innovación y ese crecimiento continuo”.

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Ana Carrau (Chiquiemprendedores)

A todo lo comentado anteriormente, Ana Carrau agregó que “este ecosistema innovador, configurado como un espacio físico donde confluyen todos los agentes comentados, debe tener un radar de monitorización que dirija hacia la sociedad todo lo que ocurre dentro. Es decir, todo ese conocimiento generado debe proyectarse en otro tipo de sistemas funcionales de la sociedad como el educativo, social, político, etc.”.

Por su parte, Javier Alcalá valoró la importancia de que en el ecosistema haya entornos diferenciados “para que se incremente mucho más el conocimiento, el talento y las habilidades”. Además, añadió dos nuevos agentes al ecosistema: “el traductor entre los diferentes mundos y el de oportunidades ya que debe haber gente que interprete lo que dice el usuario para trasladárselo al científico o al técnico o un experto que pueda facilitarle los datos que aporten valor al financiero para que este decida si invierte o no”.

También Javier Alcalá acentuó “la importancia de aprovechar el conocimiento, el talento y las habilidades fuera de nuestro entorno diario y de España, en incluso más allá de nuestras fronteras y con culturas distintas porque es ahí donde está la inspiración que queremos obtener para generar productos o servicios distintos a los del día a día”.

Empar Martínez centró su intervención en establecer diferencias entre el ecosistema y el laboratorio de innovación. A su juicio, “el ecosistema valenciano de emprendimiento e innovación es muy rico sin necesidad de irnos más allá de nuestras fronteras ya que contamos con institutos tecnológicos, centros de apoyo al emprendedurismo y a la creación de empresas, incubadoras, posibilidad de apoyo a la financiación, universidades, parques científicos… Sin embargo, es necesario generar laboratorios de innovación, espacios donde interaccionen de forma permanente o esporádica los diferentes agentes que integran ese ecosistema”.

En estos momentos, –recalcó– “existen iniciativas pero no aglutinan a todas las partes del sistema, son espontáneas, están desestructuradas y es algo esporádico”.

¿Qué actores integran un ecosistema?

Un ecosistema, además de todos los agentes comentados por los participantes en el debate –personas, universidades, institutos tecnológicos, empresas de distinta índole, Administración…–, Elena Gómez añadió la importancia de “estar en contacto con las tecnologías más innovadoras a la hora de desarrollar cualquier proyecto”.

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Javier Alcalá (Improven)

Javier Alcalá incorporó al ecosistema  la figura del dinamizador. “El que convivan en un mismo espacio actores de diferentes entornos con diferentes culturas, puntos de vista o motivaciones no significa que se vayan a relacionar entre ellos. Por ello, si queremos que ese espacio tenga éxito debemos crear esa red entre los diferentes actores que sea capaz de extraer ideas, innovación, conocimiento…, más allá de lo que cada uno puede obtener de forma individualizada”.

En opinión de Ana Carrau el papel de dinamizador dentro del ecosistema “debería asumirlo el más especialista del proyecto en concreto”.

Por su parte, Empar Martínez hizo hincapié en que desde Florida Universitàriadebemos promover un laboratorio de innovación y la creación de una comunidad que genere esa interacción en la que esté presente la empresa, expertos en innovación, etc. Además, en esa comunidad debería generarse una buena dinamización que debería estar vinculada a propuestas como la economía colaborativa para desarrollar iniciativas conjuntas. Por ello, debemos ser innovadores en el formato y no podemos pensar que el rol de dinamizador lo debe ejercer un agente clásico, debemos generarlo juntos y construir ese host que garantice nuestro compromiso con la dinamización del espacio y con el aprovechamiento de los recursos existentes”.

En esta misma línea, Cristina Serrano puntualizó que “debe ser una persona o un equipo de personas con habilidades sociales y con conocimientos la que genere esas relaciones y dinamice un proyecto”.

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