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¿Cómo gestionar el liderazgo en tiempos de crisis?

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¿Cómo gestionar el liderazgo en tiempos de crisis?

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– ¿Cómo gestionar el liderazgo, tal como lo hemos definido, aquí y ahora; en la actual coyuntura económica española?

José E. García: Primero, siendo transparentes. La coyuntura es complicada para gestionar el liderazgo, pero es igual de complicada que va a ser dentro de tres años. Si eres transparente y eres capaz de transmitir la información de forma clara y diáfana, no existen tantos problemas de liderazgo, porque la transparencia es confianza, y la confianza genera liderazgo. Cuando no eres transparente, cuando no comunicas lo que realmente está pasando en tu organización, es cuando el liderazgo desaparece. Siendo muy transparente y comunicando bien las cosas, el liderazgo nunca se mella.

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]En segundo lugar, pedir ayuda, sentirse acompañado. Parece que el líder tiene que resolverlo absolutamente todo y eso es absurdo. El hecho de compartir con el equipo directivo, con los mandos intermedios e incluso con la plantilla, cuáles son las dificultades, provoca un enriquecimiento en la toma de decisiones. Si la gente te acompaña, ni crisis ni nada.

Por último, una de las cualidades que debe tener el líder en los tiempos actuales es capacidad de reflexión. Hay cosas que no hemos hecho bien, que no hemos planificado bien. No hemos diseñado una buena estrategia. Nos hemos equivocado y ¿qué ocurre? Volvemos a construir, pero no sobre el mismo cimiento, sino sobre un cimiento sólido, de conocimiento adquirido, de reflexión sobre lo sucedido.

Manuel Guillén: Lo que necesitan todos los directivos ante la crisis es optimismo, porque si las cosas van mal, te rehaces. Además, cualquier directivo que tenga que poner a alguien en la calle, que se ponga en el lugar del despedido, y lo mismo a la inversa: cualquier persona que va a ser echada, que se ponga en lugar del que le echa. Ponerse en el lugar del otro es la regla de oro moral universal. Porque lo estamos pasando todos mal. No hay ninguna familia que no esté sufriendo la crisis de una forma y otra.

El liderazgo, si es auténtico, debe incluir dar la oportunidad de ser líder a cualquiera de la organización. Llámalo si quieres inter emprendimiento, pero no es otra cosa que dar la oportunidad a todos para que sirvan de la mejor manera posible a ese fin común que es la empresa. Para reconstruir la confianza suelo recomendar  tres “R”. Primero, mirar al pasado, Reconocer lo que hemos hecho mal; segundo, mirar al futuro, Rectificar lo que hay que cambiar; y en tercer lugar, en el presente, Reparar lo que hemos roto, arreglar aquello que hemos hecho mal. Y si eres el líder o quieres serlo, empieza por ti mismo. Aplícate a ti mismo esas tres ‘R’ y quizás los de alrededor cambien. Se llama ejemplaridad.

Isabel Merenciano: Los líderes son claves en las crisis empresariales. Son los que, cuando se sientan en una mesa de negociación con transparencia y respeto hacia el otro, consiguen que, ante intereses contrapuestos, se alcance un objetivo común. He vivido muchas reestructuraciones y he compartido mesa de negociación con empresarios que han levantado una profunda admiración de los contrarios, porque su posición en la mesa ha sido de transparencia, de transmitir cuál es la situación real de la empresa, y qué medidas hay que adoptar. Además, han sabido escuchar a la parte contraria las propuestas y medidas que ponían sobre la mesa, en busca de la viabilidad de la empresa.

En cuanto a los mandos intermedios de la organización, son importantísimos en el marco de la comunicación. Cuando tienes mandos intermedios que manejan adecuadamente la comunicación, puedes obtener unos resultados idóneos.

Ginés Marco: Me viene a la memoria un libro de Guido Stein por su contenido y su título: “Cambiar o no cambiar, esa es la gestión”. Cambiar para hacer cambiar, porque en el fondo el líder es el que hace hacer. Cambiar significa que, si los demás deben cambiar algunos hábitos, lo mejor es que tenga predisposición al cambio el propio líder. Porque el líder no es una posición inamovible; no se es indefinidamente líder.

El ejemplo es lo que realmente cala en una sociedad que está bastante descoyuntada por causa de los malos ejemplos, de las malas prácticas, que no han tenido ni mucho menos una reprobación pública como merecerían. Precisamente porque ha habido distintas varas de medir para enjuiciar los acontecimientos, se ha generado un clima de injusticia, y la injusticia es terreno muy poco proclive para la asunción de responsabilidades.

Coincido con la importancia de comunicar mucho en tiempos de crisis, de dar cuenta  de lo que haces y de lo que no haces, y por qué no lo haces. No se trata de autojustificarse para eludir responsabilidades, sino de dar información de lo que estás haciendo.

Por otra parte, la empresa interactúa con la agenda política, y en estos últimos años la agenda política ha generado múltiples disfuncionalidades a propósito de si la crisis iba a tener tal o cual característica, si iba a llegar hasta tal punto o tal otro, etc. Y acabas en el desánimo cuando contemplas que se ha dilapidado el dinero, ese dinero que ahora no está disponible para lo que realmente hace falta. Por eso, hay muchos acontecimientos en los que no se puede pasar página fácilmente, porque hay que aprender del pasado.

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