Diseño antropométrico del puesto de trabajo para mejorar la productividad

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) es consciente que la actual crisis económica reta a centrar esfuerzos en la mejora de la competitividad y la productividad de las empresas. Existe un amplio consenso que señala que para aumentar la productividad es necesario mejorar los procesos de producción en los que el factor humano es crucial.

En este contexto, la ergonomía aparece como una herramienta clave para mejorar dicha productividad, ya que sirve de apoyo para ajustar las demandas del trabajo a las capacidades de los trabajadores. En este sentido, el IBV pone a disposición de las empresas la herramienta Ergo/IBV, con una nueva funcionalidad que apoya al técnico de prevención en la toma de decisiones.

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[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]La nueva versión 12 cuenta con un módulo de diseño antropométrico donde el usuario encontrará recomendaciones de diseño del puesto de trabajo, tanto de carácter general como adaptadas a las medidas antropométricas del trabajador que ocupa dicho puesto.

Como explica Alfonso Oltra, director de Innovación en Salud Laboral del IBV“un adecuado diseño ergonómico de los puestos nos va a permitir tanto aumentar la eficiencia de la producción (ya que los trabajadores podrán desarrollar todo su potencial), como reducir los costes asociados (absentismo, errores de producción, fatiga, etc)”.

De esta manera, con este nuevo módulo “logramos maximizar el trabajo según las necesidades de la empresa por lo que conseguimos definir procesos más eficientes que, como apuntan diferentes estudios, nos permitirán a la larga ser más productivos y por lo tanto mejorar la competitividad”.

DISEÑO Y ERGONOMÍA PARTICIPATIVA

Esta manera de enfocar la prevención desde el diseño del puesto de trabajo entronca directamente con las nuevas tendencias que se conocen como prevención a través del diseño y ergonomía participativa. Es decir, las empresas “no solo deben practicar medidas preventivas desde el diseño de los productos y procesos, las compras de material y maquinaria, o incluso desde las políticas de recursos humanos”.

“También deben incorporar a los trabajadores y a los responsables de diseño y producción en la identificación de riesgos y en la propuesta de soluciones de forma participativa”, afirma Alfondo Orta.

A día de hoy, según Alfonso Oltra, son muchas las empresas españolas que están obteniendo muy buenos resultados actuando de esta manera. “Cada vez es más frecuente ver cómo el análisis de los factores de riesgo ergonómico se estudia mucho antes de que se diseñen los puestos de trabajo, con protocolos de verificación ergonómica adaptados a cada departamento, o que las decisiones parar mejorar los tiempos de producción se condicionan a las capacidades de los trabajadores y no al revés, o la puesta a punto de herramientas de formación ergonómica adaptadas a las capacidades de cada trabajador y de las tareas que realiza”, sostiene.

Por este motivo el IBV, centro de referencia mundial en antropometría, ha dotado a la herramienta Ergo/IBV de un nuevo módulo que permite ajustar las necesidades productivas a las características del trabajador que va a realizar la tarea en el puesto de trabajo que se diseñe.

Ergo/IBV se adapta a las necesidades de los técnicos de prevención de riesgos laborales, ya que simplifica los pasos con un método guiado que genera informes detallados para orientar y proponer medidas correctoras utilizando recursos que facilitan la interpretación de los resultados. 

www.ibv.org

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