Costa del Sol

Costa del Sol, un paraíso para practicar deportes náuticos

Con más de 160 kilómetros de costa, 4.500 puntos de atraque, numerosos embalses y pantanos y una temperatura media anual en torno a los 20ºC, la Costa del Sol es uno de los destinos más interesantes para los amantes de las actividades náuticas.

Tanto el litoral como el interior de la provincia son espacios idóneos para la práctica de cualquier actividad. Si su pasión es la náutica, no lo pienses: la Costa del Sol es su destino.

Una experiencia en el mar

Aproveche sus 325 días de sol al año para recorrer la costa en una embarcación, deslizarse por las aguas en catamarán o kayak, sumergirse bajo el mar, practicar esquí acuático, windsurf, kitesurf o descender ríos en piragua… La Costa del Sol le espera. Vívala a través de sus muchas actividades.

La Costa del Sol posee una gran tradición en la práctica de la vela y deportes acuáticos en general gracias a su clima apacible y estable.

Y si al poner pie en tierra, tras una jornada de surf o de navegación, le apetece seguir disfrutando, una extensa oferta de ocio, cultura y gastronomía le brindarán la ocasión de hacerlo.

Sus puertos deportivos

La Costa del Sol pone a su disposición 11 puertos deportivos, algunos de ellos de fama internacional.

Si sueña con atesorar experiencias en el mar, cualquiera de los puertos deportivos de la Costa del Sol le proporcionarán la oportunidad de conseguirlo.

La calidad, diversidad y singularidad de los puertos de la provincia lo convierten en un destino óptimo para la práctica de multitud de actividades náuticas.

Oferta náutica

En todas ellas puede atracar su embarcación u optar por un ‘charter’ para recorrer desde el mar toda la Costa del Sol en velero, catamarán o barco.

Uno de los grandes atractivos de la oferta náutica de la provincia es la extensa lista de servicios de sus puertos, muchos de los cuales disponen de espacios de compras, ocio y restauración, una oferta muy valorada para aquellos que buscan momentos de esparcimiento, tras una agradable travesía o una intensa jornada de actividad en alta mar.

Restaurantes, marinas, tiendas y empresas de servicio le facilitarán todo aquello que precisa en unos pocos metros cuadrados. En muchos casos, los puertos deportivos de la Costa del Sol son hermosos microespacios creados para disfrutarlos paso a paso.

Muchos son los puertos que han dado fama a la provincia. Es el caso de Banús en Marbella, un símbolo internacional del lujo con una amplia oferta de puntos de atraque, restauración y compras, o Puerto Marina, en Benalmádena, rodeado de uno de los entornos urbanísticos y de ocio más singulares del Mediterráneo.

Por su parte, el Muelle Uno de Málaga incluye entre sus atractivos, además de restaurantes y espacios de compra, la primera sede del Centro Pompidou fuera de las fronteras francesas.

La Costa del Sol posee una gran tradición en la práctica de la vela y deportes acuáticos en general gracias a su clima apacible y estable.

Del mar a los ríos, una oferta infinita

La provincia posee una gran tradición en la práctica de la vela y deportes acuáticos en general. No es ningún secreto que la bondad de su clima, apacible y estable, ha contribuido durante décadas a convertir a la provincia en un paraíso para su práctica.

Junto a la vela, actividades como el surf, el windsurf, el kitesurf, el paddle surf, el rafting o el descenso de cañones adquieren cada día más popularidad.

Los históricos clubes náuticos y las nuevas escuelas de la provincia son los grandes responsables de mantener viva y activa la tradición deportiva de Málaga. Ellos les ofrecerán formación, decenas de actividades y cursos para mejorar su técnica o adentrarse en la práctica de cualquiera de estos atractivos deportes.

Además, en la Costa del Sol la práctica náutica no se ciñe a unos pocos momentos del año. Las escuelas mantienen vivo el espíritu de unos deportes apasionantes que recogen la mejor tradición marítima local y mantienen su actividad todo el año. Regatas, campeonatos y actividades se suceden en las aguas costasoleñas para el disfrute de los amantes del mar.

Y si vuelve su mirada hacia el interior de la provincia, los casi 30 parques naturales de Málaga le proporcionarán una diversión sin límites. Tierra adentro disfrutará de ríos, simas y cañones cuyas aguas cristalinas bajan con fuerza y permiten practicar un amplio número de actividades, sobre todo, en las estaciones más húmedas.

Si le apasiona el rafting, el barranquismo o el piragüismo, en la Costa del Sol le esperan cauces como el Genil, el Chíllar o el Almanchares, simas recónditas como la del Diablo, cañones como el de Las Buitreras y embalses como La Concepción, La Viñuela o El Chorro. Déjese seducir por los afluentes interiores de la Costa del Sol.

La Costa del Sol posee una gran tradición en la práctica de la vela y deportes acuáticos en general gracias a su clima apacible y estable.

La quietud y belleza de fondos submarinos de la Costa del Sol son otro de los hitos de la provincia.

Prepararse para una inmersión en sus aguas supone abrir la mente a sorpresas y parajes ocultos que ningún aficionado al submarinismo debería pasar por alto.

Las verdes praderas subacuáticas de parajes como Maro-Cerro Gordo se alían con una extensa variedad de fauna marina autóctona de los fondos de la provincia para hacer de cada inmersión un momento especial.

A su vez, las espectaculares cuevas submarinas esperan a quienes prefieran sumergirse entre los cortados de piedra que salpican el mar. Disfrute de instantes donde el tiempo se detiene para contemplar una riqueza habitualmente oculta bajo las aguas.

Una pausa gastronómica frente al mar

Si le apetece poner pie en tierra y sentarse frente al Mediterráneo a reponer fuerzas, está de suerte, porque la buena mesa es otro de los puntos fuertes de la oferta turística de la provincia.

Tras un día de navegación y deporte, el mejor descanso llega de la mano de la rica gastronomía local.

Si lo suyo es la alta cocina, la Costa del Sol le brinda la oportunidad de acercarse a cualquiera de sus restaurantes de reconocido prestigio con estrellas Michelin.

No obstante, las famosas playas y puertos de la provincia están repletos de restaurantes y chiringuitos en los que degustar, además de comida internacional, el famoso “pescaíto” frito y las sardinas en espeto. Tampoco dejes escapar la oportunidad de probar el gazpacho y la ensalada malagueña.

Pero a los platos de intenso sabor marinero de la Costa del Sol se suman otras tradiciones locales muy populares, como el ‘tapeo’. Tapear le permite hacer una parada entre actividad y actividad para probar en pequeños bocados los sabores más característicos de la cocina malagueña.

Y si su viaje por las aguas de la provincia le han conducido al interior, le sugerimos degustar platos rurales tan reputados como las porras o el ajoblanco, los deliciosos embutidos del interior de la Costa del Sol y las carnes guisadas o cocinas a la leña como el chivo lechal.

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