Referentes femeninos elevan el interés de las alumnas por STEM y emprender
Una investigación desarrollada por Esther Gamero con centros de la Comunitat Valenciana constata un aumento del interés por emprender y por las disciplinas STEM tras el contacto con referentes profesionales femeninos, con un efecto especialmente destacado entre las alumnas.
Una investigación desarrollada por Esther Gamero, presidenta florida centre de formación cooperativa, sobre las actividades llevadas a cabo con la colaboración de la Fundación Mujeres al Timón analiza a 197 estudiantes y constata cambios favorables en el interés por emprender y por las trayectorias STEM tras una intervención con referentes femeninos.
¿Puede conocer de primera mano la trayectoria de una mujer emprendedora cambiar la forma en la que una adolescente imagina su futuro?
Esta es una de las preguntas a las que ha tratado de responder Esther Gamero a través de una investigación realizada sobre las actividades desarrolladas con la Fundación Mujeres al Timón.
El estudio pone cifras a uno de los pilares fundacionales de la entidad: generar referentes que permitan a las jóvenes ampliar sus horizontes profesionales y visualizar caminos que quizá hasta entonces no se habían planteado.
Inspirar es importante. Saber si esa inspiración deja alguna huella medible lo es todavía más. Esa es precisamente la cuestión que aborda la investigación desarrollada por Esther Gamero sobre una de las líneas de actuación de la Fundación Mujeres al Timón.
El trabajo, realizado con 197 estudiantes de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional de cinco centros de la Comunitat Valenciana, analiza qué ocurre cuando los jóvenes —y especialmente las jóvenes— entran en contacto directo con referentes profesionales.
Los resultados apuntan en una dirección clara: después de participar en una intervención protagonizada por una mujer emprendedora, el alumnado mostró un mayor interés tanto por emprender como por desarrollar una trayectoria relacionada con las disciplinas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas—. Y el cambio fue especialmente relevante entre las alumnas.
La investigación permite así poner el foco sobre el tercer pilar fundacional de Mujeres al Timón: la generación de referentes para las nuevas generaciones. Un objetivo que parte de una idea sencilla: para que una joven pueda imaginarse ocupando determinados espacios profesionales, empresariales o científicos, resulta importante que pueda ver a otras mujeres que ya los ocupan.
Poner a prueba el efecto de los referentes
El estudio de Gamero se diseñó para comprobar hasta qué punto una intervención relativamente breve podía asociarse con cambios en los intereses profesionales del alumnado.
La muestra estuvo formada por 197 estudiantes, de los cuales 102 eran mujeres, el 51,8 %, y 95 hombres. Procedían de distintos niveles educativos: 1º, 3º y 4º de ESO, 1º de Bachillerato, Formación Profesional Básica y Ciclos Formativos.
Para realizar la investigación se establecieron dos grupos comparables. Cien estudiantes formaron parte del grupo experimental y otros 97 integraron el grupo de control.
Antes de la actividad, se realizó una primera medición para conocer la percepción y el grado de interés del alumnado respecto al emprendimiento y las disciplinas STEM.
A partir de ahí comenzó la intervención.
El grupo experimental participó en la actividad “Hoy almorzamos con…”, articulada alrededor del encuentro con una mujer emprendedora. Pero el diseño no se limitó a llevar a una profesional a un aula para impartir una charla.
Previamente, el profesorado contextualizó su trayectoria y trabajó con los estudiantes cómo formular preguntas, qué cuestiones podían plantear y cómo aprovechar el encuentro para profundizar en aspectos relacionados con los retos profesionales, el liderazgo, los logros o los aprendizajes.
Posteriormente tuvo lugar una sesión de unos 50 minutos con la profesional, en la que se compartieron experiencias personales, trayectorias laborales, proyectos empresariales y obstáculos encontrados durante el camino. La intervención incorporaba también elementos dirigidos a cuestionar determinados estereotipos vinculados a las profesiones científico-tecnológicas.
Mientras tanto, el grupo de control continuó con su programación académica habitual.
Quince días después, ambos grupos volvieron a ser evaluados.
Del 2,77 al 3,51 en interés por emprender
Las diferencias aparecen con claridad cuando se comparan las respuestas obtenidas antes y después de la actividad.
En una escala de cinco puntos, el interés por el emprendimiento del grupo experimental pasó de una media de 2,77 antes de la intervención a 3,51 posteriormente. Es decir, aumentó 0,74 puntos.
Entre quienes no participaron en la intervención, prácticamente no hubo variación: la media pasó de 2,81 a 2,89, apenas 0,08 puntos.
Algo similar ocurrió con el interés por las disciplinas STEM.
Los estudiantes que participaron en la actividad pasaron de una puntuación media de 2,84 a 3,54, una subida de 0,70 puntos. En el grupo de control, el incremento fue de solo 0,06 puntos, desde 2,88 hasta 2,94.
El cambio es considerablemente mayor entre las mujeres
Es al analizar los resultados por sexo cuando la investigación encuentra una de sus conclusiones más relevantes para Mujeres al Timón.
Los cambios asociados a la intervención fueron notablemente superiores entre las alumnas.
En emprendimiento, el tamaño del efecto alcanzó un d = 0,82 entre las mujeres, frente al 0,39 registrado entre los hombres.
La diferencia fue todavía mayor en STEM. Entre las alumnas, el tamaño del efecto llegó a 0,96, mientras que entre los alumnos se situó en 0,26.
Los datos son especialmente significativos porque antes de realizar la intervención existía una diferencia de partida en el interés por STEM favorable a los hombres: ellos registraban una media de 3,02 frente al 2,71 de las mujeres.
Después de la actividad, dentro del grupo experimental la situación era distinta. Las alumnas alcanzaban una media de 3,72 frente al 3,34 de los alumnos.
La investigación no permite afirmar que una única charla vaya a modificar por sí sola las futuras decisiones académicas de las jóvenes. Sí evidencia, sin embargo, que en esta muestra el contacto con referentes profesionales femeninos estuvo asociado con un cambio relevante en cómo las alumnas valoraban la posibilidad de aproximarse a estos ámbitos.
Precisamente ahí conecta el trabajo de Gamero con la razón de ser del tercer pilar de Mujeres al Timón.
Generar referentes no consiste únicamente en visibilizar historias de éxito. Supone acercar a las jóvenes trayectorias que puedan percibir como posibles, mostrar las dificultades que existen detrás de ellas y facilitar que puedan identificarse con mujeres que desarrollan su actividad en el mundo empresarial, profesional, científico o tecnológico.
Cuanto antes, mayor impacto… con la FP como excepción
La edad y el itinerario educativo también importan.
Los resultados muestran que, dentro de la ESO, el efecto asociado a la intervención disminuye progresivamente conforme avanza el curso.
En 1º de ESO, el tamaño del efecto sobre el interés emprendedor alcanzó un d = 0,98, en 3º de ESO se situó en 0,78 y en 4º descendió hasta 0,61. El curso de 1º de Bachillerato fue todavía menor: 0,44.
El estudio apunta a una posible explicación: los intereses profesionales van consolidándose conforme avanza la adolescencia, por lo que intervenir en edades más tempranas podría encontrar un escenario en el que las expectativas y preferencias todavía están menos cristalizadas.
Pero hay una excepción especialmente interesante. Los estudiantes de Formación Profesional Básica registraron un efecto de 0,89, muy próximo al encontrado entre los alumnos de 1º de ESO. Los Ciclos Formativos también presentaron una respuesta apreciable, con un efecto de 0,68.
Es decir, la receptividad no sigue únicamente una cuestión de edad.
La investigación plantea que los estudiantes de FP Básica pueden encontrarse en un momento de redefinición de sus expectativas académicas y profesionales que haga especialmente relevante el contacto con modelos profesionales cercanos. En los Ciclos Formativos, por su parte, la mayor proximidad al mercado de trabajo podría hacer que las experiencias empresariales explicadas durante la intervención se perciban como particularmente aplicables.
Para programas como los desarrollados por Mujeres al Timón, esta conclusión abre una vía interesante: no solo importa quién actúa como referente, sino también cuándo se produce ese encuentro.
No basta con presentar a una persona de éxito
La investigación introduce además un matiz importante. Un referente no produce automáticamente un efecto positivo por el mero hecho de serlo.
La literatura académica analizada por Gamero señala que funcionan mejor aquellos modelos profesionales que reúnen varias características: deben transmitir competencia, pero al mismo tiempo resultar próximos; permitir que el estudiante encuentre algún punto de identificación; y, especialmente, presentar una trayectoria que pueda ser percibida como alcanzable.
Una historia extraordinaria puede generar admiración sin generar identificación.
De ahí la importancia de que este tipo de encuentros no muestren únicamente los éxitos, sino también las dudas, los obstáculos, las decisiones equivocadas, los aprendizajes y las estrategias utilizadas para avanzar.
En “Hoy almorzamos con…” se incorpora precisamente esa dimensión mediante la interacción del alumnado con las profesionales y la preparación previa de preguntas. El estudiante deja de ser un espectador para interrogar directamente a la persona que tiene delante sobre cómo llegó hasta allí.
Medir para saber hasta dónde llega la inspiración
Los resultados son prometedores, pero la propia investigación establece límites claros a las conclusiones.
El estudio es cuasiexperimental, por lo que la asignación de los participantes no fue completamente aleatoria. La muestra, además, se limita a cinco centros de la Comunitat Valenciana.
Existe también una cuestión temporal fundamental. La segunda medición se realizó aproximadamente 15 días después de la intervención.
Por tanto, el trabajo permite identificar cambios en el interés a corto plazo, pero no demostrar todavía que se mantengan varios meses después o que terminen traduciéndose en decisiones concretas, como elegir determinadas asignaturas, matricularse en una carrera tecnológica o poner en marcha una empresa.
Ese será uno de los grandes interrogantes que deberán abordar futuras investigaciones.
El propio trabajo plantea la conveniencia de realizar seguimientos a tres, seis y doce meses, estudiar variables como la autoeficacia o la identificación con el referente y comparar diferentes formatos de intervención.
También propone ir un paso más allá y observar comportamientos reales: desde la elección de asignaturas hasta la matriculación posterior en itinerarios STEM.
De generar referentes a medir su impacto
Para la Fundación Mujeres al Timón, el estudio aporta una dimensión adicional a su trabajo.
Desde su creación, una de sus líneas fundamentales ha sido precisamente contribuir a que las jóvenes cuenten con mujeres en las que poder mirarse y descubrir distintas posibilidades profesionales.
La investigación desarrollada por Esther Gamero permite comenzar a cuantificar qué sucede después de ese encuentro.
En la muestra estudiada, las alumnas que participaron en la intervención incrementaron especialmente su interés por las trayectorias STEM y por el emprendimiento. Los efectos fueron mayores entre las mujeres que entre los hombres y especialmente elevados en determinados grupos, como las alumnas de 1º de ESO y de Formación Profesional Básica.
No significa que una charla de 50 minutos determine una vocación. Ni que todos los alumnos reaccionen de la misma manera. Tampoco permite anticipar cuál será su decisión profesional varios años después.
Pero los datos sí respaldan una idea que está en el origen del tercer pilar de Mujeres al Timón: aquello que los jóvenes pueden ver de cerca puede influir en aquello que empiezan a imaginar como posible.
Y para generar nuevas vocaciones, ese puede ser el primer paso.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.








