Serpis cumple 100 años: de Alcoy al mercado internacional de aceitunas
La compañía alcoyana Cándido Miró celebra el centenario de Serpis con presencia en más de 50 países, más de 600 referencias y una estrategia centrada en innovación y sostenibilidad
En octubre de 2001, el entonces gerente de Aceitunas El Serpis, Rafael Cantó, explicaba a Economía 3 que alrededor del 25% de las ventas de la compañía procedían ya del mercado internacional. Su objetivo era seguir avanzando hasta alcanzar una relación del 40% de negocio exterior y 60% nacional.
Un cuarto de siglo después, aquella apuesta por la internacionalización forma parte de la estructura de la compañía. Cándido Miró, propietaria de la marca Serpis, celebra en 2026 su centenario con presencia en más de 50 países y un catálogo que supera las 600 referencias. La propia compañía define hoy su evolución como el paso de una tapa tradicional de los bares de Alcoy a una categoría presente en hogares de todo el mundo.
De Alcoy al mercado internacional
La internacionalización de Serpis no comenzó en 2001. La propia cronología de la compañía sitúa las primeras ventas internacionales en 1975 y la primera participación en una feria internacional en 1990. En 2000 llegó otro hito: la obtención de la licencia mundial de Tabasco, un acuerdo que conectó la compañía alcoyana con una marca de reconocimiento internacional.
La diferencia respecto a aquella etapa es la dimensión alcanzada por la red internacional. La memoria de sostenibilidad correspondiente a 2024 situaba la presencia de Serpis en más de 30 países. Para su centenario, la compañía eleva esa cifra a más de 50 mercados.
Una categoría que ha dejado de ser solo española
En aquella entrevista de 2001, Cantó identificaba una de las dificultades para crecer fuera de España: la aceituna formaba parte de manera natural de la cultura del aperitivo española, pero no necesariamente de los hábitos de consumo de otros países.
La estrategia seguida durante estos años ha pasado por ampliar la oferta y desarrollar productos adaptados a distintos consumidores. La compañía explica que su laboratorio y planta piloto trabajan en productos ajustados a los usos y costumbres de cada país.
El resultado es un catálogo que actualmente incluye aceitunas rellenas, tradicionales, aliñadas, sabores, productos de tapeo, encurtidos y la gama Tabasco, además de formatos como Let’s Go. Entre los sabores actuales aparecen propuestas como queso azul, chili, queso manchego, jamón serrano, jalapeño y chorizo.
De 5.000 a 25.000 metros cuadrados
La expansión comercial también ha tenido su reflejo en la infraestructura industrial.
En 2001, Serpis disponía de unas instalaciones de 5.000 metros cuadrados y estudiaba la ampliación de su superficie para acompañar el crecimiento de la compañía.
La actual fábrica abrió sus puertas en 2006. Hoy, Serpis declara contar con 25.000 metros cuadrados destinados a fabricación y almacenamiento, gestionados por un equipo de más de 100 profesionales. La planta tiene además capacidad para almacenar cinco millones de kilos de aceitunas.
La dimensión industrial se ha acompañado de una mayor sofisticación tecnológica. La compañía destaca la flexibilidad de sus líneas de envasado, una sala específica para elaborar rellenos y un laboratorio y planta piloto dedicados al desarrollo de nuevos productos.
Tabasco, un vínculo que permanece 25 años después
La alianza con Tabasco constituye uno de los elementos que mejor conecta la Serpis de principios de siglo con la actual.
La empresa obtuvo en 2000 la licencia mundial de Tabasco, justo antes de la entrevista de 2001.
La colaboración ha dejado además una huella permanente en el catálogo. La gama actual de Serpis mantiene una categoría específica de productos Tabasco, con cuatro referencias: Cocktail, con hueso, sin hueso y con pimiento.
Más producto y nuevos formatos
La evolución de Serpis también se aprecia en la innovación. La compañía ha pasado de concentrar buena parte de su identidad en la aceituna rellena tradicional a desarrollar nuevas propuestas y formatos. En su cronología corporativa figuran el lanzamiento de las aceitunas bajas en sal Benefit en 2008, la gama Let’s Go en 2018 y la innovación Nature en 2025.
Nature representa, además, una nueva dirección en el desarrollo de producto: aceitunas verdes sin hueso elaboradas mediante un proceso de fermentación natural y sin aditivos ni conservantes, según la compañía.
Un siglo después, la receta es otra
La comparación entre 2001 y 2026 refleja una transformación que va más allá de la internacionalización.
Aquella Serpis que veía el exterior como el gran territorio de crecimiento se ha convertido, según la propia compañía, en una marca presente en más de 50 países. Ha multiplicado su superficie industrial, ha ampliado su catálogo hasta superar las 600 referencias y ha incorporado nuevas tecnologías y criterios de sostenibilidad a su fábrica.
La esencia, sin embargo, permanece. Serpis sigue teniendo en Alcoy su origen y su centro industrial y mantiene la aceituna rellena como producto emblemático.
La compañía llega así a su centenario habiendo recorrido el camino que hace 25 años empezaba a plantearse: llevar una categoría nacida de la cultura del aperitivo alcoyano a un mercado internacional cada vez más amplio.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.










