Autónomos y emprendedores reclaman menos burocracia y más estabilidad en el VII Foro ATA
El encuentro ha reunido a expertos y representantes del ecosistema autónomo para analizar los principales desafíos del colectivo, desde la cotización por ingresos hasta la falta de relevo en pequeños negocios.
El VII Foro de Emprendedores y Autónomos de ATA ha vuelto a poner el foco sobre todo en las dificultades que estas personas se encuentran en su día a la hora de «levantar la persiana». Poniendo en el centro a quienes sostienen buena parte del tejido económico de nuestro país a base de riesgo, horas interminables e incertidumbre . Lejos del ruido político, el encuentro ha funcionado como un espacio de dialogo y diagnóstico entre profesionales que conocen de primera mano lo que significa producir cada mañana.
Un colectivo que crece pero tensionado por los excesos
España roza ya los 4.000.000 de afiliados al trabajo autónomo. Nunca había habido tantos. Y, sin embargo, el mensaje que se repite entre quienes forman parte de este ecosistema es claro: crecer no siempre significa avanzar.
Muchos negocios que hoy son grandes empresas empezaron siendo un autónomo. Esa idea ha sido el eje central de varias de las intervenciones: el emprendimiento no es una etiqueta aspiracional, sino una realidad exigente. «Quien crea que es fácil, que lo intente»
El problema no es únicamente iniciar la actividad, sino sostenerla. La burocracia aparece como uno de los principales frenos. Normativas cambiantes, exceso de trámites y una sensación generalizada de estar más pendiente del papeleo que del propio negocio. «El Estado les sepulta a papeles y ellos tienen que estar al trabajo«, resumía Lorenzo Amor, Presidente de ATA.
Sin relevo generacional y con negocios en el aire
Uno de los puntos más preocupantes es la falta de relevo generacional. Muchos pequeños negocios, especialmente en zonas rurales o en la llamada España vaciada, no encuentran continuidad cuando sus propietarios se jubilan. El traspaso de negocios sigue siendo complejo y poco incentivado.
Aquí surge una de las grandes demandas: facilitar segundas oportunidades. No solo para quien fracasa, sino también para quien quiere continuar una actividad ya existente. Mantener vivo el tejido productivo pasa, en buena medida, por hacer más fácil ese tránsito.
Cotizar más pero con certezas
Gran parte del debate técnico giró en torno al sistema de cotización y su reforma dentro del Pacto de Toledo. La idea de cotizar por ingresos reales genera consenso en lo conceptual: si se aporta más, se deberían recibir mejores prestaciones. Sin embargo, el problema está en la ejecución. Varios expertos coincidieron en que el sistema actual no termina de ser «real». Se basa en rendimientos netos, introduce múltiples cambios y genera incertidumbre. Para muchos autónomos, esa falta de estabilidad normativa dificulta cualquier planificación a medio plazo. Además, se puso sobre la mesa una sensación compartida: el autónomo es quien asume el coste de los errores del sistema. A diferencia de otros colectivos, aquí no hay red. Si algo falla, el impacto es directo.
Necesidad de acuerdos
Si hubo una conclusión transversal en el foro fue la necesidad de consenso. Más allá de ideologías, los profesionales coinciden en que el sistema necesita estabilidad, claridad y acuerdos duraderos. Porque, como se repitió en varias mesas, en economía todo son vasos comunicantes. Y si a los autónomos no les va bien, el impacto se extiende al conjunto del sistema. El foro ha englobado así con una idea de fondo: el emprendimiento en España sigue vivo, incluso en crecimiento, pero necesita menos obstáculos y más certezas para consolidarse. No se trata solo de crear nuevos autónomos, sino de permitir que los que ya están puedan seguir.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.









