Cataratas Victoria en Zimbabue

Cataratas Victoria: descubre el gran salto de agua africano en Zimbaue

He viajado mucho por África, cuando no había ni móvil ni GPS, lo suficiente para saber que preguntando encuentras todo, no sé cómo ocurren las cosas, pero casi que las cosas se anticipan a ti y los que están a tu alrededor te informan. Un verdadero misterio. Pero, aun así, me cuesta imaginar la experiencia de Henry M. Stanley, a quien el propietario del New York Herald le encargó la búsqueda de David Livingstone, quien llevaba años desaparecido explorando el continente africano.

Dos años tardó en encontrarle, y fueron dos nativos cerca del lago Tanganica quienes le informaron de que Livingstone estaba en la ciudad de Ujiji. Stanley al encontrarle pronunció la histórica frase de «Doctor Livingstone, supongo».

Livingstone, liderando una de sus múltiples expediciones descubrió en 1855 las cascadas del Zambeze (los habitantes de la zona las llamaban ‘humo que truena’, la verdad es que son explícitamente genuinos para poner los nombres), pero Livingstone las denominó Cataratas Victoria, en honor a la reina del Reino Unido.

Cataratas Victoria

Cataratas Victoria en Zimbabue

Hoy ya no es tan complicado llegar, a ambos lados de las cataratas por las que el río Zambeze hace de frontera, Zambia y Zimbabue, se han creado dos parques nacionales que protegen perfectamente la zona. Es la cortina de agua más grande del mundo, más de 1,7 km de largo por la que caen 500 millones de litros de agua por minuto. Pero el viaje no debe ser llegar, hacerse el selfi y salir cortando, hay que disfrutar de ese entorno y dormir junto al río.

En Victoria Falls River Lodge tienen unas tiendas de campaña que son una auténtica maravilla (advierto, el lujo en África es más caro que en Europa) vistas al río, piscina privada y un servicio exquisito, incluso ducha exterior para que disfrutes del paisaje mientras te bañas (¡Hay una suite situada sobre el propio río!). En el entorno se puede disfrutar de un día de safari, conocer la fauna, hacer una escapada nocturna en alguno de los barcos y cenar en él, mientras navegas el río.

Por supuesto visitar las cataratas por tierra y por aire, el paseo en helicóptero es fantástico, ver esta maravilla desde al aire y todo el entorno que genera, porque la nube en forma de gotas de agua que emana de la cascada salpica a todo el entorno creando una vegetación abundante.

Navegando en el río Chobe en Zimbabue

Vivir un auténtico safari en Zimbabue

Pero ya que estamos aquí vamos a desarrollar mi ruta favorita bajando hacia el suroeste, y haciendo una incursión en Bostwana. Primero vamos a llegar al parque nacional de Hwange, todavía en Zimbabue, es su reserva más grande, con 14.600 km cuadrados (más abajo, el desierto del Kalahari, apasionante), aquí vamos a disfrutar de la fauna, encontraremos a los grandes herbívoros y carnívoros, lo que esperamos de un auténtico safari, incluso tiene una de las poblaciones más extensas de perros salvajes africanos. Se calcula que hay más de 50.000 elefantes. Pero lo más atractivo es un parque que todavía no está masificado por los visitantes. La mejor época para ver más fauna es de julio a octubre.

Guepardo en Chobe

Parque Nacional de Chobe

Ahora hay que saltar a Bostwana, al Parque Nacional de Chobe, ya en el desierto del Kalahari. Aquí ocurre algo especial cuando el río Chobe se remansa y el agua abarca todo el territorio. También es importante la temporada en la que ir, y respecto del clima coincide con el mismo periodo de Hwange. Tiene cuatro áreas y la de Serondela, la zona donde el río inunda, (mi preferida) es una de las zonas donde más animales podemos ver por la facilidad que tienen de encontrar un lugar donde beber y la vegetación abundante.

Parque Nacional de Hwange en Zimbabue

Pero también me encanta el área de Savuti, desértica, es un contraste enorme, aunque en su zona más baja, en la depresión de Mababe también se inunda.

En invierno, en la estación seca se producen grandes concentraciones de elefantes, búfalos, cebras, jirafas… ¡Un espectáculo! Deben buscar las orillas del río para poder beber y es más fácil poder ver cacerías con los carnívoros como protagonistas. Son escenas que no se olvidan.

El Parque Nacional de Chobe, tiene además una modalidad de safari que lo hace único y diferente: discurre por el río, subido en una barca, navegando, tienes la oportunidad de ver prácticamente toda la fauna, realizar fotografías excepcionales y vivir una experiencia realmente exclusiva.

Cuando viajo por África sigo tratando de imaginarme cómo se moverían los exploradores del siglo XIX, lo que hoy hacemos en nueve días, entonces eran dos años. Da mucho que pensar.

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