Entrevista al Premio Nacional de Diseño 2020

Pepe Gimeno: “Detrás del diseño hay mucha reflexión, no es una frivolidad”

El ganador del Premio Nacional de Diseño 2020, reclama una mayor valoración del trabajo que hacen los profesionales del diseño.

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Pepe Gimeno, ganador del Premio Nacional de Diseño 2020. | Foto: Efe/ Juan Carlos Cárdenas

Pepe Gimeno, ganador del Premio Nacional de Diseño 2020, reclama una mayor valoración del trabajo que hacen los profesionales del diseño, pues detrás de su trabajo, defiende, “no hay frivolidad” sino “mucha seriedad, reflexión y justificación”.

“Cuando realizas una marca que, al final, son cuatro rayitas, esas rayitas están muy pensadas. No es un trabajo que está hecho así porque sí, detrás hay mucha reflexión”, afirma.

En sus 50 años de trayectoria profesional, Gimeno (Valencia, 1951) ha trabajado para importantes marcas e instituciones y ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el que le concedió el Type Director’s Club de Nueva York, el máximo galardón del mundo tipográfico, por su tipografía FF Pepe en 2001.

Suyas son las imágenes gráficas de Turismo Comunitat Valenciana, cuya conocida Palmera lleva más de 30 años en vigor. Les Corts Valencianes. Metrovalencia. La marca y la señalética de la EMT. Y la señalética interior del Palau de les Arts Reina Sofía, entre otras.

También ha diseñado la imagen de sanitarios Roca, implantada en todo el mundo, así como la de la Presidencia Española de la Unión Europea en 2002, la de València Turisme y la de la ciudad de Santander.

Pérdida de reconocimiento

Gimeno destaca que aunque el trabajo del diseñador es cada vez más conocido por la sociedad, que “hasta hace cuatro días no sabía lo que era exactamente” y lo asociaba únicamente con el mundo de la moda, cree que el reconocimiento social de esta profesión se ha ido devaluando en los últimos años.

“Ahora parece que un diseño solo cuesta dos horas de hacer. Y no es cierto. Parece que el ordenador lo haga todo, y lo que hace el ordenador son los trabajos de tendencia de cinco minutos, pero ese no es el trabajo de la gráfica en general”, asegura.

Gimeno afirma que esa pérdida de reconocimiento “se nota en la remuneración” que perciben por sus trabajos. “En la actualidad se paga mucho menos nuestro trabajo que hace unos años. No es que no haya trabajo, pero éste está mucho peor valorado”, lamenta.

El diseñador valenciano explica que la elaboración de una imagen de marca es un proceso lento y reflexivo, pues, en su caso, requiere conocer la empresa, su pasado, presente y futuro, y los valores de su identidad, por lo que se necesita de mucho contacto con el cliente.

Una vez hecho este análisis hay que “comprimirlo y exprimirlo todo, y de ahí sale una gota que es la marca”, y que vendría a ser “un retrato de la empresa o entidad”, “supersencillo y supermínimo”, pero “muy estudiado porque ha de verse muchísimas veces, durante muchísimo tempo”.

En este sentido, advierte de que aquellas marcas que no están bien solucionadas o estructuradas, cuando pasan unos años “empiezan a molestar, a verse mal”, mientras que, por el contrario, una imagen bien estructurada “coge brillo conforme pasa el tiempo”.

El peligro de seguir las tendencias

Cree que el diseño gráfico tiene una parte que puede regirse por las tendencias y modas del momento, como es el caso de proyectos efímeros para un determinado acontecimiento, pero cuando se trata de crear una imagen de marca, que debería permanecer durante muchísimos años, eso, dice, “no es un trabajo de tendencias”.

No obstante, advierte de que en la actualidad, no sabe si por la formación actual, el ambiente que hay o por la necesidad de hacerse notorios, hay diseñadores que “miran más por el propio resultado, por que su trabajo sea novedoso o rompedor”, que por lo que realmente necesita el cliente.

“No se hace el trabajo muchas veces para el cliente, sino para lucir en un concurso o en unos premios, y eso va en detrimento de la necesidad del cliente”, señala.

Este diseñador cree que el hecho de que Valencia sea Capital del Diseño en 2022 ayuda mucho a dar visibilidad a esta profesión, y considera que es “un momento espléndido para consolidar esa trayectoria y ebullición que hay en la actualidad en esta ciudad con el diseño”.

“El bagaje del trabajo desarrollado por los diseñadores está ahí y la potencialidad también. Creo que es el gran momento de la ciudad para consolidarse como gran centro nacional de diseño, esperemos que eso ocurra”, afirma.

A quien quiera iniciarse en el mundo del diseño gráfico le advierte de que debe de gustarle mucho esta profesión porque es “muy dura” y es necesario “invertir y trabajar mucho para tener algún tipo de reconocimiento”.

Su otra faceta artística

Pepe Gimeno compagina su labor de diseñador gráfico con una faceta artística experimental, a la que cada vez dedica más tiempo y que, según dice, se complementa muy bien con la primera y le sirve para dar respuesta a preguntas o inquietudes que se le plantean.

Su obra experimental personal le convirtió en uno de los primeros diseñadores en exponer individualmente en un museo de arte. Fue el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) en 2004 con la obra ‘Grafía Callada’, que ha sido expuesta también en Miami, Chicago y Nueva York.

A ese proyecto le han seguido otros como ‘Diario de un Náufrago’, ‘Manifiesto Emocional’, ‘Versus’, ‘Desde mi ventana’ y ‘Grafía Cantada’.


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