¡Hacerlo bien, hacerlo saber! Será el objetivo de RNF (reporting no financiero)

Doctora en Comunicación
EDEM
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Hacerlo bien, hacerlo saber” es una de las frases míticas de todos aquellos que nos dedicamos al marketing, a la comunicación y a las relaciones publicas, frase utilizada por Federico Revilla(1) que ya en 1970 pronosticaba lo que toda empresa, pública o privada, debería hacer para alcanzar una buena relación con sus grupos de interés o stakeholders.

Hoy cobra especial interés ya que la legislación que se avecina así lo exige a las compañías, la transparencia informática no queda en manos de las instituciones, las empresas de toda índole y tamaño se van a ver obligadas a medir e informar de riesgos y prácticas de RSE (Responsabilidad Social Empresarial) y del valor de los intangibles para mejorar la sostenibilidad y aumentar la confianza de los stakeholders.

Durante el año 2017, solo en España, 875 empresas (grandes empresas, pymes y tercer sector) han presentado informes de información no financiera, lo que supone un crecimiento del 6 % en comparación con el ejercicio anterior y un 14 % del total de los informes publicados a nivel mundial (Fuente: EyConsulting). Datos que avalan que llega a su fin la época en la que las compañías solo publicaban información financiera u otro tipo de reporting de naturaleza obligatoria.

Cada vez son más las compañías que publican información no financiera, y no solo las que están obligadas, a través de Memorias de Sostenibilidad, Informes Integrados, Informes de Gestión u otro tipo de informes, si no todas aquellas que quieren conseguir, de la frase del profesor Revilla, una relación mas duradera y verdadera con sus grupos de interés.
Desde la entrada en vigor de la Directiva 2014/95/UE sobre divulgación de información no financiera y diversidad, los Estados miembros de la UE han trasladado esta norma a cada ordenamiento jurídico estatal.


Hoy ninguna compañía pone en duda la necesidad de mantener una buena reputación como ventaja competitiva en mercados globalizados donde la imagen de marca y su notoriedad son claves para el éxito empresarial.

España fue de las últimas en transponer dicha normativa mediante el Real Decreto-Ley 18/2017 sobre información no financiera y diversidad. Así hoy están obligadas a publicar información no financiera aquellas compañías que llamamos “grandes”, la obligación estaba en 2017 determinada por los siguientes criterios: si la empresa es considerada de Entidad de Interés Público (EIP) y además se cumplen los siguientes requisitos: tiene más de 500 trabajadores y concurren durante dos años consecutivos, a la fecha de cierre de los mismos, al menos dos de las siguientes circunstancias: Total activo superior a veinte millones; cifra anual de negocios supere los cuarenta millones; y el número medio de trabajadores durante el ejercicio sea superior a 250.

El criterio cambia en 2018: si la empresa tiene más de 500 trabajadores y ha sido empresa “grande” durante dos ejercicios, desaparece el requisito de ser EIP, debe incluir la información necesaria para entender la evolución, los resultados, la situación de la sociedad o grupo de sociedades y el impacto de su actividad respecto a cuestiones medioambientales y sociales, al respeto de los derechos humanos y a la lucha contra la corrupción y el soborno, así como relativas al personal. Hoy ninguna compañía pone en duda la necesidad de mantener una buena reputación como ventaja competitiva en mercados globalizados donde la imagen de marca y su notoriedad son claves para el éxito empresarial.

Concluyo con el profesor César Camisón(2) afirmando: “que la supervivencia, la rentabilidad y la competitividad de la empresa del siglo XXI descansará en la habilidad directiva para construir una posición competitiva que desarrolle y explote intangibles valiosos y ponga en marcha una estrategia que gestione los riesgos ASG (ambientales, sociales y de gobierno) para mantener su reputación y en el valor de sus intangibles”.

El modelo de empresa del siglo XXI tendrá pues en la transparencia informativa una de sus piedras angulares.

Notas a pie de página

(1) Federico Revilla: doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Por 1970 prepara uno de los primeros tratados de Relaciones Públicas (“Hacerlo bien y hacerlo saber”. Oikos Tau. Vilassar de Mar, Barcelona, 1970) al mismo tiempo que era profesor de Relaciones Públicas en la Universidad de Barcelona y dirigía Kymbalon
(2) César Camisón: doctor en CC. Económicas y Empresariales; catedrático de Dirección de Empresas, Universitat de València; director de Greco Grupo de Investigación en Estrategia, Competitividad e Innovación.

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