Entrevista al presidente de FICE

Monzonís: “Las cancelaciones de pedidos de calzado se van reconduciendo”

El optimismo moderado vuelve a la industria del calzado a pesar de la presión de los seguros de cobertura y el sector reclama una negociación como en Italia y Portugal

El presidente ejecutivo de FICE, José Mozonís. /FICE

Sin obviar que los datos de exportaciones y ventas, en general, este año no podrán acercarse a los del ejercicio anterior, el presidente de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE), José Monzonís, detecta ya un “mayor optimismo” entre los empresarios del sector que hace unas semanas y, de hecho, algunas cancelaciones de pedidos ya se están reconduciendo.

En cualquier caso, desde FICE lanzan una serie de recomendaciones para relanzar el mercado, como intentar ganar tamaño en las empresas, más con el crecimiento orgánico y las alianzas que con las fusiones, la estrategia multimarca atentos a las modas y potenciar el canal on-line. Y entre sus reivindicaciones, apela a una reorientación más flexible de la cobertura de los seguros.

-Las exportaciones del sector crecieron en 2019 tanto en volumen (1%) como en valor (2,3%), ¿podrá amortiguarse el parón del consumo en la actual crisis y cerrar 2000 también en positivo?

-Las exportaciones de 2019 se mantuvieron más o menos en línea con las de los tres ejercicios anteriores. Sin embargo, detectamos una cierta caída de la producción nacional cuando comparamos las afiliaciones con el año anterior. Lo que estaba marcando tendencias. El fuerte impacto mundial de la COVID-19 hace impensable repetir en exportaciones. Hacemos una encuesta mensual entre unas 70 marcas referentes. Y los datos que nos trasladan sobre cancelaciones de pedidos son preocupantes. Aunque había cierto mayor optimismo a principios de mayo que en abril.

-En declaraciones anteriores, usted ha afirmado que las cadenas de suministro “se van a redistribuir para evitar acumular riesgos locales”, ¿puede ampliar un poco esa tendencia?

-Hemos visto tendencias proteccionistas desde la gran crisis financiera de 2009 (aislamiento, guerras político-comerciales, erosión de organismos multilaterales, etc.) que hemos contrapuesto al concepto de globalización. Probablemente sigan manteniéndose muchas de sus manifestaciones (así ha sido cíclicamente). Pero las cadenas de suministro globales han empezado a moverse. Y con este nuevo choque sistémico es posible que deban replantearse los escenarios. La clase media occidental está agotada. Presionará a los Gobiernos que, a su vez, solo podrán devolver sus enormes deudas públicas facilitando que la inflación aumente. La deflación sobre los precios industriales que supone la globalización sería una barrera. Además, las grandes multinacionales pueden querer diversificar sus riesgos locales distribuyendo sus factorías para evitar shocks de oferta ante otra pandemia. La pérdida de eficiencia que les puede suponer tal vez lo compensen con mayores inversiones en lo que estamos llamando Industria 4.0. ¡Y hay que estar preparados como industria!

-También apunta que el tamaño mayor de las empresas resulta determinante para poder competir y exportar a más de una decena de países, ¿recomienda fusiones o alianzas de empresas del sector?

-El tamaño es importante porque facilita nuevos recursos financieros para expandirse y, sobre todo, porque requiere mejorar la profesionalización de las organizaciones. Pero esto suele conllevar profundos cambios directivos, estratégicos, tecnológicos, organizativos, metodológicos, etc. Y no todas las empresas consiguen equilibrar con éxito el ADN de su fundador con esas necesidades de mayor profesionalización. Si bien, una vez logrado, es tal vez más sencillo mejorar en aspectos tales como formación, productividad, transformación digital y posicionamiento internacional. Sigo, en todo caso, apostando por el crecimiento orgánico. En caso conveniente, las compras deben ser muy selectivas, no siempre sobre compañías locales y, en todo caso, atendiendo a claros criterios estratégicos. También prefiero hablar de alianzas con los eslabones de la distribución tanto física como online. Pues son cada vez más necesarias para acceder al consumidor final.

-Se atrevería a sugerir cuales van a ser las claves futuras para el sector del calzado tras el periodo de recuperación necesario por la pandemia?

-La recuperación será progresiva. Entiendo que conllevará, al menos, entre 18 a 24 meses equivalentes a tres a cuatro temporadas de ventas (desde esta temporada primavera verano 2020 hasta esa misma temporada en 2021 o, incluso, hasta el otoño invierno 2021/22 en el caso de un nuevo rebrote este otoño próximo). Sugerimos a nuestras empresas asociadas que refuercen su estructura financiera para mantener sus almacenes, que adecúen sus políticas de venta, marketing y operaciones para enfocarse en una gestión rentable de clientes (que les reduzca el riesgo financiero), y que incrementen su resiliencia intensificando sus estrategias online. En cuanto a esas claves futuras, no somos adivinos, pero pensamos que los vectores futuros de crecimiento en esta industria: creatividad en todos los aspectos del negocio, digitalización de los procesos de la empresa y sostenibilidad en términos ecoeficientes más allá de modas, se van a seguir manteniendo.


“La recuperación será progresiva. Entiendo que conllevará, al menos, entre 18 a 24 meses equivalentes a tres a cuatro temporadas de ventas”

-Frente a la actual “fragmentación” del mercado por perfiles diferentes de consumidores, ¿qué estrategias caben? ¿Especialización, diversificación en diferentes gamas con distintas marcas comerciales…?

-Los cambios en el consumidor obedecen a dos tendencias curiosamente opuestas: por un lado, una mayor fragmentación entre sus perfiles, que dificulta su estratificación siguiendo criterios tradicionales y, por el otro, el hecho de que la globalización acelera modas, tendencias y costumbres transversales. Las marcas tienen que seguir posicionándose en segmentos cuyas razones de compra se centren en una mayor personalización (sobre producto deseado), una mayor satisfacción (sobre servicios y experiencias que esperan recibir) y en el compromiso social transmitido (los valores que defienden conjuntamente) en términos amplios.

calzado-biodegradable

Calzado biodegradable desarrollado por el instituto tecnológico Inescop. / E3

-El sector importa materiales (piel) y otros componentes de países que también han sufrido las consecuencias de la pandemia, ¿cómo le están afectando las restricciones? ¿Está favoreciendo la búsqueda de proveedores alternativos en otros mercados o en España?

-Los fabricantes españoles de calzado utilizan mayoritariamente pieles, textiles y otros componentes fabricados en Europa. En España e Italia se concentra una buena parte de sus principales proveedores. En este sentido me gustaría destacar también el fuerte crecimiento internacional de la industria auxiliar de calzado española en estos años. Una de las dificultades para este otoño está siendo precisamente la paralización de las curtidurías italianas. Deseamos que toda esta industria acelere su reactivación en la mejor de las circunstancias posibles.

-También han solicitado a la Administración que promueva el consumo nacional, de marcas españolas. ¿Qué mensaje trasladarían a los consumidores, para motivarles a comprar calzado de aquí?

Entre nuestras marcas existe mucha heterogeneidad: desde calzado para segmentos urbanos medios hasta zapatos de un lujo accesible (atendiendo a marcas italianas comparables). En general, trasladaría al consumidor que, en el calzado español, puede encontrar un producto de moda, diseño, calidad y confort, a un precio ajustado para cada segmento de mercado, que seguro que va a satisfacerle. Y, por supuesto, que detrás de ese par de zapatos hay 30.000 trabajadores que, pensando en las personas que los van a calzar, se esfuerzan todos los días por hacerlos un poquito mejor.

-El comercio de calzado multimarca está sufriendo especialmente por el cierre comercial decretado, no solo en España, sino en una buena parte de países europeos. Hemos percibido su preocupación como patronal del calzado por esta situación. ¿Cuáles están siendo las respuestas más frecuentes de las marcas ante esta situación?

-Queremos reforzar el comercio de calzado multimarca pues es uno de los principales canales de acceso al consumidor final. Además, y en muchos países, constituye parte de su trama urbana en muchas medianas y grandes ciudades. Es una situación difícil. Con la Asociación Nacional del Comercio de Calzado impulsamos una serie de recomendaciones para asociados que publicamos a través de nuestros canales habituales. Se trata de mantener vivo el valor acumulado en el tiempo por las marcas facilitando, al mismo tiempo, que continúen prestando servicio estos comercios. Con los últimos datos que tenemos, las cancelaciones de pedidos que se produjeron en las primeras semanas de crisis sanitaria van reconduciéndose. Muchas marcas han facilitado condiciones extraordinarias de pago a sus clientes. E incluso las entidades aseguradoras han extendido los plazos de vencimiento de sus seguros de crédito para esta temporada. En conversaciones con UNESPA, la patronal del seguro, les trasladamos nuestra preocupación por el hecho de que endurezcan la calificación crediticia de nuestros clientes, incrementen las primas de los seguros más allá de lo razonable y reduzcan el volumen de sus operaciones. Como, por ejemplo, se está negociando en Portugal e Italia, el Gobierno debería facilitar las operaciones de reaseguro para que estas próximas campañas contemos también con coberturas adecuadas.

Suscríbete a nuestra newsletter