Entrevista a Francisco Blanes, director del Instituto ai2

La AVI financiará con 250.000 euros el DIH en el que trabaja el Instituto ai2

El Instituto ai2 espera poner en marcha un ecosistema de innovación digital en la Comunitat Valenciana en menos de dos años e integrarlo a la red europea

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Francisco Blanes, director del Instituto ai2, junto a uno de los brazos robóticos que desarrollan en el centro de investigación. |E3

El Instituto Universitario de Automática e Informática Industrial (Instituto ai2) trabaja desde 2016 para generar un ecosistema de innovación digital (DIH o Digital Innovation Hub) en la Comunitat Valenciana que esté centrado en tecnologías de Inteligencia Artificial y fabricación avanzada. El HUB4.0MANUVAL, como se ha denominado al proyecto, ha contado este año con el apoyo del Ivace. Ahora es la Agencia Valenciana de Innovación (AVI) la que toma el testigo y financiará con 250.000 euros el desarrollo del DIH Hub.

“Está presupuestado que en 2020 se continúe el proyecto, pero ya dentro de la AVI”, señala Francisco Blanes, director del Instituto ai2, quien expone que en Europa se están desarrollando ecosistemas similares y que la idea es integrar el DIH de la Comunitat en la red europea, un proceso, que dependiendo de “los planes de la Comisión Europea”, puede acelerar el desarrollo del ecosistema de innovación en la región y hacer que este listo en menos de dos años.

El proyecto de establecer un DIH Hub promovido desde la Universitat Polítecnica de Valencia (UPV), a la que pertenece el Instituto ai2, se inició gracias a una ayuda en 2016 de la Comisión Europea para financiar un estudio de viabilidad. En 2018 fue la AVI la que otorgó 18.000 euros al instituto con los que este actualizó los informes de viabilidad y el plan de actividades.

Este año 2019 ha sido el Ivace el que ha destinado 225.000 euros para continuar con el proyecto de HUB4.0MANUVAL. El convenio de colaboración entre ambas entidades se extiende hasta mañana, 31 de diciembre, y el objetivo era elaborar un conjunto de informes y una estrategia sobre modelos de gobernanza, organización de servicios e indicadores de impacto de la actividad de un ecosistema de este tipo, así como proseguir con las investigaciones en robótica aplicada a los sistemas productivos.

En 2020, el proyecto vuelve a manos de la AVI que otorgará una ayuda similar a la concedida por el Ivace. “Hay que acordar un convenio con la Agencia Valenciana de Innovación, el cual dará sentido y contenido a las actividades del proyecto tanto en materia científica como en materia de organización y desarrollo futuro”, indica Blanes y añade que “de forma general, nuestra pretensión sería por un lado, poner en marcha todo el ecosistema con cuantas más entidades se adhirieran mejor. Y por otro lado, entrar en la red de DIHs europea”.

Apunta, a su vez, el director del Instituto ai2 que han presentado la propuesta del ecosistema de innovación digital a diversas entidades de la Comunitat. “Los que hemos entendido que eran agentes que debían estar: centros tecnológicos, a todas las universidades, asociaciones y colegios profesionales, la AVI y el Ivace”, señala Blanes, quien también recalca la necesidad de un liderazgo gubernamental de esta iniciativa, al estilo de otras comunidades de España.

Informe de gobernanza e investigación en robótica

 El acuerdo con el Ivace que finaliza este año se ha traducido en dos líneas principales de actuación, como explica el director del Instituto ai2. Por una parte, la realización de estudios de cara a proponer un modelo organizativo, de gobernanza y de oferta se servicios, y por otro lado, líneas de investigación centradas en robótica.

Respecto a esta última, explica Blanes que se ha trabajado principalmente en “generar entornos seguros donde puedan trabajar tanto robots como personas”. En ese sentido, han desarrollado una infraestructura basada en dispositivos electrónicos que permite localizar a personas con una precisión de centímetros. “Lo que hacemos es integrar la información de localización de las personas en los bucles de control de los robots, de forma que estos, aprovechando esa información puedan tomar una decisión o modificar su comportamiento para garantizar un entorno seguro”, expone.

Por otro lado, en cuanto al informe de modelos de gobernanza, indica Blanes que proponen “una forma de organización basada en un convenio de colaboración público-privado para pasar posteriormente a un modelo de asociación sin ánimo de lucro”. A su vez, han establecido un conjunto de indicadores para medir la evolución y el impacto de la DIH.

En esta línea, se proponen dos hitos de control, uno en 2021 y otro en 2023 para seguir el desarrollo e impacto en la economía del ecosistema. Así por ejemplo, alineados con el programa Digital Europe, esperan que el número de infraestructuras que el DIH oferte a las empresas valencianas sea de 3 dentro de 1 año y de 6 en tres años. A su vez, contemplan que el número de pymes apoyadas mediante servicios tecnológicos sea de 15 compañías en 2021 y 35 en 2023.

Por otro lado, esperan que el índice de competitividad regional que en 2019 ha sido de -0,50 según la Comisión Europea, se sitúe en -0,10 en un año y en 0.30 en tres. Estos son algunos ejemplos de los más de 50 indicadores que contemplan en el Instituto ai2 para el DIH. Señala, sin embargo, Blanes que las cifras pueden ser “muy variables” ya que “nosotros las hacemos asumiendo un tamaño de ecosistema determinado. Al final dependerá de cuántas entidades participen”. Las estimaciones, expone, las han realizado para un ecosistema en el que participen alrededor de 10 entidades de tipología variada.

Por último, concluye el director del Instituto ai2 que el objetivo que se marcan es que las empresas valencianas “tengan un punto de referencia al que poder acudir para resolver sus problemas de digitalización en sus procesos productivos”.

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