El Monasterio de Llutxent será un foco cultural en la Vall d’Albaida

La Diputación de València prosigue con la recuperación de este conjunto arquitectónico monumental

Andreu Salom, diputado de un área de Patrimonio, y Xaro Boscá, alcaldesa de Llutxent, repasan las obras de recuperación del Monasterio

El Monasterio de Llutxent, una joya arquitectónica que guarda la historia de la conquista de Jaime I y los acontecimientos que sucedieron en siglos posteriores, se convertirá en un icono histórico y un foco de atracción de turismo cultural.

Para ello, la Diputació de València prosigue el programa de rehabilitación del conjunto monumental del Corpus Chisti en la que ya ha invertido medio millón de euros.

El conjunto arquitectónico, formado por el monasterio de Llutxent y la ermita, combina e combina influencias del gótico y el barroco. Sus instalaciones acogen escuelas taller de oficios necesarios para la conservación. Además, el claustro se presenta como el lugar idóneo para llevar a cabo iniciativas culturales y atraer visitantes a esta pieza clave de la historia de València.

Las últimas obras, con una inversión de 180.000 euros, se han centrado en asfaltar los accesos, restaurar el templete y el campanario, así como instalar equipos de vigilancia y sistema contra incendios.

Las siguientes obras programadas pasan por finalizar las cubiertas de los pabellones e intervenciones urgentes en la bodega, almacenes, cocina y contrafuerte de la iglesia. También está previsto mejorar la accesibilidad a la ermita de la Consolación, restaurar el interior de la ermita de San Luis Beltrán, con una inversión total cercana a los 300.000 euros.

Otras actuaciones, en fase de redacción de proyecto, son la consolidación de los balcones de la fachada principal, la reforma de dinteles y puertas, la reforma de la cubierta de la Ermita de la Consolación y la instalación de un pararrayos. Otros 112.000 euros previstos a los que se sumarán nuevas inversiones para la reposición del alumbrado de la explanada exterior, la reforma de los aseos públicos y la instalación de riego por goteo y otras intervenciones para el mantenimiento del monasterio y la ermita.


El Milagro de los Corporales ha inspirado la peregrinación de doce días entre Llutxent y Daroca


El Monasterio de Llutxent tiene su origen en una ermita del siglo XIII renovada en el XVIII. Los dominicos convirtieron este emblemático espacio en la primera sede de la universidad valenciana a finales del siglo XV. Tras la desamortización de Mendizábal a mediados del siglo XIX, el conjunto histórico-artístico pasó a manos privadas antes de quedárselo la Diputación, que trata de devolver todo su esplendor al Monte Santo.

La cima sobre la que se levanta el monasterio tiene este componente místico porque allí se produjo el Milagro de los Corporales, las formas consagradas que el padre Mateo Martínez guardó bajo una piedra en vísperas de la batalla entre moros y cristianos y que tras la contienda aparecieron ensangrentadas. Cuentan que el sagrado misterio fue depositado en una mula y, tras dejar varios milagros a su paso, alcanzó la localidad aragonesa de Daroca, donde se conservan los corporales.

En 2008, el padre José Aparicio recuperó este acontecimiento e impulsó un peregrinaje entre Llutxent y Daroca, un trayecto de 12 días siguiendo el camino que en su día recorrieron las sagradas formas.

La historia de los Corporales no solo tiene eco en la Vall d’Albaida; cada año atrae a cientos de visitantes que descubren el Monasterio del Corpus Christi y el Monte Santo. Un reclamo turístico que la Diputació quiere reforzar con la rehabilitación y el programa de actividades en esta joya patrimonial del interior de la provincia.

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